Calanda, Teruel

Calanda. Pueblos de Teruel

📝 Contenido:
  1. Calanda: el pueblo de Buñuel, el milagro y el tambor, en el Bajo Aragón
  2. Geografía de Calanda
  3. Historia de Calanda
  4. Patrimonio de Calanda
  5. Economía de Calanda
  6. Fiestas de Calanda
  7. Cuándo ir a Calanda
  8. Planifica tu visita a Calanda
  9. Otros Pueblos de Teruel

Calanda: el pueblo de Buñuel, el milagro y el tambor, en el Bajo Aragón

Calanda, en la comarca del Bajo Aragón turolense, es de esos pueblos que han dado más de lo esperable para sus 3.745 habitantes: un milagro documentado notarialmente en 1640, una Semana Santa reconocida por la UNESCO y el cineasta más influyente del cine español, Luis Buñuel, que nunca dejó de llevar Calanda a sus películas. A eso se suma el melocotón con Denominación de Origen que lleva su nombre por media España. Pocos pueblos de su tamaño concentran tanta identidad propia.

Geografía de Calanda

El término municipal se extiende sobre 112,25 km² a los pies del sistema Ibérico, regado por los ríos Guadalope y Guadalopillo, con la localidad asentada a 466 metros sobre el nivel del mar (la altitud media del municipio según Wikidata es de 621 m). El relieve va desde los 380 m junto al Guadalope hasta los 835 m de la sierra de la Ginebrosa, separada de la sierra de Peñas Blancas (669 m) por el embalse de Calanda. Al noroeste se extiende el frondoso pinar conocido como el desierto de Calanda. El clima es de extremos marcados: veranos muy cálidos, con máximas medias de 33 °C y tormentas vespertinas que a veces descargan piedra, e inviernos fríos con heladas, nieblas persistentes y una precipitación anual escasa e irregular, entre 350 y 400 mm.

Historia de Calanda

Las tierras de Calanda están habitadas desde hace unos 50.000 años, según los restos paleolíticos hallados junto a la Cueva Corva, y el poblamiento se enriquece con hallazgos del Mesolítico y el Neolítico en la partida de Las Contiendas. El nombre actual procede del asentamiento celtíbero de Kolenda, y tras los celtíberos pasaron por aquí romanos, visigodos y árabes; de la época romana da fe el espectacular mosaico de la Vega de Albalate, descubierto en 1964 y hoy pieza central del Museo Provincial de Teruel.

Con la ocupación árabe se formó un núcleo en torno a un castillo hoy desaparecido. La reconquista llegó en 1119 de mano de Alfonso I el Batallador, aunque no se consolidó hasta 1169-1170 con Alfonso II, y la villa que dio origen a la Calanda actual recibió su Carta de Puebla en 1360, bajo la Orden de Calatrava. Los últimos moriscos abandonaron la localidad hacia 1610 por la difícil convivencia con la población cristiana. A lo largo de los siglos la villa recibió los títulos de Antiquísima, Muy Leal (de Jaime I), Fiel (de Pedro IV) y Fidelísima (de Felipe V en 1717, con escudo propio de león y flor de lis). Ya en el siglo XIX, Calanda fue escenario de un episodio de la primera guerra carlista: en diciembre de 1833 las tropas carlistas de Rafael Ram de Víu fueron derrotadas allí por las fuerzas liberales del coronel Linares.

Patrimonio de Calanda

El hecho histórico más singular de Calanda es el llamado Milagro de Calanda: la noche del 29 de marzo de 1640, Miguel Pellicer habría recuperado, por intervención de la Virgen del Pilar, una pierna que le había sido amputada dos años antes. El suceso se recogió en un acta notarial conservada en el Archivo del Ayuntamiento de Zaragoza, declararon ante el proceso veinte testigos, entre cirujanos, vecinos y autoridades, y la archidiócesis aragonesa lo reconoció oficialmente como milagro en 1641.

