Roses, Girona

Roses. Pueblos de Girona

📝 Contenido:
  1. Roses: de 377 Vecinos en 1717 a Capital del Golfo (Girona)
  2. Lo que Cuentan los Censos de Roses
  3. Rhode: la Ciudad que Acuñaba Monedas con una Rosa
  4. Dos Fortalezas y Cinco Siglos de Asedios
  5. Cuándo Ir a Roses
  6. Planifica tu Visita a Roses
  7. Otros Pueblos de Girona

Roses: de 377 Vecinos en 1717 a Capital del Golfo (Girona)

Pocos municipios españoles conservan una serie de población tan larga como la de Roses, y pocos la necesitan tanto para entenderse. El primer dato disponible es de 1717: 377 habitantes. Trescientos setenta y siete. Hoy este municipio del Alto Ampurdán, en la provincia de Girona, tiene 20.365 habitantes censados y recibe en verano cerca de 120.000 visitantes. La historia que hay entre esas dos cifras es la historia de la Costa Brava entera.

Roses se asienta en la costa norte del golfo que lleva su nombre, al sur del cabo de Creus, con un término de 45,9 km² y el núcleo urbano a 5 metros sobre el nivel del mar. Tiene dos puertos —uno pesquero y otro deportivo— y un litoral que combina una larga playa de arena con un rosario de calas hacia el este: Canyelles Petites, L'Almadrava, Montjoi, y los parajes de Cabo Norfeu y Punta Falconera. A sus vecinos se les llama rosinc.

Lo que Cuentan los Censos de Roses

La serie tiene cuatro tramos bien diferenciados, y el tercero es el que lo cambia todo.

Primer tramo (1717-1887): crecimiento lento. De 377 habitantes en 1717 se pasa a 1.952 en 1787 y a 3.219 en 1877, el techo del siglo XIX. Es el crecimiento normal de una villa marinera y agrícola.

Segundo tramo (1887-1955): casi setenta años de estancamiento y retroceso. Aquí está el dato que más sorprende de toda la serie. En 1887 Roses bajó a 2.966 habitantes, y desde entonces estuvo siete décadas sin recuperar nunca la cifra de 1877. En 1900 tenía 2.690; en 1930, 2.559; en 1945, 2.607; y en 1955, 2.560, prácticamente lo mismo que setenta años antes. Un pueblo costero del Mediterráneo español completamente detenido.

Tercer tramo (1960-2010): la explosión turística. En 1960 el padrón da 3.575 habitantes; en 1965 ya son 6.119. En cinco años la población se multiplicó por 1,7. Y el motor no se apagó: 8.131 en 1981, 10.303 en 1991, 13.594 en 2001, 17.173 en 2006, 19.463 en 2008 y el máximo histórico en 2010 con 20.418 habitantes. Desde 1955 hasta 2010, Roses multiplicó su población por ocho.

Cuarto tramo (2011-2025): meseta. Tras el pico de 2010 llegó un bache —19.731 en 2011, y un suelo de 19.216 en 2017— y luego una recuperación lenta pero constante: 19.807 en 2020, 20.140 en 2023, 20.365 en 2025. El municipio está hoy a solo 53 vecinos de su máximo histórico, lo que en porcentaje se redondea a una pérdida del 0 %. Es decir: Roses ha vuelto exactamente a donde estaba hace quince años.

Un aviso para quien compare fuentes: algunos textos dan 3.287 habitantes para 1960, frente a los 3.575 de la serie oficial. La discrepancia es pequeña, pero existe, y en cualquier caso no altera la conclusión: la década de los sesenta es la línea divisoria de la historia de este pueblo.

Rhode: la Ciudad que Acuñaba Monedas con una Rosa

En el patio de armas de la actual ciudadela hay restos de algo poco común en la costa catalana: una colonia griega. En el año 333 a. C. se asentaron en la zona familias procedentes de Masalia (Marsella), y el asentamiento acabó trasladándose a la parte llana con el nombre de Rhode. Llegó a tener una gran importancia mercantil, y la prueba son sus monedas: llevaban una rosa por una cara y la cabeza de la ninfa Aretusa por la otra, con la leyenda «rodeton». La ciudad aparece ya mencionada por Estrabón.

Después vinieron los romanos. En 216 a. C. desembarcó la expedición de Cneo Cornelio Escipión Calvo, que acampó junto al asentamiento heleno; en 195 a. C., la de Catón el Viejo, que libró aquí la batalla de Rhode. Roses obtuvo el título de municipium en la segunda mitad del siglo I d. C. y desarrolló industria cerámica, salazón de pescado y villas agrícolas de vino, aceite y cereales.

