- Prado del Rey: el pueblo que se llamó Prado Libre, en la ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz
- Geografía: a 440 metros de altitud, entre Arcos y El Bosque
- Historia: de la ciudad romana de Iptuci a la refundación de Carlos III
- Patrimonio: un pósito del siglo XVIII y una ciudad romana que no se puede visitar
- Economía: vino pajarete, apicultura y marroquinería
- Fiestas: de la Fiesta del Caballo a la Feria de la Miel
- Cuándo ir: senderos entre cerros, arroyos y manantiales
- Planifica tu visita a Prado del Rey
- Otros Pueblos de Cádiz
Prado del Rey: el pueblo que se llamó Prado Libre, en la ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz
Prado del Rey ocupa un lugar peculiar en la historia administrativa española: durante la Segunda República pasó a llamarse Prado Libre, y solo recuperó su nombre anterior tras el golpe de Estado de 1936. Hoy reúne 5.692 habitantes, gentilicio pradense, en la ruta de los Pueblos Blancos, entre Arcos de la Frontera y El Bosque. La serie del INE, de 25 años seguidos desde 2001, tocó su máximo en 2007 con 6.002 habitantes y ha perdido un 5 % desde entonces, con un escalón del 4,2 % entre 2012 y 2013 que, como en tantos otros pueblos de este proyecto, probablemente corresponde a una depuración del padrón.
Geografía: a 440 metros de altitud, entre Arcos y El Bosque
Situado a 440 metros de altitud y a 105 km de la capital provincial, Prado del Rey forma parte de la conocida ruta de los Pueblos Blancos, en plena Sierra de Cádiz, entre las localidades de Arcos de la Frontera y El Bosque. Su término, de 49 km², conserva el característico paisaje serrano de la comarca, con un casco urbano cuyo trazado en cuadrícula lo distingue claramente de la mayoría de los pueblos blancos vecinos, de origen medieval y calles sinuosas. El municipio limita con Arcos de la Frontera, Villamartín, Algodonales, Zahara de la Sierra, Grazalema y El Bosque, seis localidades que, junto con Prado del Rey, forman el núcleo más compacto de la ruta de los Pueblos Blancos gaditanos.
Historia: de la ciudad romana de Iptuci a la refundación de Carlos III
En el término municipal se han hallado restos humanos que se remontan al Paleolítico, pero los primeros documentos escritos hablan ya de la ciudad romana de Iptuci, citada por Plinio el Viejo, una civitas con capacidad para acuñar moneda propia. Hoy se conservan algunos lienzos de muralla, un cipo funerario incrustado en la fachada de la iglesia y una lámina de cobre con el Tratado de Hospitalidad entre la colonia de Ucubi —la actual Espejo de Córdoba— y el municipio de Iptuci. En el término se ha hallado también una espada cristiana de doble filo, de guarnición con pomo esférico y empuñadura decorada con epigrafía, un tipo de arma que se impuso en Al-Ándalus entre los siglos XII y XIII y que convivió con armamento de tradición musulmana en esta franja fronteriza, entonces inestable, con el Reino de Granada.
Tras la conquista de Alfonso XI, el lugar quedó despoblado hasta que Carlos III lo refundó en 1768, dentro del plan de repoblación del sur de Andalucía impulsado por el asistente de Sevilla, Pablo de Olavide —aunque, a diferencia de localidades vecinas, Prado del Rey no llegó a formar parte oficialmente del plan de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena—. Sus tierras se repartieron entre 189 colonos procedentes de la serranía de Grazalema y Ronda, y aquella refundación dio al pueblo su característico trazado en cuadrícula, similar al de muchas poblaciones hispanoamericanas de la misma época. El propio plan de Olavide, pensado para repoblar con colonos centroeuropeos y de la sierra gaditana tierras consideradas despobladas e inseguras, dejó una huella urbanística reconocible todavía hoy en el contraste entre el trazado regular de Prado del Rey y el urbanismo medieval, de calles estrechas y sinuosas, de los pueblos blancos de origen árabe que lo rodean.
Patrimonio: un pósito del siglo XVIII y una ciudad romana que no se puede visitar
El Pósito de Labradores, del siglo XVIII, sirvió en su momento para almacenar el grano tras la cosecha. La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, de estilo neoclásico y construida en el siglo XIX, alberga la imagen de la patrona y un retablo mayor procedente de la iglesia de la Encarnación de Arcos de la Frontera. El Centro de Interpretación Etnográfica de la Sierra de Cádiz reúne una pequeña colección de objetos arqueológicos hallados en la zona.
La antigua Iptuci romana, del siglo II d.C. y capaz de acuñar su propia moneda, no es actualmente visitable al encontrarse sus restos en una propiedad privada; sí pueden visitarse, en cambio, las salinas de interior del mismo complejo, que todavía se explotan. El urbanismo en cuadrícula del municipio, con calles lineales y manzanas regulares propias de las «nuevas poblaciones carolinas», se completa con varias fuentes de valor etnográfico, entre ellas las de Allá y de Acá, y la fuente del Pilar.
Economía: vino pajarete, apicultura y marroquinería
La economía de Prado del Rey se apoya en la agricultura, con los vinos autóctonos de pajarete como producto más identificado con el municipio, además de la apicultura y la marroquinería. Esta última actividad convive con una gastronomía propia que incluye el guiso de patatas, el atún encebollado, el guiso de habas y el cocido de tagarninas, además de chacinas y el característico mosto colorao que acompaña a los vinos locales.
Fiestas: de la Fiesta del Caballo a la Feria de la Miel
El calendario festivo de Prado del Rey arranca con el Carnaval en febrero o marzo y la Semana Santa; en marzo se celebra la Fiesta del Caballo, y en mayo la Romería de San Isidro Labrador. Junio trae el Corpus Christi, julio la Velada de Nuestra Señora del Carmen, y agosto el Concurso Nacional de Cante por Serranas. En septiembre llega la Feria de Ganado, y entre finales de octubre y noviembre, la Feria de la Miel, certamen con participación de la Diputación de Cádiz, la Junta de Andalucía y varias asociaciones apícolas, que reúne en el Parque Blas Infante a una treintena de empresas con concursos gastronómicos, catas, conferencias y mercado artesano. La Nochevieja se vive en la plaza de la Constitución, con las tradicionales doce uvas al son de las campanadas.
Cuándo ir: senderos entre cerros, arroyos y manantiales
El entorno de Prado del Rey, formado por cerros, arroyos y manantiales, es especialmente propicio para el senderismo, las rutas a caballo y el cicloturismo; varios senderos señalizados parten directamente de la localidad hacia la sierra circundante, lo que lo convierte en un buen punto de partida para explorar a pie o en bicicleta el resto de la Sierra de Cádiz. La primavera y el otoño, con temperaturas más suaves que en pleno verano, son las estaciones más recomendables para este tipo de rutas, mientras que el verano concentra buena parte del calendario festivo, desde la Velada del Carmen en julio hasta el Concurso de Cante por Serranas en agosto.
Planifica tu visita a Prado del Rey
Prado del Rey tiene código INE 11026 y su web municipal es pradodelrey.es. Al estar en plena ruta de los Pueblos Blancos, conviene combinar la visita con una parada en Arcos de la Frontera o El Bosque; dentro del propio municipio, el urbanismo en cuadrícula del casco histórico, el Pósito de Labradores y las salinas de interior de Iptuci son las paradas obligadas, mientras que quien busque sabores locales no debería perderse el vino de pajarete ni, si las fechas coinciden, la Feria de la Miel de finales de otoño, probablemente la cita que mejor resume la identidad agrícola y artesana del pueblo.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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