Castillo de Locubín, Jaén

Castillo de Locubín. Pueblos de Jaén

Castillo de Locubín es un municipio de la provincia de Jaén, en la parte septentrional de la comarca de la Sierra Sur, con 3.805 habitantes (INE 2025) sobre 102,55 km² y a 706 metros de altitud. Limita con Alcalá la Real, Alcaudete, Martos y Valdepeñas de Jaén, y su término reúne, además de la capital municipal, los núcleos de Ventas del Carrizal, Marroquín-Encina Hermosa, Los Chopos, La Salina, Las Cabreras, La Alfavila y Puerto-La Nava. Pese a su nombre, que evoca directamente una fortaleza, su historia estuvo marcada durante siglos por la dependencia de la vecina Alcalá la Real, de la que no logró emanciparse definitivamente hasta 1835.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Economía
  5. Fiestas
  6. Cuándo Ir
  7. Planifica tu Visita
  8. Otros Pueblos de Jaén

Geografía

El relieve del municipio es predominantemente montañoso, enclavado en el corazón de la cordillera Subbética, entre la sierra de Ahíllo al norte (1.069 m), la sierra de San Pedro al suroeste (1.054 m), el cerro del Agua al sur (1.192 m) y la sierra de Alta Coloma al sureste. La altitud oscila entre los 1.537 metros del límite con Valdepeñas de Jaén y Alcalá la Real y los 580 metros junto al río San Juan, mientras que el pueblo se asienta a 706 metros en el fondo de ese mismo valle. Por el término discurren además los ríos Ranera y Susana, cuyas aguas, junto a las de numerosos arroyos, acaban vertiendo en el río Guadajoz. El municipio se encuentra a 66 kilómetros de Jaén capital y a 68 de Granada, atravesado por la carretera N-432, que conecta las ciudades de Granada y Badajoz.

Historia

Los primeros testimonios de presencia humana en el término se remontan al IV milenio antes de Cristo, en las cuevas del Plato y de la Chatarra, habitadas por pastores que fabricaban cerámicas decoradas con incisiones; de la Edad del Bronce o del Cobre final data el poblado de la Campana, cerca de la Venta del Charco. En época ibérica se desarrolló el poblado fortificado de Cabeza Baja de Encina Hermosa, identificado con la antigua Ipolcobulcula, que alcanzó su mayor esplendor en el siglo I de nuestra era, ya bajo dominio romano, al igual que el asentamiento de la Torre de la Gorgolla y la villa romana del Cortijo del Baño, en Venta del Carrizal.

Durante la etapa islámica el lugar fue conocido como Hisn al-Uqbin, traducido por unos como "castillo de las águilas" y por otros como "castillo de las cuevas", y vivió envuelto en la revuelta muladí de finales del siglo IX hasta que el califa Abderramán III la sofocó en el año 918. Tras la fragmentación del califato pasó a manos de los ziríes de Granada y después al distrito encabezado por Alcalá la Real, cambiando de manos entre musulmanes y castellanos varias veces por su posición fronteriza. En 1341, tras ocho meses de asedio sobre Alcalá la Real, el castillo de Locubín se rindió ante las mesnadas del infante don Enrique, mandadas por su mayordomo mayor Alfonso Pérez Coronel; cuatro años más tarde, Alfonso XI firmaba en Burgos un privilegio por el que donaba el pueblo y su castillo a Alcalá la Real, dependencia civil y religiosa que se mantendría hasta las primeras décadas del siglo XIX.

Los vecinos reclamaron sin éxito su segregación ya en 1600, y aunque en 1627 Felipe IV vendió el lugar al Marqués de Trujillo, en 1693 volvió a la Corona y un nuevo pleito de separación, en 1729, volvió a fallar a favor de Alcalá la Real. El municipio logró independizarse brevemente en 1810, 1820 y de forma definitiva en 1835, y en 1915 el rey Alfonso XIII le concedió el título de Ciudad. A lo largo de este periodo la población no dejó de crecer: de los 400 vecinos de 1627 se pasó a 1.075 a principios del siglo XIX y a 6.274 habitantes a finales de esa misma centuria.