Entre los años 650 y 700 la población abandonó el llano y se refugió en una elevación cercana, creando el castrum visigótico del Puig Rom, una de las fortificaciones visigodas más relevantes que se conocen: planta ovalada, muralla de grandes bloques de granito y una única puerta con dos torres cuadradas. Fue descubierto en 1946 y la datación de los objetos hallados indica que estuvo habitado desde la segunda mitad del siglo VII hasta el primer cuarto del VIII.

Y antes de todo eso, en el paraje de la «casa quemada», hay tres dólmenes —Cruz de Cobertella, Cama de la General y Cabeza del Hombre— de unos 3.000 años antes de nuestra era, con menhires y cistas. En el Cau de les Guilles se encontraron además restos del Magdaleniense, los más antiguos del término.

Dos Fortalezas y Cinco Siglos de Asedios

La bahía de Roses era demasiado buena para dejarla sin defender, y eso le costó caro al pueblo. La villa se fortificó en 1402 contra los piratas y las invasiones francesas, pero la primera gran acometida había llegado antes: la cruzada contra la Corona de Aragón de 1285, cuando el ejército francés ocupó e incendió la población y Roger de Lauria tuvo que recuperarla.

En 1552, Carlos I mandó construir el castillo de la Trinidad —también llamado el botó de Roses—, diseñado por el capitán general de artillería Luis Pizaño sobre una planta triangular con tres niveles orientados al mar en forma de anfiteatro. Junto a la ciudadela, era una pieza clave de la estrategia mediterránea del Imperio español. Ambas fueron sitiadas, modificadas y reparadas sin descanso: 1645-1659, 1794-1795 y, finalmente, la invasión napoleónica.

El final fue brutal. En febrero de 1813 el ejército francés voló parte de la ciudadela, el castillo de la Trinidad y la torre de Norfeu, dejando las defensas inservibles. La villa medieval, dentro del recinto, ya había sido destruida en el asedio de 1645 durante la Guerra dels Segadors, lo que obligó a reconstruir la trama urbana fuera de las murallas; a finales del siglo XVIII el nuevo núcleo tenía unas 300 viviendas, y en 1796, por iniciativa del rector Jaime Dilma, se levantó un nuevo templo parroquial de Santa María al que se trasladó el culto.

El castillo de la Trinidad esperó casi dos siglos: en 2002 se decidió recuperarlo y, tras ocho años de obras, se reinauguró en 2010.

Cuándo Ir a Roses

La respuesta depende de qué se busque, porque Roses tiene dos picos de calendario muy distintos.

El Carnaval es una de las fiestas más famosas de la Costa Brava. Se alarga cinco días en fecha variable entre febrero y marzo, y sus actos centrales son los desfiles de carrozas del viernes y el domingo por la avenida de Rhode. Para dar una idea de la escala: en la edición de 2008 participaron más de 6.000 personas y 70 carrozas.

La fiesta mayor es el 16 de julio, en honor a la Virgen del Carmen, con música clásica, habaneras, sardanas, gigantes, procesión de barcas y fuegos artificiales sobre la bahía.

Si el objetivo son las calas y el senderismo, conviene esquivar el pleno verano: en esos meses los 20.000 censados conviven con casi 120.000 visitantes alojados en hoteles, cámpings y apartamentos. Mayo-junio y septiembre ofrecen el mismo mar con mucha menos gente, y son las mejores fechas para subir al mirador de Santa Rosa de Puig Rom, a 225 metros, desde donde se ve el golfo completo, la llanura y las marismas del Ampurdán y, al fondo, las Islas Medas.

Planifica tu Visita a Roses

  • Dónde está: comarca del Alto Ampurdán, costa norte del golfo de Roses, al sur del cabo de Creus.
  • Población: 20.365 habitantes (INE 2025). Máximo histórico: 20.418 en 2010.
  • Superficie y altitud: 45,9 km² y 5 metros sobre el nivel del mar.
  • Código INE: 17152. Gentilicio: rosinc.
  • Qué visitar: la ciudadela, que alberga los restos de Rhode y del asentamiento romano y hoy funciona como espacio cultural con museo de historia y arqueología; el castillo de la Trinidad; el castrum visigótico del Puig Rom; el castillo de Soplalaraña, documentado desde el siglo X, entre los kilómetros 5 y 6 de la carretera a Cadaqués; la iglesia neoclásica de Santa María (1792-1852); el conjunto megalítico de la carretera de cala Montjoi; y los búnkeres de Punta Falconera, construidos entre 1939 y 1948 como baterías de costa.
  • Refugios de la Guerra Civil: el de la Paz, en la plaza general Prim, se conserva íntegro.
  • Dato gastronómico: en la cala Montjoi estuvo elBulli, el restaurante de Ferran Adrià con tres estrellas Michelin.
  • Economía: turismo por encima de todo, pero también agricultura de olivo y viña y el puerto pesquero más importante del norte de Cataluña.
  • Ciudad hermanada: Rodas (Grecia), cerrando el círculo con la colonia fundadora.
  • Web municipal: roses.cat

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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