- Vélez de Benaudalla: el castillo y el barrio árabe que vigilan la puerta de la Alpujarra, en Granada
- Lo que Cuentan los Censos de Vélez de Benaudalla
- Geografía entre la Alpujarra y la Costa
- Historia: del Castillo de los Ulloa al Barrio Árabe
- Patrimonio de Vélez de Benaudalla
- Economía: del Secano a los Invernaderos
- Cuándo Ir a Vélez de Benaudalla
- Planifica tu Visita a Vélez de Benaudalla
- Otros Pueblos de Granada
Vélez de Benaudalla: el castillo y el barrio árabe que vigilan la puerta de la Alpujarra, en Granada
Vélez de Benaudalla, al que los vecinos también llaman cariñosamente Velecillos, se asoma al cañón del río Guadalfeo justo donde la Alpujarra Granadina empieza a descender hacia el Mediterráneo. El pueblo creció a los pies del Castillo de los Ulloa, y su antiguo barrio árabe, de calles blancas y estrechas, sigue siendo la imagen con la que se identifica. No es casualidad que la autovía A-44 elija precisamente aquí su final de trayecto, en la bisagra entre la montaña y la costa granadina.
Lo que Cuentan los Censos de Vélez de Benaudalla
La serie del INE cubre de 2001 a 2025, con un hueco en 2017 por un dato de Wikidata claramente erróneo que no se puede usar. Al margen de ese fallo puntual, la tendencia es clara: de 2.489 habitantes en 2001 a un máximo de toda la serie en 2025, con 3.108 vecinos. El crecimiento no ha sido uniforme —hubo una fase de estancamiento entre 2009 y 2019 en torno a los 2.870-2.960 habitantes— pero en el último lustro se ha acelerado de nuevo.
La propia Wikipedia local matiza esa foto con perspectiva histórica: el siglo XX trajo una inversión de la tendencia secular de crecimiento, con una pérdida de casi un tercio del vecindario a raíz de la grave crisis agraria y minera de los años setenta y ochenta, cuando la agricultura de secano y la minería de Lagos —que entonces sostenían la economía local— entraron en declive.
Geografía entre la Alpujarra y la Costa
El término municipal, de 79 km², se adscribe a la comarca de la Costa Granadina pese a ocupar su extremo más septentrional, en las últimas estribaciones de la Alpujarra. El núcleo urbano se asienta a 70 metros de altitud sobre una ladera suave junto al río Guadalfeo —que incluye el embalse de Rules—, rodeado de sierras que llegan hasta los 1.500 metros: los Guájares y Almijara al oeste, Lújar y el Jaral al este, y Sierra Nevada al norte. Ese cerco monta un único paso natural de norte a sur, el que sigue el propio río camino de su desembocadura. El clima es templado-mediterráneo, con inviernos suaves, veranos cálidos y unos 500 mm de lluvia repartidos en apenas 40-50 días al año.
La garganta del Guadalfeo, con su profundo encajonamiento, formaciones meandriformes y tobas kársticas, está catalogada como monumento natural de protección especial en el Catálogo de Bienes Protegidos de la provincia de Granada. La sierra de Lújar, que ocupa una quinta parte del término (unas 2.300 hectáreas), añade cañones y karst poblado de pinares y encinares, con nidificación de águila real y halcón, y es un mirador natural hacia Sierra Nevada y la costa. Siglos de tala para alimentar los ingenios azucareros de Motril y Salobreña, para obtener carbón o para abrir nuevas tierras de cultivo esquilmaron el bosque mediterráneo original de chaparros, encinas y algarrobos, sustituido hoy por almendros, olivos, viñedos e higuerales.
El suelo urbano apenas ocupa 3 km² dentro de un término de 79, repartidos en tres núcleos: la cabecera, que concentra casi toda la población y no ha dejado de crecer en los últimos veinte años, y los anejos de La Gorgoracha y Lagos, hoy casi deshabitados salvo por estancias de fin de semana. En conjunto, Vélez representa alrededor de un 10 % de toda la superficie de la comarca de la Costa Granadina.
