Anglès es un municipio de la provincia de Girona, en la comarca de la Selva, situado en el límite con el Gironés y a orillas del río Ter. Según el INE de 2025 tiene 5.944 habitantes en una superficie de 16,3 kilómetros cuadrados, con el núcleo urbano asentado a 181 metros de altitud sobre un pequeño cerro en medio de una fértil llanura. La villa, cuyo gentilicio es anglesenc, dista 17 kilómetros de Girona, 12 de Santa Coloma de Farners y unos 40 de la Costa Brava, y debe buena parte de su fisonomía actual a la revolución textil del siglo XIX, que convirtió a este pequeño pueblo agrícola en un enclave industrial pionero, hasta el punto de que fue el primer núcleo de todo el Estado español en contar con alumbrado público eléctrico. Hoy Anglès combina ese pasado fabril con un entorno natural privilegiado, flanqueado por el macizo de las Guilleries y regado por el Ter y la riera de Osor.
Geografía
El término municipal de Anglès, de 16,3 kilómetros cuadrados, se extiende por la vertiente nordeste de la comarca de la Selva y limita con La Cellera de Ter, Sant Julià del Llor i Bonmatí, Bescanó, Brunyola y Osor. La villa vieja se alza sobre un pequeño promontorio situado junto a la desembocadura de la riera de Osor en el río Ter, curso que marca la frontera natural con La Cellera de Ter y con Sant Julià del Llor i Bonmatí. El pueblo moderno se ha extendido por la llanura circundante y sobre algunas pequeñas colinas, mientras que el macizo de las Guilleries cierra el valle por el oeste, aportando un paisaje de montaña baja y bosque mediterráneo bien conservado. El municipio engloba, además del núcleo urbano, los núcleos de Pla d'Amunt y Pla d'Avall, situados en medio de la llanura, y el núcleo de las Masies de Sant Amanç, enclavado en una zona montañosa que desciende desde las primeras estribaciones de las Guilleries. La abundancia de agua del Ter, la riera de Osor y diversos torrentes genera un ambiente húmedo que matiza el clima mediterráneo general de la zona, con temperaturas medias en torno a los 15 grados y una pluviometría anual cercana a los 850 litros por metro cuadrado.
Historia
El origen de Anglès se remonta como mínimo al año 860, cuando un documento del rey Carlos el Calvo menciona "valle Anglesio", la vall de les esglésies, nombre que da pistas sobre la temprana presencia de templos en la zona. En 1019 aparece ya citada la iglesia de Sant Amanç, y en 1200 un documento señala por primera vez juntos el castillo y su capilla, germen de la actual iglesia parroquial de Sant Miquel. Durante la Edad Media el señorío perteneció a los vizcondes de Cabrera, que en 1294 obtuvieron permiso real para celebrar mercado y, en 1321, feria anual, impulsando el crecimiento de la villa amurallada. Los terremotos de 1427 a 1429 y el derribo de parte de las murallas en 1485 obligaron a ensanchar el recinto fortificado. El pueblo sufrió además los estragos de las guerras entre Francia y España: en 1696, tras su victoria en la batalla del Ter, el ejército francés ocupó la villa durante varios días, saqueando e incendiando numerosas casas, la iglesia y el propio castillo, que ya no se reconstruiría, y en 1809 las tropas napoleónicas repitieron la destrucción de viviendas, iglesia y notaría. El gran punto de inflexión llegó el 13 de noviembre de 1887, cuando se inauguró junto al Ter la fábrica textil de los Burés, conocida como Indústries Burés, que transformó radicalmente la vida del pueblo, atrajo mano de obra y disparó la población, que pasó de poco más de 1.600 habitantes en 1900 a cerca de 2.700 en 1930. Aquel mismo día de la inauguración se encendió en la plaza de la Vila el primer alumbrado público eléctrico de España, hito que convirtió a Anglès en pionera tecnológica. En 1895 comenzaron las obras del llamado Tren Petit, el ferrocarril que uniría Olot y Girona, completado en 1911. El siglo XX trajo consigo un intenso movimiento obrero y asociativo, con sindicatos, cooperativas y entidades culturales y deportivas, mientras la industria textil y maderera mantuvo a la villa como uno de los centros fabriles de la comarca hasta bien entrada la segunda mitad de siglo.
