Llombai, Valencia

Llombai. Pueblos de Valencia

Llombai, cuyo nombre oficial en valenciano es Llombai, es un municipio de la provincia de Valencia integrado en la comarca de la Ribera Alta. El padrón de 2025 le atribuye 2.791 habitantes sobre un término de 55,6 km², con el núcleo urbano situado a 100 metros de altitud en el valle del río Magro.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Fiestas y tradiciones
  5. Economía
  6. Demografía
  7. Otros Pueblos de Valencia

Geografía

El municipio se asienta en el valle que forma el Magro a su paso por las estribaciones del macizo cretácico del Caroche. Por el oeste penetran algunos contrafuertes de la sierra del Caballón, donde se alcanzan las mayores altitudes del término, en torno a los 760 metros. El propio valle, relleno de sedimentos cuaternarios, constituye la parte más fértil del municipio y acoge cultivos de frutales como el naranjo junto a distintas hortalizas. Al norte de la población se encuentra la Cueva de las Maravillas, con abundantes formaciones de estalactitas y estalagmitas, mientras que desde Valencia se accede a Llombai a través de la autovía A-7 y la carretera CV-520. El término limita con Alfarp, Catadau, Dos Aguas, Monserrat, Montroy, Picasent y Real, todas ellas localidades valencianas.

Historia

Los primeros vestigios de población en Llombai se remontan a finales del Paleolítico Superior y comienzos del Neolítico, con abundantes muestras de esta última etapa tanto en el término municipal como en sus alrededores. También se han documentado yacimientos de la Edad del Bronce valenciano, como los de La Atalaya y la propia Cueva de las Maravillas. Se cree que el núcleo de Llombai surgió de la unión de varios pequeños poblados de esa cultura del Bronce que descendieron y se asentaron en la loma donde hoy se levanta el pueblo, dentro de los territorios de la tribu íbera de los edetanos y, probablemente, bajo la influencia de la cercana ciudad de Kili, en el actual Turís.

Con la conquista romana a finales del siglo III a.C., el núcleo pasó a llamarse Lumbardium o Lumbariu, un nombre que aludía precisamente a su ubicación sobre una loma. En época visigoda, en el siglo VI, se documenta como Lumbar o Lumba, y durante el periodo musulmán se transformó en Al-Lumbair o Alumber; de aquella etapa se conserva la noticia de que El Cid pasó por el lugar tras atacar el cercano castillo de Alcalá. Tras la conquista de Jaime I en 1238, Llombai fue entregado al caballero Guillem de Gaulabia, y su señorío pasaría más adelante, en 1336, a Gonzalo García, señor de Mogente. En 1404 tuvo lugar cerca del pueblo la batalla del Forcat, entre las familias nobles de los Centelles —a quienes apoyaban los propios habitantes de Llombai, de quienes eran barones— y los Vilaragut.

A finales del siglo XV, la familia Borja adquirió la baronía de Llombai, de modo que el papa Alejandro VI fue, además de líder eclesiástico, barón de estas tierras. Carlos I otorgó después a Francisco de Borja y Aragón —el futuro san Francisco de Borja— el título de marqués de Llombai, el primero de la localidad, lo que supuso un cambio profundo para un pueblo entonces habitado mayoritariamente por moriscos: se convirtió en un importante centro cultural y espiritual gracias a la construcción del convento de los Dominicos y de la iglesia de la Santa Cruz. La posterior expulsión de los moriscos dejó muy pocas familias cristianas en el término, lo que obligó a repoblarlo con gentes de otros puntos del Reino de Valencia, como Torrente, e incluso del Ampurdán catalán, origen de apellidos hoy muy extendidos en el pueblo como Bisbal, Martínez, Sans, Tallada, Noverques o Climent.

Ya en época reciente, Llombai fue uno de los primeros municipios afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024 en la Comunidad Valenciana: las fuertes lluvias provocaron inundaciones desde primera hora en la Ribera Alta, y aunque las consecuencias no fueron tan graves como en otras comarcas, el episodio sí causó daños importantes en los campos de cultivo cercanos al río Magro, convirtiéndose en uno de los principales focos de actuación tras el desastre.

Patrimonio

El edificio religioso más relevante es la iglesia parroquial de la Santa Cruz, construida sobre el antiguo convento de los dominicos fundado en 1545 por orden de san Francisco de Borja. Se trata de uno de los últimos ejemplos del gótico rural valenciano que se conservan, y sufrió graves daños durante el asalto de julio de 1936. La ermita de San Antonio Abad, del siglo XVII, es otro de los elementos destacados del patrimonio religioso local. En el terreno civil y defensivo sobresale el castillo de Aledua, un buen ejemplo de fortificación musulmana de época taifal visible desde todo el Marquesado, del que hoy solo se conservan la torre principal y parte de su muro defensivo, con paralelismos en otros castillos cercanos como los de Benifayó o Torre Espioca, en Picasent. Este tipo de fortificaciones, repartidas por buena parte de la comarca del Marquesado, formaban antiguamente una red defensiva orientada a controlar los pasos del valle del Magro, y el de Aledua es uno de los mejor conservados de ese conjunto, pese a que del poblado que le daba servicio apenas queda memoria: se sabe que permaneció habitado hasta el siglo XVII, mucho después de que otros núcleos cercanos de origen similar hubieran sido ya abandonados.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales de Llombai se celebran en honor a San Antonio Abad y San Vicente Ferrer los días 16 y 17 de enero. Durante la segunda quincena de agosto el municipio festeja a San Francisco de Borja, y el primer domingo de octubre celebra a su patrona, la Virgen del Rosario. Más allá del calendario religioso, la cita cultural más conocida del municipio es el Mercado Renacentista de Los Borja, un evento que recrea el ambiente histórico del siglo XVI y que se ha convertido en el mercado de este tipo más grande de la zona, con alrededor de ciento setenta puestos repartidos por las calles del casco antiguo y miles de visitantes cada año. El mercado incluye exhibiciones de esgrima antigua, talleres de cerámica, puestos de gastronomía con recetas de época y demostraciones de oficios tradicionales como la carpintería, la forja o los tejidos manuales.

Economía

La economía actual de Llombai se apoya en dos pilares: la industria de confección en piel, de notable tradición en la localidad, y las actividades agrícolas y ganaderas que siguen ocupando buena parte del término. A ello se suma un turismo de interior cada vez más consolidado, atraído por parajes como el Estepar, la Malá, la Colaita, la Cueva de las Maravillas o los Estrechos del Magro, que ofrecen al visitante un contacto directo con los paisajes naturales del valle. Esta combinación de industria local, agricultura tradicional y oferta de naturaleza permite a Llombai mantener una base económica diversificada, poco dependiente de un único sector, algo que no siempre es habitual en municipios de tamaño similar dentro de la Ribera Alta.

Demografía

La serie demográfica del INE muestra un crecimiento sostenido desde 2001, cuando el municipio tenía 2.250 habitantes, hasta alcanzar su máximo de la serie en 2012, con 2.817 vecinos. Desde entonces la población se ha mantenido relativamente estable, con ligeros altibajos, hasta los 2.791 habitantes registrados en 2025, lo que supone una pérdida de apenas el 1 % respecto a aquel máximo: una evolución mucho más estable que la de otros municipios rurales de tamaño similar.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Valencia

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Llombai. Pueblos de Valencia puedes visitar la categoría Valencia.

Subir