Graus es la capital administrativa de la comarca de Ribagorza, en la provincia de Huesca, con 3.400 habitantes según el padrón de 2025. Situada en la confluencia de los ríos Ésera e Isábena, es uno de los municipios más extensos de la provincia, con casi 300 km² de término que integran veinte núcleos de población además del propio Graus. Pocos pueblos aragoneses de su tamaño reúnen un patrimonio tan denso: una plaza mayor pentagonal rodeada de palacios renacentistas, una basílica construida sobre un santuario románico y unas fiestas mayores declaradas de interés turístico desde 1973, que cada septiembre recuperan tradiciones como la Mojiganga o el Baile de las Espadas.
Geografía
El núcleo urbano de Graus se asienta a 542 metros de altitud, en el punto donde se unen los ríos Ésera e Isábena junto al barranco de Risal, a poca distancia aguas arriba del embalse de Joaquín Costa, también conocido como embalse de Barasona por el pueblo que quedó sepultado bajo sus aguas. Aguas abajo de esa confluencia, el valle se estrecha entre la peña del Morral y la de las Forcas, mientras que no muy lejos se alzan las sierras de la Carrodilla, el Torón —donde se encuentra el Galirón, punto culminante del municipio con 1.430 metros— y Esdolomada. El término, de geología antigua dominada por el granito y por depósitos sedimentarios marinos del Eoceno y el Oligoceno que dieron lugar a formaciones de flysch, combina encinares, robledales, enebrales y pinares con tierras de cultivo, bajo un clima de inviernos muy fríos y veranos moderadamente calurosos, con una precipitación media anual de 600 mm. Al extenderse sobre casi 300 km², Graus integra hoy pueblos como Aguinalíu, Panillo, Juseu, Torres del Obispo o La Puebla de Fantova, además de aldeas hoy deshabitadas como Fantova o Grustán, y limita con municipios tan diversos como La Fueva, Isábena, Benabarre, Peralta de Calasanz o Estadilla.
Historia
Los yacimientos paleolíticos de Las Forcas, cuyos restos se conservan en el museo provincial de Huesca, documentan la presencia humana en Graus desde época muy temprana, aunque de la etapa romana no quedan restos y de la islámica solo se conserva una atalaya en la peña del Morral. El episodio fundacional de la Graus cristiana fue trágico: el rey aragonés Ramiro I murió en 1063 durante el asedio de la plaza, entonces en poder musulmán, y no fue hasta 1083 cuando su hijo Sancho Ramírez logró tomarla, adscribiéndola al monasterio de San Victorián para su reconstrucción y repoblación, tarea que se prolongó hasta 1571. Un hito decisivo para la identidad local llegó en 1415, cuando el dominico valenciano Vicente Ferrer, de camino hacia Francia, predicó en la villa invitado por Berenguer de Bardaxí y regaló a Graus, en agradecimiento, un crucifijo que todavía se venera en la iglesia parroquial; ese episodio dio origen a las actuales fiestas mayores de septiembre. El siglo XVI trajo la primera gran ampliación urbana, con la construcción de casas solariegas como la de Mur, Fantón, Solano y Oliván y la apertura de la plaza mayor, mientras que en 1588 Felipe II instauró el mercado semanal de los lunes que se mantiene hasta hoy. Los siglos siguientes alternaron esplendor y adversidad: guerras contra Francia que convirtieron a Graus en plaza de abastecimiento militar, una epidemia de peste en 1651-1652, la ocupación borbónica durante la Guerra de Sucesión y la invasión francesa en la Guerra de la Independencia. En 1873 estuvo encarcelado en la villa Paul Lafargue, yerno de Karl Marx, tras huir de la policía francesa cruzando los Pirineos. Durante la Guerra Civil, Graus quedó en zona republicana con fuerte presencia anarquista, lo que se tradujo en la ejecución de religiosos y la pérdida de piezas patrimoniales, y en los años sesenta el municipio vivió, como el resto del país, el éxodo rural hacia las ciudades, mientras incorporaba sucesivamente a lo largo del siglo XX los antiguos municipios de Aguinalíu, Panillo, Güel, Torres del Obispo y otros núcleos del entorno.
