Camarena es un municipio de la provincia de Toledo, en la comarca de Torrijos, con 4.848 habitantes (INE 2025) y 66,22 km² de término, situado a 575 metros de altitud, a 32 kilómetros de Toledo y a 56 de Madrid. A sus vecinos se les llama camareneros, y es precisamente esa cercanía a las dos capitales, junto con unos precios de vivienda más asequibles, lo que explica un crecimiento demográfico espectacular: el pueblo ha duplicado su población desde 2001, cuando apenas superaba los 2.300 habitantes.
Pero Camarena no es solo un pueblo dormitorio en expansión: es, ante todo, un pueblo de vino. Sus bodegas, algunas con cuevas de más de 450 años bajo tierra, forman parte de la Denominación de Origen Méntrida, y su nombre ha sonado durante siglos ligado al vino, a reyes de paso y a una Virgen aparecida en el siglo XIII.
Geografía
El municipio se asienta en un terreno llano, aunque algo desigual, en la comarca de Torrijos, al norte de la provincia de Toledo. Limita con Las Ventas de Retamosa, Chozas de Canales, Arcicóllar, Recas, Fuensalida y Santa Cruz del Retamar. Varios montes rodean el término, entre ellos el de San Andrés y Monteviejo, y lo cruzan cuatro arroyos —Carlamín, Gadea, Boadilla y Prado Palacios— que normalmente van secos y que desembocan en el Guadarrama; el último de ellos da nombre a una zona verde recreativa inaugurada en 2007. Además del núcleo principal, el municipio incluye los pequeños núcleos de Monteviejo y Venta Real, a unos seis kilómetros al norte, junto a Las Ventas de Retamosa.
Historia
El origen del nombre de Camarena se discute entre dos teorías: una lo relaciona con el antropónimo prerromano «camarus», emparentado con el griego kamára («bóveda» o «cámara»); otra lo vincula a su pertenencia histórica a la Cámara del Arzobispo de Toledo. Tras la etapa prerromana de los carpetanos y una dominación romana que arrasó buena parte de las poblaciones de la zona, Camarena fue repoblada por los visigodos en el año 697 por orden del rey Égica, de quien se han hallado restos arqueológicos como un tenante del siglo VII y un capitel visigodo descubierto por un vecino en fechas recientes.
Tras la reconquista de Toledo por Alfonso VI, el territorio se integró en el Sexmo de Casarrubios, una división administrativa dependiente del concejo de Segovia formada entre 1161 y 1208. En 1142 Alfonso VII donó la aldea al monasterio de Santa María de Batres, y entre los siglos XII y XIII el término se dividió en Camarena Suso y Camarena Yuso —de arriba y de abajo—, siendo esta última lo que hoy es la localidad de Camarenilla.
El pueblo tuvo también su momento de protagonismo real: Alfonso X el Sabio residió varios meses en Camarena, desde donde firmó cartas en noviembre de 1272 y enero de 1273, y en 1400 el rey Enrique III se detuvo allí varios días camino de Talavera de la Reina. En 1498 los Reyes Católicos concedieron al concejo la Carta Puebla de Fuero Real, liberándolo de todo señorío, aunque con el tiempo buena parte del término pasó a depender del arzobispado de Toledo. El actual edificio del Ayuntamiento, con sus soportales, se construyó entre los siglos XVI y XVII.
La tradición vinícola de Camarena se remonta como mínimo al siglo XVII: hay constancia documental de que sus vinos, en especial el llamado «aragonés», eran apreciados en toda la región, y en 1620 los vecinos llegaron a pleitear con el Ayuntamiento de Toledo por los derechos de venta. De esa época datan también las cuevas excavadas bajo el pueblo para elaborar y guardar el vino, con más de 450 años de antigüedad. En el siglo XVIII, Camarena recibió el título de «fiel» en 1717 por su apoyo a Felipe V durante la Guerra de Sucesión, pasó a depender administrativamente de la Intendencia de Madrid desde 1749 y vio instalarse en 1777 una fábrica de hilado de lana vinculada a la Real Fábrica de Guadalajara. La reorganización provincial de 1833 devolvió el municipio a la órbita de Toledo, provincia a la que pertenece desde entonces.
El siglo XX trajo epidemias de gripe, desastres naturales y, con la Guerra Civil, una fuerte caída de población por la emigración forzada por el conflicto, de la que el pueblo tardaría años en recuperarse plenamente apoyándose de nuevo en la agricultura y el vino. Un episodio curioso de esta centuria es el del despoblado de Peromoro, dentro del término municipal: aunque desapareció como núcleo habitado hace siglos, el rey Alfonso XIII creó en 1910 el condado de Peromoro, título nobiliario que sigue existiendo en la actualidad. Ya en el siglo XXI, el municipio ha vivido una notable modernización, con la construcción de la Casa de la Cultura, el centro de salud, nuevos colegios y la restauración de la fachada de su iglesia principal.