Historia: del Castillo de los Ulloa al Barrio Árabe
Sobre el origen del nombre hay dos teorías enfrentadas: una lo conecta con una raíz íbera, el antropónimo beles y el protovascuence beltz ("negro"); la otra defiende un origen latino en vallis, "valle". Lo que no admite discusión es la huella andalusí del pueblo: el núcleo antiguo creció al amparo de la fortaleza que hoy se conoce como Castillo de los Ulloa, y el llamado Barrio Árabe conserva un trazado de calles estrechas e irregulares —San Silvestre, Parradas, Finados, Pontanilla, Mártires— y plazas como la de la Cruz o la Constitución, prototipo del urbanismo heredado de sus antiguos habitantes musulmanes.
De los dos anejos del municipio, La Gorgoracha tenía vida propia ya en el siglo XVI, dedicada entonces a la ganadería caprina y al secano; y Lagos, en las estribaciones de la sierra de Lújar, vivía de la agricultura, la trashumancia y sus propias minas. Para llegar a Lagos hay que pasar el túnel de la Gorgoracha, iniciado bajo el reinado de Isabel II y concluido en 1880, puerto de montaña de tercera categoría que separa los términos de Vélez de Benaudalla y Motril.
Patrimonio de Vélez de Benaudalla
El Barrio Antiguo, de apenas 10 hectáreas edificadas, ha perdido buena parte de sus construcciones primitivas pero mantiene intacto su trazado de callejones angostos y vías sin salida, un pequeño laberinto que es la mejor huella urbanística que queda del pasado árabe del pueblo, con el castillo dominándolo desde lo alto. A su lado, el Barrio de la Vega, construido sobre la estrecha franja cultivable que domina el curso del Guadalfeo, y el más moderno Barrio Nuevo, donde se concentran hoy el ayuntamiento, el colegio, el consultorio médico, el mercado y la oficina de correos.
Fuera del casco, la garganta del Guadalfeo y la sierra de Lújar son, en sí mismas, patrimonio natural protegido, y permiten entender por qué Vélez de Benaudalla ha sido siempre un lugar de paso obligado entre la Alpujarra y la costa.
Economía: del Secano a los Invernaderos
La agricultura sigue ocupando al 60 % de la población activa, con los servicios y la construcción repartiéndose el resto a partes iguales. El término, con 7.816 hectáreas de superficie cultivable, se encuentra en plena transformación: el secano tradicional —aceituna, almendra, pastos— retrocede año tras año frente al regadío bajo plástico, donde pepino, judía y distintas variedades de tomate (de ensalada, cherry) se han convertido en los verdaderos motores de riqueza. Según el último Censo Agrario, de las 7.816 hectáreas del municipio solo 556 son superficie agrícola útil, y de ellas algo más de la mitad son cultivos arbóreos y un 12 % invernaderos.
La industria, en cambio, prácticamente ha desaparecido: las antiguas almazaras y partidoras de almendra cerraron en las últimas décadas, aunque la almazara de la antigua Cooperativa San Antonio ha vuelto a resurgir recientemente. El resto de la población activa se reparte entre la construcción y los servicios públicos locales.
Cuándo Ir a Vélez de Benaudalla
La primavera y el principio del otoño son las mejores estaciones para recorrer la garganta del Guadalfeo y los senderos de la sierra de Lújar, antes o después del calor del verano granadino. El propio relieve, con el río a los pies del castillo y las sierras asomando por todos los costados, hace que cualquier paseo por el Barrio Antiguo sea también un mirador natural hacia la Alpujarra y hacia la costa.
Planifica tu Visita a Vélez de Benaudalla
Vélez de Benaudalla está bien conectado por la A-44, que tiene aquí su extremo sur, y agrupa junto a la cabecera municipal los anejos de La Gorgoracha y Lagos. Sus 3.108 habitantes (INE 2025), los veleños, viven repartidos entre el Barrio Antiguo, el Barrio de la Vega y el Barrio Nuevo. El Castillo de los Ulloa y las calles del barrio árabe son la visita obligada en el casco, mientras que la garganta del Guadalfeo ofrece la mejor excursión natural del término. Para información municipal, el ayuntamiento tiene web propia en velezdebenaudalla.es.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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