Vila Seca, Tarragona

Vila Seca. Pueblos de Tarragona

📝 Contenido:
  1. Vila-seca: tres siglos de censos, de 602 habitantes en 1717 a casi 24.000 hoy
  2. Lo que Cuentan los Censos de Vila-seca
  3. Las dos Vilasecas y la unificación de 1525
  4. El puerto de Salou, los piratas berberiscos y las dos torres
  5. De los campos a PortAventura: el giro económico de Vila-seca
  6. Un castillo con aire holandés y la iglesia de San Esteban
  7. Planifica tu Visita a Vila-seca
  8. Otros Pueblos de Tarragona

Vila-seca: tres siglos de censos, de 602 habitantes en 1717 a casi 24.000 hoy

Muy pocos municipios españoles pueden mirarse en un espejo tan largo. La serie de población de Vila-seca —que aparece también escrita como Vila Seca o Vilaseca— arranca en 1717, cuando se le contaron 602 habitantes, y llega hasta 2025 con 23.917. Son 46 recuentos y más de tres siglos de historia demográfica de un municipio de la provincia de Tarragona, en la comarca del Tarragonés, a solo 11 kilómetros de la capital provincial. Y dentro de esa serie hay la caída más espectacular que puede encontrarse en un padrón catalán, con una explicación que no tiene nada que ver con la despoblación.

Lo que Cuentan los Censos de Vila-seca

La serie se lee en cuatro bloques muy distintos, y conviene tomarlos por separado.

El salto del siglo XVIII. De los 602 habitantes de 1717 a los 2.815 de 1787: la población se multiplicó por casi cinco en setenta años. Es el crecimiento proporcional más fuerte de toda la serie, muy por encima del que vendría después.

El siglo largo de inmovilidad (1857-1960). Aquí está el dato que más sorprende. En 1857 el municipio tenía 3.413 habitantes, y 103 años después, en 1960, tenía 3.976. Entre medias, la cifra osciló siempre dentro de una banda estrecha: 3.245 en 1860, 3.340 en 1887, 2.996 en 1910 —el punto más bajo del periodo—, 3.092 en 1930, 3.013 en 1945 y 3.441 en 1955. Un siglo entero moviéndose alrededor de los tres mil vecinos, con la guerra y la posguerra marcando pequeños dientes de sierra, como el descenso de 1945 frente a 1940.

La explosión industrial y turística (1960-1986). En veintiséis años, el municipio pasó de 3.976 a 20.468 habitantes. Multiplicó su población por más de cinco. Los saltos son brutales: 7.309 en 1965 (prácticamente el doble que cinco años antes), 9.161 en 1970, 15.130 en 1975 —casi 6.000 personas en un solo lustro, el mayor incremento absoluto de los tres siglos— y 20.468 en 1986.

La caída de 1991 y lo que de verdad pasó. El recuento de 1991 da 11.432 habitantes. Frente a los 20.468 de 1986, son 9.036 vecinos menos: una pérdida del 44 % en cinco años. Vista en un gráfico parece una catástrofe, y no lo es en absoluto. Lo que ocurrió es que en 1989, tras una larga polémica, Salou se segregó y se constituyó en municipio independiente. Todos aquellos habitantes no se fueron a ninguna parte: siguen donde estaban, pero en otro ayuntamiento. Es el ejemplo perfecto de por qué una serie histórica hay que leerla con el mapa delante.

La recuperación (2001-2025). Con el término ya reducido a su tamaño actual, Vila-seca volvió a crecer sin pausa: 13.420 habitantes en 2001, 17.305 en 2006, 20.866 en 2009 y 22.052 en 2012. El hito está en 2009: ese año el municipio superó por sí solo la cifra de 1986, aquella que incluía a Salou. Tardó exactamente veinte años en recuperar el volumen que había perdido en la segregación.