Patrimonio
Declarado conjunto histórico-artístico en 1975, el corazón monumental de Graus es su plaza mayor, de planta pentagonal irregular y porticada con arcos de medio punto, ojivales y apuntados, donde se alinean los palacios de Heredia, del Barón, Bardaxí y Capucho junto al edificio más antiguo de todos, el ayuntamiento. De las antiguas murallas se conservan todavía tres de las cuatro puertas: la de Chinchín o de Barbastro al sur, la de Linés al norte y la del Barón al oeste. Junto al río Ésera, frente al barrio del Barrichós —el más antiguo del pueblo—, cruza el Puente de Abajo, construido en el siglo XII sobre cimientos romanos. En el terreno religioso destaca la basílica de la Virgen de la Peña, levantada a mediados del siglo XVI en estilo gótico-renacentista sobre la antigua iglesia románica de Santa María, con la ermita de San Pedro en sus cercanías; y la iglesia parroquial de San Miguel, que guarda el crucifijo donado por Vicente Ferrer en 1415. Del antiguo colegio de la Compañía de Jesús, del siglo XVII, solo se conserva la iglesia, hoy convertida en el centro de interpretación Espacio Pirineos, mientras que la propia basílica de la Peña alberga el Museo de Iconos, con piezas de iconografía ortodoxa, y el municipio cuenta además con el Museo de Historia y Tradición de la Ribagorza.
Economía
La actividad agrícola de Graus combina cereales, forrajes, vid, olivos, hortalizas y legumbres con una ganadería diversificada de ovino, caprino y porcino, a la que se suma una notable tradición apícola: la miel de Graus está considerada una de las mejores de todo Aragón. El tejido industrial se reparte entre la alimentación, la madera, el textil y la construcción, y dentro de la producción alimentaria local destaca sobre todo la longaniza de Graus, reconocida con el sello de calidad aragonés, que cada año protagoniza una barbacoa popular de más de una tonelada de producto. La comarca es también una de las plazas de referencia nacional en el comercio de la trufa negra, con una feria específica que se celebra durante la semana de las fiestas mayores de septiembre.
Fiestas
El calendario festivo de Graus se abre el 1 de mayo con la romería a la ermita de San Pedro, seguida por la Feria de Mayo, creada en 1907, el primer domingo del mes que no sea día 1. El verano trae el festival Clásicos en la Frontera y NOCTE, y el último sábado de julio, desde 1992, el Día de la Longaniza. La gran cita del año llega entre el 12 y el 15 de septiembre, con las fiestas mayores en honor al Santo Cristo y a San Vicente Ferrer, declaradas de interés turístico desde 1973: la espera a los gaiteros, los dances, las albadas nocturnas, la satírica Mojiganga, la ronda de donativos conocida como la Pllega y personajes tradicionales como los gigantes, los cabezudos o el Furtaperas dan forma a una de las fiestas mejor conservadas del Pirineo aragonés. El año se cierra con la feria de San Miguel el 29 de septiembre, de origen medieval y dedicada tradicionalmente a la venta de caballerías, y con la feria de Santa Lucía el 13 de diciembre, concedida por Carlos II en 1681.
Cuándo ir
La cita ineludible para quien quiera conocer Graus en su máximo esplendor festivo es la segunda quincena de septiembre, con sus fiestas mayores declaradas de interés turístico y la Mojiganga como momento culminante. Para quien prefiera un plan gastronómico, el último sábado de julio, con el Día de la Longaniza, ofrece una de las barbacoas populares más conocidas de Aragón. Quien busque naturaleza y senderismo puede aprovechar cualquier época del año para recorrer el GR-1 o el PR-HU 73, que finaliza precisamente en Graus, evitando los meses de invierno más fríos de la Ribagorza.
Planifica tu visita
Graus se encuentra en el centro de la comarca de Ribagorza, junto al embalse de Joaquín Costa y en el cruce de rutas que comunican Huesca con la Ribagorza oriental y el Pirineo leridano. La visita al casco histórico puede organizarse en torno a la plaza mayor y sus palacios, el Puente de Abajo y el barrio del Barrichós, antes de subir a la basílica de la Virgen de la Peña y su Museo de Iconos, y completarse con el centro de interpretación Espacio Pirineos y el Museo de Historia y Tradición de la Ribagorza. El término municipal, con sus veinte núcleos y su extenso entorno natural entre sierras y ríos, permite además planear rutas de senderismo por el GR-1 y el PR-HU 73. El Ayuntamiento mantiene información municipal en graus.es, donde conviene consultar con antelación el programa detallado de las fiestas mayores de septiembre y del resto de ferias antes de organizar el viaje.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Huesca
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Graus. Pueblos de Huesca puedes visitar la categoría Huesca.
