La Pobla Llarga, Valencia

La Pobla Llarga. Pueblos de Valencia

📝 Contenido:
  1. Introducción
  2. Geografía
  3. Historia
  4. Patrimonio
  5. Economía
  6. Fiestas
  7. Cuándo Ir
  8. Planifica tu Visita
  9. Otros Pueblos de Valencia

Introducción

La Pobla Llarga -Puebla Larga en su forma oficial en castellano- es un municipio de la provincia de Valencia, en la comarca de la Ribera Alta, situado entre las localidades de Alzira y Xàtiva. Según el INE, en 2025 tenía 4.665 habitantes -los poblatans- en una superficie de 10,1 km², a 30 metros de altitud. Reconocida por su tradición agrícola y sus plantaciones de cítricos, La Pobla Llarga esconde además una curiosa historia de nombres sucesivos, que pasó de la Puebla del Ardiaca a la Puebla de Esplugues antes de convertirse, por la forma alargada de su casco urbano, en lo que hoy es.

Geografía

El término municipal limita con Carcaixent, Énova, Manuel, Rafelguaraf, San Juan de Énova, Señera y Villanueva de Castellón, todas ellas en la provincia de Valencia. La cota más alta es la de Sarratella, con 129 metros sobre el nivel del mar, un lugar muy apreciado por los vecinos; aunque el río Xúquer pasa muy cerca, no llega a entrar en el término municipal, y es el barranco de Barcheta, que atraviesa el casco urbano de norte a sur, el que aporta la principal corriente de agua de la localidad. El clima es típicamente mediterráneo, suave y templado la mayor parte del año, con veranos más calurosos. Desde Valencia capital se accede por la autovía A-7 y después por la CV-564, y La Pobla Llarga cuenta además con estación propia en la línea C-2 de Cercanías Valencia, situada al este del núcleo urbano.

Historia

No se han producido en el propio municipio hallazgos arqueológicos que prueben la presencia de población prehistórica, aunque sí se han documentado en sus alrededores. De época romana apenas se conservan vestigios, salvo el trazado de la Vía Augusta, que coincidía con la actual carretera comarcal que cruza el casco urbano. La denominación más antigua conocida de la localidad aparece en el Llibre del Repartiment, donde se cita la donación del lugar, entonces llamado la Puebla del Ardiaca y dependiente de Alzira, a uno de los caballeros destacados de la Reconquista. Ese nombre se mantuvo hasta 1317, cuando Pere Esplugues reconstruyó y repobló la localidad, que pasó entonces a llamarse la Puebla de Esplugues en honor a este señor feudal, y más tarde la Puebla de Torremosa, por un torreón o pequeño castillo que el propio Esplugues hizo construir.

Con el nombre de Puebla de Esplugues siguió conociéndose la localidad hasta el siglo XVI, cuando la forma alargada de su casco urbano dio lugar al apodo de "Pueblo Largo", que pronto se transformó en Puebla Larga. Durante la Guerra de Sucesión, en 1707, la villa tomó partido por el archiduque Carlos; al vencer finalmente Felipe V, entre las medidas tomadas contra la población estuvo la de mantener como oficial el nombre castellano de Puebla Larga en lugar de su forma valenciana, La Pobla Llarga, una imposición que tardaría siglos en revertirse. Ya en los siglos posteriores, el VI barón de Frignani y Frignestani, Juan Bautista Esplugues de Palavicino y Vergadá, señor de la Universidad de la Puebla Larga, antepuso a su apellido familiar el de Esplugues en cumplimiento de las cláusulas del vínculo de Puebla Larga, fijadas en la sentencia arbitral de Torrellas, en recuerdo de aquel primer repoblador medieval.

Patrimonio

De época árabe se conservan en el término los restos de una antigua alquería y su necrópolis adjunta. Del siglo XIII data la Cruz del Término, tallada en piedra y situada en el Camino Real de Xàtiva, en el punto que delimitaba tradicionalmente las villas de Alzira y Xàtiva. El propio edificio del Ayuntamiento conserva restos del antiguo palacio señorial del siglo XIV, vestigio de la época en que la localidad estuvo bajo el dominio de los Esplugues. La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro apóstol, se levanta sobre un templo gótico anterior de 1325; las obras del edificio actual comenzaron en 1727 y no se dieron por concluidas hasta 71 años después. Ya en el siglo XX, el Cine Monterrey, obra de estilo art déco valenciano del arquitecto Juan Guardiola, fechada en 1950, añade al patrimonio local una pieza singular de arquitectura de ocio de mediados de siglo.

Economía

La economía de La Pobla Llarga ha sido tradicionalmente agrícola, con la citricultura como gran protagonista desde finales del siglo XVIII. Las primeras plantaciones de naranjos se iniciaron en 1798, aunque debieron de ser escasas, ya que toda la producción se consumía en la propia población; para 1829, en cambio, prácticamente todo el término estaba ya dedicado a este cultivo, y comenzó la construcción de los almacenes necesarios para la manipulación y el envasado de la naranja con destino tanto al mercado interior como a la exportación. Esa vocación citrícola sigue siendo hoy seña de identidad económica del municipio, dentro de la rica huerta de la Ribera Alta valenciana.

Fiestas

El calendario festivo de La Pobla Llarga se abre en marzo con las Fallas, celebradas del 15 al 19 como en el resto de la Comunidad Valenciana: aunque solo se plantan tres monumentos falleros, la semana moviliza a buena parte de la población en pasacalles, despertades, ofrendas de flores y la tradicional cremà de los ninots. El 29 de junio, día de San Pedro, se dedica a la iglesia parroquial con cenas populares, noches musicales, una feria infantil y una procesión que cierra la fiesta. Pero la cita grande del año son las fiestas de San Calixto, entre el 9 y el 14 de octubre, que arrancan con los Moros y Cristianos -con catorce comparsas que despiertan a los vecinos al son de los arcabuces- y que en 2019, por resolución de 9 de mayo, fueron declaradas Fiesta de Interés Turístico Local de la Comunitat Valenciana.

Cuándo Ir

Octubre, con las fiestas de San Calixto y sus Moros y Cristianos declarados de interés turístico local, es sin duda el momento de mayor animación en La Pobla Llarga, con catorce comparsas desfilando por las calles del municipio. Marzo, con las Fallas, ofrece otra cita señalada en clave valenciana, mientras que finales de junio, con la festividad de San Pedro, permite conocer el pueblo en un ambiente más tranquilo y familiar. El clima mediterráneo suave hace que la primavera y el otoño sean, en cualquier caso, las estaciones más cómodas para recorrer el municipio.

Planifica tu Visita

Una visita a La Pobla Llarga puede centrarse en su patrimonio histórico: la Cruz del Término, en el antiguo Camino Real de Xàtiva, el Ayuntamiento con los restos del palacio señorial medieval, la iglesia de San Pedro y el Cine Monterrey, ejemplo de arquitectura art déco valenciana. La buena comunicación con Valencia, a través de la A-7 y la CV-564, o en tren por la línea C-2 de Cercanías, facilita combinar la visita con una ruta más amplia por la Ribera Alta, incluyendo las vecinas Alzira y Xàtiva. Para los más interesados en la gastronomía local, los arroces tradicionales -al horno, con judías y nabos, o caldoso- y el guiso de Semana Santa, con verduras de la huerta, huevos hervidos y albóndigas de bacalao, son una buena excusa para alargar la estancia, especialmente si la visita coincide con las fiestas de San Calixto en octubre.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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