Llançà, Girona

Llançà. Pueblos de Girona

📝 Contenido:
  1. Llançà: el pueblo marinero del Alt Empordà con censo desde 1717
  2. Geografía de Llançà, al norte del cabo de Creus
  3. Historia: de la villa escondida a la frontera con Francia
  4. Lo que Cuentan los Censos de Llançà
  5. Patrimonio: la torre románica y los búnkeres de la Costa Brava
  6. Economía: de la pesca y el vino al turismo de la Costa Brava
  7. Fiestas de Llançà
  8. Cuándo Ir a Llançà
  9. Planifica tu Visita a Llançà
  10. Otros Pueblos de Girona

Llançà: el pueblo marinero del Alt Empordà con censo desde 1717

Llançà es una villa marinera de la Costa Brava norte, en la comarca gerundense del Alt Empordà, justo al norte del cabo de Creus. Puertos de pescadores reconvertidos en paseo marítimo, una torre románica que vigila la plaza mayor desde el siglo XIII y una de las series de población más largas de toda la provincia -con datos desde 1717- hacen de Llançà algo más que una playa de la Costa Brava: un pueblo con casi tres siglos de historia demográfica documentada.

Geografía de Llançà, al norte del cabo de Creus

El municipio se extiende al norte de la península del cabo de Creus, entre el Cap de Ras y el puerto de la Vall, limitando con Colera, Vilamaniscle, Garriguella y El Port de la Selva. Está rodeado por dos espacios protegidos, el paraje natural de l'Albera y el Parc Natural del Cap de Creus, y accidentado por los contrafuertes de l'Albera: al norte la sierra de la Balmeta, con el Puig d'Esquers (606 m), y al sur la serra de l'Estela (463 m). El núcleo urbano, sin embargo, apenas se eleva 4 metros sobre el mar. Tiene 28 km² de término municipal y está comunicado por la carretera nacional N-260 y por la línea de ferrocarril Girona-Portbou, inaugurada el 20 de enero de 1878, que fue precisamente la que trajo a Llançà sus primeros veraneantes, procedentes de Figueres.

Historia: de la villa escondida a la frontera con Francia

Una antigua hipótesis, sin confirmación arqueológica sólida, sitúa en el entorno de Llançà la ciudad romana de Deciana, fundada en el 218 a. C. durante la Segunda Guerra Púnica, cuando las tropas de los hermanos Escipión desembarcaron en Empúries para cortar el suministro al ejército de Aníbal. Lo que sí está documentado es que, tras la destrucción de Empúries por los normandos en el año 862, los habitantes de la costa ampurdanesa se replegaron tierra adentro por miedo a la piratería sarracena, y así nació la villa actual, deliberadamente oculta desde el mar. Los pergaminos del siglo X del monasterio de Sant Pere de Rodes ya la nombran como Vall Lanciana.

En la primavera de 1344, el conde Ramon Berenguer de Empúries, sublevado contra el rey Pedro IV de Aragón, encerró en Llançà a numerosos caballeros del Rosellón leales al monarca. En 1659, con la Paz de los Pirineos, Francia reclamó Llançà para fijar aquí la frontera, aunque finalmente esta se trazó más al norte, en el cabo de Cervera. El siglo XVIII trajo una notable prosperidad agrícola, con la producción y exportación de vino y aceite, y en esos años se levantó el templo parroquial de Sant Vicenç sobre los restos de una iglesia románica que dependía del abad de Sant Pere de Rodes desde el 974. El antiguo núcleo medieval, organizado en torno a la iglesia, apenas ocupaba tres calles: Dins la Vila, Major y Església. Durante la Guerra Civil, la plaza llegó a llamarse «de la República» y se excavó allí un refugio antiaéreo (1938-1939); años después, ya en plena posguerra, se construyeron en el término los búnkeres costeros de Cap de Ras y de l'Argilera (1944-1949), parte de la línea defensiva que el franquismo levantó en la frontera pirenaica.

