Aldeanueva de Ebro es un municipio de La Rioja, situado en la comarca de Alfaro, dentro de la zona conocida como Rioja Baja. Según los últimos datos del INE, cuenta con 2.753 habitantes, repartidos en un término de 39,08 kilómetros cuadrados, a una altitud de 346 metros sobre el nivel del mar. El municipio se encuentra a 59 kilómetros de Logroño, capital de la comunidad autónoma.
Geografía
El término de Aldeanueva de Ebro queda atravesado por la Autopista Vasco-Aragonesa, la AP-68, y por la carretera nacional N-232, además de por la carretera autonómica LR-115, que lo conecta con Rincón de Soto y Autol. El relieve combina una zona llana en la ribera del río Ebro, que marca el límite con la provincia de Navarra, con un área más accidentada y con barrancos hacia el oeste, cerca del pico Agudo, de 646 metros de altitud. La altitud del municipio oscila precisamente entre esos 646 metros del pico Agudo y los 280 metros a orillas del Ebro, mientras que el propio núcleo urbano se alza a 344 metros sobre el nivel del mar. Esta posición entre la ribera fértil del Ebro y las tierras más secas del interior ha condicionado históricamente los usos del suelo en todo el término municipal, con el viñedo y las huertas de regadío concentrados junto al río y el aprovechamiento ganadero y forestal más extendido en las zonas altas próximas al pico Agudo.
Historia
El origen de Aldeanueva de Ebro se remonta al siglo XI, cuando fue fundada por pastores procedentes de la sierra de Cameros y de Calahorra, tras la reconquista de la zona por el rey García Sánchez III de Nájera en 1045. Durante siglos, la localidad formó parte como aldea del término de Calahorra, hasta que logró independizarse en 1664, ya bajo el reinado de Felipe IV, mediante el pago de una considerable suma de dinero prestada por los frailes del monasterio de Fitero, con el que la localidad mantuvo desde entonces estrechos vínculos. Antiguamente la localidad era conocida como Arnedo de Ebro, denominación que con el tiempo dio paso al nombre actual, más descriptivo de su carácter de aldea nueva surgida de la expansión agrícola medieval sobre las tierras ganadas al valle del Ebro.
Tras numerosos pleitos derivados de aquella independencia administrativa, la jurisdicción de la localidad pasó a manos de Manuel Íñiguez de Arnedo. Con el tiempo, Aldeanueva de Ebro desarrolló una economía agrícola cada vez más próspera, apoyada especialmente en el cultivo de la vid, hasta el punto de contar hoy con una de las mayores cooperativas vitivinícolas de toda La Rioja, un activo que ha sido determinante para la economía local a lo largo del último siglo. Esa transformación, desde una modesta aldea pastoril medieval hasta un municipio vitivinícola de referencia en la Rioja Baja, resume bien la evolución general de buena parte de los pueblos de la ribera del Ebro a lo largo de los últimos siglos.
Patrimonio
La iglesia de San Bartolomé es el principal edificio religioso del municipio y da nombre a las fiestas patronales de agosto. A ella se suma la ermita de la Virgen de los Remedios, construida en el siglo XVIII, que acoge cada septiembre a los vecinos en las fiestas dedicadas a la patrona de la localidad y que, durante el resto del año, funciona también como punto de partida de algunas de las procesiones de Semana Santa. Ambos templos concentran buena parte de la vida religiosa y festiva de Aldeanueva de Ebro, y son escenario habitual de los actos centrales de la mayoría de celebraciones del calendario local.
Economía
La economía de Aldeanueva de Ebro gira en gran medida alrededor del cultivo de la vid y de la industria vinícola asociada, con una cooperativa agrícola de gran tamaño que convierte al municipio en uno de los referentes vitivinícolas de la Rioja Baja. Esa actividad se complementa con otros cultivos de regadío propios de la vega del Ebro, en un término que combina la agricultura intensiva de la ribera con aprovechamientos más extensivos en las zonas altas del oeste del municipio. La existencia de una gran cooperativa agrícola ha permitido además a los pequeños viticultores de la zona mantener una capacidad de transformación y comercialización que de forma individual les resultaría muy difícil de alcanzar, reforzando el peso del sector vitivinícola en la economía municipal frente a otras actividades.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Aldeanueva de Ebro es especialmente intenso. Las Fiestas de Invierno arrancan el 31 de diciembre a las doce del mediodía con el tradicional chupinazo en la plaza de España, dando paso a siete días de encierros de reses bravas, degustaciones gastronómicas centradas en los productos derivados de la uva, conciertos y actividades para todas las edades, incluida la Cabalgata de los Reyes Magos. El 16 de enero se encienden las hogueras de San Antón, en las que se asan chuletillas, chistorra y patatas, y apenas cuatro días después, el 20 de enero, se celebra la hoguera de San Sebastián, acompañada de una cena de cofradía. Los Carnavales traen consigo un concurso de disfraces para todas las edades, y el Jueves de Lardero es tradicional cenar en cuadrilla las típicas tortillas de chorizo.
La Semana Santa se vive con intensidad a través de la cofradía de la Santa Vera Cruz y Soledad, que organiza procesiones desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, entre ellas la procesión del Encuentro del Miércoles Santo y la del Robo del Manto el Domingo de Resurrección. El primer fin de semana de mayo se celebran las Fiestas de la Juventud, que en los últimos años han incorporado las Jornadas del Vino y la Viña, con charlas, degustaciones populares y cursos de iniciación a la cata para quienes quieran conocer mejor la producción vinícola local. El 15 de mayo, festividad de San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, se celebra con encierros de reses bravas y una comida popular ofrecida por la bodega cooperativa del pueblo, mientras que el 24 de junio la Asociación de la Tercera Edad organiza una jornada de migas, chocolate y música dedicada a los mayores de la localidad.
Las fiestas patronales de San Bartolomé, del 23 al 29 de agosto, son la gran cita del verano: comienzan con la coronación de la reina y las damas de las fiestas, seguida del chupinazo y los pasacalles con charangas, y se prolongan durante siete días con dianas, desfile de carrozas, gigantes y cabezudos, encierros de reses bravas y fuegos artificiales. Cierran el calendario festivo las fiestas de la Virgen de los Remedios, el 7 y 8 de septiembre, en honor a la patrona del municipio, con nuevos encierros, misa y procesión.
Demografía
La serie de población de Aldeanueva de Ebro muestra un crecimiento notable durante la primera década del siglo, pasando de los 2.481 habitantes de 2001 a un máximo de 2.819 en 2010, impulsado probablemente por el buen momento de la economía vitivinícola local. Desde entonces la población ha descendido de forma suave y con ciertas oscilaciones hasta los 2.753 habitantes actuales, una pérdida moderada de apenas el 2 por ciento respecto a aquel máximo, lo que sitúa a este municipio riojano entre los que mejor han resistido la despoblación del medio rural en las últimas dos décadas.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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