En el tramo reciente la curva se vuelve algo irregular, con tres retrocesos que conviene señalar con honestidad: 2013 baja a 21.689 desde los 22.052 de 2012, 2016 cae a 21.935 desde los 22.332 de 2015, y 2021 pierde 33 habitantes respecto a 2020. Son ajustes modestos, en un municipio con mucha población vinculada al turismo y por tanto con un padrón más móvil que la media. Desde 2022 el crecimiento se ha reactivado con fuerza: 22.681, 23.176, 23.826 y los 23.917 de 2025, que son el máximo histórico de los tres siglos de serie.

Y una cifra final que explica el carácter del lugar: 23.917 habitantes en apenas 21,6 km² dan una densidad cercana a los 1.100 habitantes por kilómetro cuadrado. Vila-seca es uno de los municipios más densamente poblados de su comarca.

Las dos Vilasecas y la unificación de 1525

El nombre del pueblo ha cambiado más de una vez, y cada cambio corresponde a un episodio real. Hasta la década de 1980 el municipio mantuvo su nombre tradicional de Vilaseca de Solcina; después pasó a llamarse Vilaseca y Salou, hasta que la segregación de 1989 dejó el topónimo actual.

Pero el desdoblamiento más curioso es medieval. Durante la Edad Media existían dos villas vecinas con el mismo nombre: la de los señores de Olzina y otra conocida como Vilaseca del Comú, que pertenecía al arzobispo de Tarragona. La situación duró siglos, hasta que en 1525 se decretó la unificación de las dos Vilasecas.

El punto de partida documental es anterior. Hay restos que acreditan poblamiento ya en época de la Antigua Roma, pero la población tal como se conoce llega después de la reconquista: en 1162, el rey Alfonso II de Aragón cedió estas tierras a Ramón de Olzina, y la donación fue confirmada por Pedro II de Aragón en 1208. El término de La Pineda, en cambio, pertenecía a la curia de Tarragona. El municipio formó parte de la Comuna del Campo.

El puerto de Salou, los piratas berberiscos y las dos torres

Buena parte de la historia de Vila-seca gira alrededor de algo que hoy no le pertenece: el puerto de Salou. Era un punto estratégico militar y una importante fuente de ingresos, y el municipio reclamó sus derechos sobre él en diversas ocasiones y participó activamente en su defensa.

Durante mucho tiempo ese puerto se consideró el de todos los pueblos que formaban la Comuna del Camp, hasta que Fernando II de Aragón prohibió su uso. Vila-seca quedó entonces como principal puerto de la zona, y eso tuvo un precio inmediato: los ataques de los piratas berberiscos. Para protegerse, se levantaron dos torres de vigía y defensa.

Los siglos siguientes fueron duros. En la guerra de los Segadores, la villa fue ocupada por las tropas de Felipe IV: muchos de sus defensores fueron ejecutados y tanto la iglesia como la Casa de la Villa acabaron incendiadas. La población sufrió también pérdidas importantes durante la guerra de la Independencia. Visto así, aquel siglo de estancamiento demográfico que muestra la serie entre 1857 y 1960 tiene detrás una historia de castigo repetido.

De los campos a PortAventura: el giro económico de Vila-seca

La economía tradicional del municipio se basaba en la agricultura. Lo que la desplazó fue la construcción, en la década de 1960, de diversas industrias químicas y del metal, que hicieron perder fuerza al sector primario. Y la coincidencia con la serie de población es exacta: entre 1960 y 1965, justo en esos años, el municipio pasó de 3.976 a 7.309 habitantes.

El segundo motor llegó después y es doble: la ubicación en plena Costa Dorada y la adjudicación del concurso que permitió instalar un gran parque temático. Parte del complejo de ocio de PortAventura World se encuentra dentro del término municipal de Vila-seca, y eso supuso un impulso determinante para la economía local, concentrado sobre todo en la zona costera de La Pineda.

