Catoira, Pontevedra

Catoira. Pueblos de Pontevedra

📝 Contenido:
  1. Introducción
  2. Geografía
  3. Historia
  4. Patrimonio
  5. Economía
  6. Fiestas y Tradiciones
  7. Cuándo Ir y Qué Ver
  8. Planifica tu Visita
  9. Otros Pueblos de Pontevedra

Introducción

Catoira es un municipio de la provincia de Pontevedra, en Galicia, situado en la comarca de Caldas, justo en el punto donde el río Ulla se abre hacia la ría de Arousa. Tiene 3.274 habitantes, 29,1 km² de término y una altitud media de 67 metros. Pocos pueblos gallegos tienen una seña de identidad tan reconocible fuera de sus fronteras: Catoira es, ante todo, el escenario de la Romería Vikinga, la recreación histórica de las incursiones normandas que cada año convierte sus orillas en un desembarco de drakkars y guerreros, y que ha hecho de este pequeño municipio uno de los nombres gallegos más conocidos del calendario festivo español.

Geografía

El municipio, repartido en cuatro parroquias —Catoira, Dimo, Oeste y Abalo—, limita al noroeste con el propio río Ulla, ya en su desembocadura en la ría de Arousa, al nordeste con Valga, al sureste con Caldas de Reis y al suroeste con Vilagarcía de Arousa. El punto más alto del término es el monte Xiabre, con 641 metros, en el límite con Vilagarcía de Arousa y Caldas de Reis, desde cuyo mirador se domina buena parte de la ría. Catoira está comunicada con Pontecesures y Vilagarcía de Arousa a través de la carretera PO-550, y con la comarca del Barbanza, ya en la provincia de A Coruña, mediante un puente sobre el Ulla; en su propia estación hacen parada algunos trenes de la línea Vigo-A Coruña.

Historia

El territorio de Catoira estuvo habitado desde tiempos muy antiguos. En el Monte das Mámoas, en la parroquia de Santa Baia de Oeste, se conservan dos túmulos neolíticos de unos 22 metros de diámetro cada uno, descubiertos en 1956, y en Cores de Abalo se halló en 1988 un hacha calcolítica de roca metamórfica pulida. De la cultura castreña quedan los restos del castro de Tarrío, junto a la iglesia de Dimo, y el castro das Torres, donde han aparecido ánforas, cerámica y materiales de tradición ibérico-púnica que apuntan a un pasado comercial y marítimo ya muy activo antes de la llegada de Roma.

Pero el episodio que marcó para siempre la historia de Catoira fueron las invasiones normandas, con ataques documentados en los años 858, 968 y 1016; en este último, una flota de cien naves desembarcó en Cabreira y avanzó hacia Iria Flavia, en una ofensiva que culminó en la batalla de Fornelos, junto al río Louro, donde murió el propio obispo compostelano Sisnando. Para frenar aquellas incursiones, el rey Alfonso V de León donó en 1024 la isla de Oeste al obispo iriense Vistruario, con el encargo de levantar una fortaleza defensiva: nacían así las Torres de Oeste. El obispo Cresconio reformó después el recinto y mandó tender una gruesa cadena entre las dos orillas de la ría para impedir el paso de las naves enemigas, y sus sucesores, Diego Páez y el célebre Diego Xelmírez, siguieron ampliando la fortificación hasta que, en el siglo XII, quedó formada por siete torres amuralladas rodeadas de marismas. El propio Xelmírez ordenó construir allí una capilla dedicada al Apóstol Santiago. A partir del siglo XV la fortaleza entró en decadencia, y en 1525 gran parte de sus construcciones fueron derribadas.

Patrimonio

Las Torres de Oeste, declaradas Bien de Interés Cultural, son hoy el principal testimonio de arquitectura militar medieval de toda Galicia y el símbolo indiscutible del municipio: sus ruinas, en la desembocadura del Ulla, son además el escenario natural donde cada año se recrea la Romería Vikinga. Junto a ellas, el municipio conserva un patrimonio rural típico de la Galicia atlántica, con iglesias parroquiales, cruceiros, molinos y hórreos repartidos por sus cuatro parroquias.