Patrimonio
El monumento más emblemático de Camarena es la iglesia de San Juan Bautista, gótico-mudéjar del siglo XV, de planta basilical con tres naves renacentistas. Guarda un retablo de 1516-1517 con doce tablas pintadas al óleo por Juan de Borgoña y siete grupos escultóricos de Diego Copín de Holanda, además de dos retablos barrocos del siglo XVIII procedentes del desaparecido convento de los Mínimos. En ella se conserva también la carroza barroca de la Virgen de la Caridad, una pieza de gran ornamentación que, según la tradición local documentada por el investigador Daniel Cristóbal Morell, habría sido la carroza utilizada por el rey Luis I en su coronación antes de ser regalada al pueblo por Felipe V e Isabel de Farnesio.
A las afueras, junto al cementerio, se levanta la ermita del Cristo de la Sangre, del siglo XVI y con elementos mudéjares, que conserva un retablo barroco del XVII. El antiguo convento de Nuestra Señora de la Concepción, fundado en 1562 por el teólogo camarenero Alonso Rodríguez, mantiene parte de su fachada original en la avenida de la Paz, hoy repartida entre varias propiedades, entre ellas un conocido restaurante. La plaza de la Virgen de la Caridad, con sus soportales de los siglos XVI y XVII y la casa consistorial reconstruida en los años noventa, completa el conjunto histórico del casco urbano. Fuera del pueblo, el Prado Palacios es un espacio natural reforestado en 2006, con pinos, encinas y fauna como la perdiz roja o el águila perdicera, además de zona de recreo con senderos y áreas infantiles.
Economía
El vino sigue siendo el gran motor económico de Camarena. Cinco de sus bodegas —El Barro, Bodegas y Viñedos González, Canopy-Consul, la Cooperativa Viñedos de Camarena y Tavera— están amparadas por la Denominación de Origen Méntrida, creada en 1976, a las que se suman otras bodegas como Finca Los Alijares, Luis Mariscal o Viña Bispo. A la variedad autóctona garnacha se han ido sumando en las últimas décadas tempranillo, merlot, syrah o cabernet, con vinos que hoy se exportan dentro y fuera de España.
En las décadas de 1970 y 1980, Camarena formó parte, junto con Méntrida, Valmojado y Casarrubios del Monte, de los llamados «Cuatro Grandes» cotos de caza de la zona, célebres por la abundancia de perdiz roja y frecuentados por figuras destacadas de la época. A ese pasado cinegético se suma hoy un crecimiento demográfico ligado a la proximidad de Toledo y Madrid, que atrae tanto a familias españolas como a población inmigrante —sobre todo de Marruecos, Rumanía y América del Sur— y que ha convertido a Camarena en uno de los municipios de más rápido crecimiento de la comarca de Torrijos.
Fiestas
El calendario festivo de Camarena arranca el 2 de febrero con la Fiesta del Judío y la Candelaria, seguida en Semana Santa por la Quema de Judas el Domingo de Resurrección y, en fecha movible, el Domingo de Carnaval, una de las dos ocasiones del año en que procesiona la Virgen de la Caridad. El 25 de abril, festividad de San Marcos, se celebra una romería hasta el Prado Palacios conocida como la Junta de San Marcos, y el 24 de junio el pueblo honra a su patrón, San Juan Bautista.
Las fiestas mayores, sin embargo, son las del 15 de agosto, en honor a la Virgen de la Caridad, con la procesión más multitudinaria del año y actos que se prolongan varios días. Su origen se remonta a 1237, cuando una joven pastora encontró la imagen en el paraje de la Fuente Santa, en la víspera de la Asunción, tras lo que contó al pueblo que la Virgen quería habitar entre ellos. El 14 de septiembre, en fecha movible, se celebra además al Santísimo Cristo de la Sangre. A todo ello se suma la tradición de los quintos, con un papel destacado en distintos momentos del año, desde la Semana Santa hasta la víspera de Todos los Santos.
Cuándo ir
El 15 de agosto, con las fiestas de la Virgen de la Caridad, es la fecha que mejor resume la identidad festiva de Camarena, aunque la romería de San Marcos del 25 de abril, con su paseo hasta el Prado Palacios, ofrece una alternativa primaveral más tranquila. Los amantes del vino pueden planificar su visita en cualquier época del año para recorrer las bodegas de la Denominación de Origen Méntrida, mientras que el otoño, con la vendimia, añade un atractivo especial a la visita.
Planifica tu visita
Camarena está a 32 kilómetros de Toledo y a 56 de Madrid, bien conectado por carretera y con una línea de autobús, la VAC-063, que enlaza ambas capitales pasando por el pueblo; quienes viajan desde Madrid pueden usar el Abono Transportes del Consorcio Regional, ya que el municipio está dentro de su zona tarifaria. La estación de tren más cercana es la de Toledo, con servicios de alta velocidad y media distancia hacia Madrid-Atocha. En el pueblo, la visita puede organizarse en torno a la iglesia de San Juan Bautista y su retablo, la plaza de la Virgen de la Caridad y el Prado Palacios, sin olvidar una parada en alguna de sus bodegas para conocer de cerca los vinos de la Denominación de Origen Méntrida.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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