Ese mismo arraigo religioso explica la Semana Santa calandina, declarada de interés turístico nacional e internacional e inscrita en 2018 por la UNESCO, junto a otras dieciséis localidades españolas, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad dentro de la Ruta del Tambor y el Bombo. Su momento más conocido es la Rompida de la Hora, a las doce del mediodía del Viernes Santo, cuando cesa el silencio de los "putuntunes" (jóvenes que hacen guardia desde el Jueves Santo) y arrancan a la vez todos los tambores del pueblo. Nueve cofradías, algunas del siglo XVII, organizan el resto de procesiones, de la del Pregón a la del Entierro.

El patrimonio civil y religioso incluye la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, el claustro del antiguo convento de capuchinos, el Convento del Desierto y el acueducto de Los Arcos. Y está, sobre todo, la memoria de Luis Buñuel (1900-1983), hijo de Calanda y uno de los directores más influyentes del cine mundial, que incorporó el sonido de los tambores calandinos a películas como La edad de oro o Nazarín y narró su infancia en el pueblo en sus memorias, Mi último suspiro. Sus cenizas se esparcieron en 1997 en el monte Tolocha, cerca de la villa, y el Centro Buñuel Calanda, inaugurado en 2000 en la Casa Fortón-Cascajares, es el mayor espacio cultural de España dedicado a su figura.

Economía de Calanda

La economía calandina combina agricultura de denominación de origen con industria local. El Melocotón de Calanda, de maduración tardía y cultivado con la técnica tradicional del embolsado del fruto antes de madurar, tiene DO propia y es reconocible por su color amarillo uniforme y su aroma intenso. El aceite de oliva virgen extra producido en el municipio se acoge a la DO Aceite del Bajo Aragón, y se complementa con aceituna de mesa, almendra y cereal. La actividad industrial se concentra en dos polígonos, el de la Cueva de San José y el de La Fuensalada, con presencia destacada de la industria de materiales refractarios. La serie de población del INE, con un máximo de 4.004 habitantes en 2010 y 3.745 en 2025, muestra una pérdida del 6 % en quince años, una tendencia común a los municipios rurales turolenses del interior.

Fiestas de Calanda

El calendario festivo calandino es de los más tupidos del Bajo Aragón: la hoguera de San Antón en enero, San Blas (3 de febrero) en el barrio de las Cantarerías, Santa Águeda (5 de febrero), la festividad del Milagro de Calanda el 29 de marzo, la Semana Santa completa en abril, San Isidro Labrador el 15 de mayo, la Virgen de las Nieves el 5 de agosto, las fiestas de verano en honor a San Roque del 14 al 16 de agosto y, en octubre, las fiestas patronales de la Virgen del Pilar con la tradicional ofrenda floral el día 12. A ello se suma, desde 2003, el Festival de Cine de Calanda (también llamado "22 x Don Luis"), celebrado en pleno verano en homenaje a Buñuel, con proyecciones, conferencias y cursos de cine en el Centro Buñuel Calanda.

Cuándo ir a Calanda

El Viernes Santo es la fecha de referencia para quien quiera vivir la Rompida de la Hora y el estruendo de cientos de tambores a la vez, uno de los sonidos más reconocibles de cualquier fiesta española. El verano ofrece dos razones distintas: el Festival de Cine en homenaje a Buñuel y la temporada del melocotón, que se recoge y embolsa en los meses centrales del año. Quien prefiera evitar el calor extremo de julio y agosto, con máximas que rondan los 33 °C, puede optar por mayo, con la fiesta de San Isidro y un campo todavía verde, o por octubre, con la ofrenda floral del Pilar y temperaturas más suaves.

Planifica tu visita a Calanda

Calanda está a 128 km de Teruel capital, bien conectada por la N-211 y la N-420, con ramales hacia Mas de las Matas (A-226) y Andorra (A-1407). El Centro Buñuel Calanda es la visita obligada para conocer al cineasta a través de su museo permanente y sus exposiciones temporales, y quien quiera ver el mosaico romano hallado en la Vega de Albalate tiene que desplazarse al Museo Provincial de Teruel, donde se conserva como pieza destacada. Antes de irse, conviene llevarse melocotón y aceite de oliva con Denominación de Origen, los dos productos con los que Calanda se ha hecho un nombre fuera de Aragón, y reservar alojamiento con mucha antelación si la visita coincide con la Semana Santa, cuando el pueblo multiplica su población con visitantes y cofrades.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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