Lo que Cuentan los Censos de Llançà

Pocos pueblos de la provincia de Girona conservan una serie de población tan larga: los primeros datos de Llançà se remontan a 1717, cuando se contabilizaron 522 habitantes. A lo largo del siglo XIX la cifra creció hasta rebasar los 2.200 habitantes en 1877, aunque el censo siguiente, de 1887, registra un fuerte descenso hasta los 1.813: no se trata de una despoblación real, sino -como ocurre casi siempre con estos saltos repentinos- de una segregación de parte del término en un municipio independiente. Tras la Guerra Civil la población se mantuvo estable en torno a los 1.700-1.900 vecinos hasta que, a partir de los años sesenta, el turismo de la Costa Brava disparó el crecimiento: de los 1.859 habitantes de 1960 se pasó a los 3.500 de 1991 y a los 4.892 de 2025. El máximo de toda la serie se alcanzó en 2010, con 5.214 habitantes; desde entonces la cifra ha retrocedido un moderado 6 %, oscilando en la última década entre los 4.800 y los 4.900 vecinos.

Patrimonio: la torre románica y los búnkeres de la Costa Brava

En la plaza mayor de Llançà conviven dos edificios de épocas muy distintas: la torre románica del siglo XIII, antigua torre del homenaje del palacio que el abad de Sant Pere de Rodes tenía en la villa, y la iglesia barroca de Sant Vicenç, del siglo XVIII. A su pie se conserva el zócalo de piedra de un árbol plantado en el siglo XVII y el propio Arbre de la Llibertat, sembrado en 1870 como símbolo del sentir democrático de la época. En el núcleo del Port, de construcción más moderna, destaca la capella de la Mare de Déu del Port, levantada en 1692 tras un naufragio. El término conserva además restos prehistóricos, como el dolmen del Puig d'Esquers y el llamado Tomba de l'Abat, y el Museu de l'Aquarel·la, dedicado al pintor local Josep Martínez Lozano. Llançà fue cuna también de Carles Sabater, cantante del grupo Sau, uno de los llançanencs más conocidos fuera de la comarca.

Economía: de la pesca y el vino al turismo de la Costa Brava

Hasta mediados del siglo XX, la economía de Llançà se repartía entre la pesca en el Port y la agricultura de secano, con el vino y el aceite como principales productos desde el siglo XVIII. El cambio llegó en la década de 1960: el auge del turismo transformó por completo el municipio, que pasó de unas pocas barracas de pescadores a convertirse en un destino residencial y vacacional de referencia en la Costa Brava norte. Hoy buena parte de la población activa trabaja en la hostelería, el comercio y los servicios ligados al turismo de playa y al camí de ronda que conecta Llançà con el Port de la Selva a través de la costa del cabo de Creus.

Fiestas de Llançà

El calendario festivo se abre el 22 de enero con la festa major d'hivern de Sant Vicenç, patrón del pueblo, y sigue en febrero con el Carnaval. El 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, se celebra en el Port con la imagen llevada en procesión varios kilómetros mar adentro. En verano, Llançà añade su festa major d'estiu y, a finales de agosto, la Fira de Mar; en junio se celebran además las Jornades Gastronòmiques. En 1991 la villa fue nombrada ciudad pubilla de la sardana, el baile tradicional catalán.

Cuándo Ir a Llançà

El verano, con la festa major d'estiu y la Fira de Mar de finales de agosto, concentra la mayor afluencia de visitantes y conviene reservar con antelación. Para quienes prefieran menos aglomeración, julio ofrece la fiesta marinera del Carmen, y enero permite conocer la villa en su versión más local, con la festa major d'hivern de Sant Vicenç.

Planifica tu Visita a Llançà

  • Dónde está: Alt Empordà, Girona, al norte del cabo de Creus, en la Costa Brava.
  • Cómo llegar: por la N-260, o en tren por la línea Girona-Portbou-Francia.
  • Distancia: unos 62 km de Girona capital.
  • Qué no perderse: la torre románica y la iglesia de Sant Vicenç en la plaza mayor, la capella del Port, el Museu de l'Aquarel·la y el camí de ronda hacia el Port de la Selva.
  • Población actual: 4.892 habitantes (padrón 2025), en un término de 28 km².

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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