Patrimonio
El núcleo antiguo de Anglès conserva calles de origen medieval, como la calle de Avall y la calle del Empedrat, junto a edificaciones que recuerdan el trazado del pueblo amurallado. La iglesia de Sant Miquel, de estilo renacentista, ocupa el solar de la antigua capilla del castillo y es el principal templo del municipio, junto a la capilla de Sant Pere Sestroques y la ermita de Santa Bárbara. El complejo industrial del Vapor Burés, con sus naves fabriles junto al río Ter, es el testimonio más elocuente de la revolución textil que transformó la villa a finales del siglo XIX y continúa siendo un referente del patrimonio industrial de la comarca de la Selva. Entre la arquitectura civil destaca Can Cendra, una antigua casa señorial reformada y ampliada entre 1913 y 1915 por el arquitecto Rafael Masó i Valentí, una de las figuras del novecentismo catalán, con un lenguaje arquitectónico que incorpora referencias centroeuropeas poco habituales en la arquitectura rural gerundense. A ellas se suman otras casas señaladas del casco urbano, como la Torre o Villa Eulalia, Can Peix, Can Cuc, Cal Rellotger o Cal Sabater, además del histórico Café de l'Aliança, puntos que configuran un recorrido completo por la arquitectura doméstica de los siglos XIX y XX en la villa.
Economía
Tras siglos de economía agraria de secano y de regadío, con ganadería complementaria, Anglès vivió una profunda transformación industrial a partir de 1887 con la llegada del textil, que convirtió a Indústries Burés en el gran motor económico de la villa durante casi un siglo, llegando a emplear a más de mil trabajadores en sus mejores momentos. Junto al textil se desarrollaron también industrias madereras especializadas en la fabricación de lápices, palillos y pinzas de tender, que aprovechaban la proximidad de los bosques de las Guilleries. Aunque el peso del textil tradicional ha disminuido respecto a su apogeo, la industria sigue siendo hoy el segundo sector en importancia del municipio, por detrás de los servicios, con un peso muy superior a la media de la comarca; dentro de la industria, la manufactura concentra la mayor parte de la ocupación, seguida del comercio y la construcción. La agricultura, antaño la base de la economía local, ha quedado reducida a un número pequeño de explotaciones dedicadas sobre todo a tierras de labor y arbolado.
Fiestas
La Festa Major de Anglès es la gran cita del calendario local y moviliza a buena parte del pueblo con actos religiosos, populares y culturales, entre ellos las actuaciones de los Gegants d'Anglès, figuras tradicionales que participan en los desfiles festivos. La Agrupació Sardanista i Cultural Floricel, nacida durante el franquismo como una de las pocas vías permitidas de expresión de la cultura catalana, organiza cada año el aplec de la sardana, cita que mantiene viva esta danza tradicional en la villa, junto a clases de catalán y actividades en torno a la fiesta del libro. La Societat de Pescadors Esportius d'Anglès i Comarca, fundada en 1956, celebra además sus populares Gales de Anglès, concursos de pesca que han llegado a reunir a 200 participantes y que tienen como himno la sardana con letra "Anant a la pesca", compuesta por un vecino de la villa junto a un músico de Amer. El fútbol, de la mano del Club Esportiu Anglès, completa el calendario de actividades deportivas y festivas que estructuran la vida social del municipio a lo largo del año.
Cuándo Ir
La primavera y el otoño son las estaciones más recomendables para visitar Anglès, cuando el clima mediterráneo matizado por la humedad del Ter y la riera de Osor resulta más amable para recorrer el casco antiguo o adentrarse en los senderos del macizo de las Guilleries. El verano, aunque más caluroso, es la temporada en que se concentra buena parte de la vida festiva de la villa, con la Festa Major como principal reclamo y el ambiente animado en torno a las actividades de pesca deportiva y las sardanas. El invierno, más fresco por la proximidad de las Guilleries, es sin embargo una buena época para contemplar el patrimonio industrial del Vapor Burés y recorrer con calma las calles medievales del núcleo antiguo sin la afluencia de otras épocas del año.
Planifica tu Visita
Anglès se encuentra bien comunicado por la carretera N-141, que lo une con Girona, y por la C-152, que conecta Olot con Santa Coloma de Farners, lo que facilita combinar la visita con otros puntos de interés de la Selva y el Gironés. La propuesta de recorrido puede empezar en el núcleo antiguo, siguiendo la calle de Avall y la calle del Empedrat hasta la iglesia renacentista de Sant Miquel, para después acercarse al complejo del Vapor Burés junto al río Ter y admirar la arquitectura noucentista de Can Cendra. Los amantes de la naturaleza encontrarán en el macizo de las Guilleries, al oeste del municipio, numerosas rutas de senderismo entre bosque mediterráneo y cursos de agua, mientras que los aficionados a la pesca deportiva pueden informarse en la Societat de Pescadors sobre las zonas habilitadas en el Ter. La villa se visita bien en una jornada, combinando patrimonio industrial, arquitectura civil y naturaleza, y resulta una parada interesante dentro de una ruta más amplia por el interior de la provincia de Girona, entre Santa Coloma de Farners y la capital gerundense.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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