El entorno natural suma otros dos atractivos menores pero muy visitados: la laguna de Pedras Muídas, en la parroquia de Catoira, y el mirador del Xiabre, en lo alto del monte del mismo nombre, con vistas sobre la ría de Arousa y buena parte de la comarca de Caldas. Como muestra de la proyección internacional de su fiesta vikinga, Catoira está hermanada con la localidad danesa de Frederikssund, otra ciudad con fuerte tradición de recreaciones históricas nórdicas.

Economía

La posición de Catoira junto a la ría de Arousa ha marcado tradicionalmente su economía, ligada a la pesca y al marisqueo en las aguas del Ulla, además de a una agricultura de pequeña escala propia del minifundio gallego. En las últimas décadas el peso del sector servicios ha crecido de forma notable, en buena parte gracias al turismo que genera la Romería Vikinga y al atractivo del patrimonio de las Torres de Oeste, que cada agosto multiplica la actividad hostelera y comercial del municipio muy por encima de lo habitual en una población de su tamaño.

Fiestas y Tradiciones

La Romería Vikinga de Catoira, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, se celebra el primer domingo de agosto y es, con diferencia, la cita más multitudinaria del calendario: una recreación histórica de los desembarcos normandos en la que decenas de "vikingos" llegan a bordo de un drakkar hasta las Torres de Oeste, entre batallas escenificadas y ambiente festivo que se prolonga durante todo el día. El segundo domingo de julio llegan las fiestas patronales de San Antonio de Padua, dentro de las cuales se celebra la popular Fiesta de la Solla, dedicada a este pescado tan característico de las aguas del Ulla.

El calendario festivo se completa con las citas propias de cada parroquia: San Pedro, en Dimo, el 29 de junio; las fiestas patronales de San Mamede de Abalo, el último fin de semana de julio; y las de Santa Eulalia do Oeste, el segundo fin de semana de agosto, reconocidas en toda la comarca por reunir el ambiente más joven de las fiestas locales.

Cuándo Ir y Qué Ver

El primer domingo de agosto es, sin duda, la fecha ineludible para visitar Catoira: la Romería Vikinga convierte al municipio en el centro de atención de toda Galicia y permite ver las Torres de Oeste en su contexto más espectacular, con el desembarco recreado a escasos metros de las ruinas originales. El segundo domingo de julio, con la Fiesta de la Solla, ofrece una alternativa más gastronómica y tranquila para conocer el pueblo. Fuera de esas fechas, cualquier época del año es buena para recorrer con calma las Torres de Oeste, subir al mirador del Xiabre y pasear junto a la laguna de Pedras Muídas, especialmente en primavera y otoño, cuando la ría de Arousa luce sus mejores colores.

Planifica tu Visita

Catoira se alcanza por la carretera PO-550, que lo conecta con Pontecesures y Vilagarcía de Arousa, y dispone de estación propia en la línea de ferrocarril Vigo-A Coruña, con paradas de trenes regionales. Un puente sobre el Ulla lo une además con la comarca coruñesa del Barbanza, lo que facilita combinar la visita con ese otro tramo de la ría.

Quien viaje coincidiendo con la Romería Vikinga debe tener en cuenta que es una de las fiestas más concurridas de Galicia, por lo que conviene llegar con tiempo y, si se quiere pernoctar, reservar alojamiento con bastante antelación en Catoira o en las localidades próximas de Vilagarcía de Arousa o Padrón. Para el resto del año, una visita de medio día es suficiente para recorrer las Torres de Oeste y el mirador del Xiabre, aunque merece la pena alargarla combinándola con otros puntos de la ría de Arousa, como la propia Vilagarcía o Rianxo, al otro lado del Ulla.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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