El municipio, de hecho, no es un solo núcleo. Además del principal, incluye La Pineda, en la costa, y La Plana, en el límite del término colindando con Reus. El relieve es bastante llano, propio del prelitoral de la Costa Dorada: la altitud va desde el nivel del mar en la playa de La Pineda hasta los 67 metros del punto más elevado de la villa, con el casco histórico en torno a los 45 metros.

Un castillo con aire holandés y la iglesia de San Esteban

El patrimonio de Vila-seca tiene una pieza con una historia que parece inventada, y no lo es. El castillo de la villa aparece documentado ya en el siglo XV como propiedad del arzobispado de Tarragona. En el siglo XVIII lo adquirió un neerlandés, Joan Kies Helmont, que edificó allí una casa que recuerda a las casas de campo holandesas. En 1899 pasó a manos de la familia Sicart, que le dio su aspecto actual, y a finales de 2006 lo compró el Ayuntamiento, de modo que hoy es patrimonio de la población. El detalle que más gusta a los vecinos: los empadronados en Vila-seca pueden celebrar allí su boda civil.

El resto del conjunto monumental:

  • La iglesia parroquial de San Esteban, de estilo de transición entre el gótico y el renacimiento y de nave única, con un campanario construido en 1605. En 1880 se le añadió la capilla del Santísimo, cuya fachada está coronada por un rosetón notable.
  • Parte de la antigua muralla, con una de las puertas de entrada conservada, un arco con dovelas.
  • La antigua torre de vigía de San Antonio, superviviente del sistema defensivo contra los corsarios.
  • En La Pineda, un santuario dedicado a la Virgen construido en el siglo XIII y ampliado en 1708, que guarda en su interior un bajorrelieve de la Virgen en piedra del siglo XIV. A su lado se conserva una torre de defensa del siglo XVII.

El calendario festivo tiene una peculiaridad que dice mucho del municipio. La fiesta mayor se celebra el 3 de agosto, y sus actos se concentran principalmente en La Pineda, por ser la ubicación más turística. Pero la fiesta más seguida por los vila-secanos es otra: la del 17 de enero, en honor de San Antonio Abad, en pleno invierno y sin visitantes de por medio.

Planifica tu Visita a Vila-seca

  • Provincia: Tarragona (Cataluña), comarca del Tarragonés.
  • Población: 23.917 habitantes, máximo histórico de una serie que arranca en 1717.
  • Superficie: 21,6 km². Altitud: 45 m el casco; del nivel del mar en La Pineda a los 67 m del punto más alto.
  • Código INE: 43171. Gentilicio: vila-secà, vila-secana.
  • Núcleos: el principal, La Pineda en la costa y La Plana junto a Reus. Parte de PortAventura World está en el término.
  • En coche: el término está atravesado por la AP-7 y su alternativa sin peaje, la A-7; la N-340 (puntos kilométricos 1149-1154) comunica con Tarragona; la C-14 une Reus con Salou; la C-31B conecta Tarragona con Salou; la T-319 lleva a PortAventura y Salou; y la TV-3148, a la playa de La Pineda.
  • En tren: la localidad tiene estación de ferrocarril con trenes regionales. Al estar en el centro del eje Reus-Tarragona, cuenta con un alto número de frecuencias hacia ambas ciudades.
  • Web municipal: vila-seca.cat.

La visita más completa combina las dos caras del municipio, que están a pocos kilómetros una de otra. Por un lado, el casco antiguo: la iglesia de San Esteban con su campanario de 1605, los restos de muralla con la puerta de dovelas, la torre de San Antonio y el castillo con su inesperado aire de casa de campo neerlandesa. Por otro, la costa de La Pineda, con su santuario del siglo XIII y su torre de defensa del XVII a pie de playa. Y si se busca el Vila-seca de los vecinos y no el de los visitantes, la fecha es el 17 de enero.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Tarragona

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Vila Seca. Pueblos de Tarragona puedes visitar la categoría Tarragona.

Subir