Patrimonio

El patrimonio arqueológico de Castillo de Locubín abarca desde las cuevas prehistóricas del Plato y la Chatarra hasta los asentamientos ibero-romanos de Cabeza Baja de Encina Hermosa —la antigua Ipolcobulcula—, la Torre de la Gorgolla y la villa romana del Cortijo del Baño, en Venta del Carrizal, testimonios de una ocupación continuada desde hace más de cinco mil años. El propio nombre del municipio recuerda la fortaleza que dio origen al núcleo medieval, disputada durante siglos entre musulmanes y castellanos y protagonista del asedio de 1341 que selló su incorporación a la Corona de Castilla a través de Alcalá la Real. La vinculación histórica entre ambos municipios, que se prolongó casi seis siglos, queda reflejada incluso en la literatura local, con la novela histórica "El escudo nazarí" del escritor alcalaíno Emilio Sánchez dedicada a la conquista de estas fortalezas fronterizas.

Economía

La economía de Castillo de Locubín mantiene un peso agrícola muy superior a la media, con la agricultura, la ganadería y la pesca ocupando al 36,6% de los trabajadores del municipio, muy por encima del sector servicios. Según el censo agrario de 2020, el término contaba con 1.429 explotaciones que trabajaban 6.779 hectáreas de superficie agrícola útil —el 66,1% del territorio municipal—, de las que el 86,9% correspondía a cultivos arbóreos, principalmente el olivar que domina el paisaje de la Sierra Sur jiennense. La cabaña ganadera se completaba con cerca de 2.800 cabezas de ovino y caprino, una actividad complementaria tradicional en las zonas más montañosas del término.

Fiestas

La larga dependencia histórica de Castillo de Locubín respecto a Alcalá la Real, que se prolongó hasta 1835, marcó durante siglos el calendario festivo y religioso de sus vecinos, estrechamente vinculado al de la ciudad vecina. Tras la independencia definitiva, y sobre todo después de que Alfonso XIII concediera al municipio el título de Ciudad en 1915, Castillo de Locubín consolidó una identidad festiva propia, centrada en sus celebraciones patronales y en el calendario agrícola ligado a la recolección de la aceituna, actividad que sigue marcando el ritmo de buena parte del año en los núcleos rurales del término.

Cuándo Ir

El otoño, con la campaña de recolección de la aceituna en pleno desarrollo en los olivares de la Sierra Sur, es una época especialmente interesante para conocer el ritmo de vida de Castillo de Locubín. La primavera ofrece el paisaje más verde de la Subbética jiennense, con temperaturas suaves para recorrer las sierras de Ahíllo o de San Pedro, mientras que el verano, con el calor propio del interior andaluz en las zonas más bajas del valle del río San Juan, puede resultar más exigente para el senderismo. El invierno, por su altitud y su relieve montañoso, trae consigo un clima más riguroso que conviene tener en cuenta antes de desplazarse a los núcleos rurales del término.

Planifica tu Visita

Castillo de Locubín se encuentra a 66 kilómetros de Jaén capital y a solo 68 de Granada, lo que permite combinar su visita con una ruta más amplia por la Sierra Sur jiennense o con una escapada desde cualquiera de las dos capitales a través de la carretera N-432. Por tratarse de un municipio con un término muy extenso y fragmentado en numerosos núcleos de población, conviene planificar la visita en coche para poder acercarse tanto al casco urbano principal como a pedanías como Ventas del Carrizal o La Salina. Los aficionados a la arqueología pueden completar la visita con una parada en los yacimientos de Cabeza Baja de Encina Hermosa o en la villa romana del Cortijo del Baño, mientras que los amantes de la montaña encontrarán en las sierras de Ahíllo y San Pedro buenas opciones de senderismo dentro del propio término municipal.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Jaén

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Castillo de Locubín. Pueblos de Jaén puedes visitar la categoría Jaén.

Subir