arceniega

Artziniega. Pueblos de Álava

📝 Contenido:
  1. Artziniega: la villa que un rey fundó en 1272 para competir con sus vecinas y nunca llegó a hacerlo
  2. Lo que Cuentan los Censos de Artziniega
  3. Una Villa Fundada para Competir con Orduña
  4. El Procurador de Artziniega que No Sabía Castellano
  5. Chacolí, Ferrones y Ferias de Quince Días
  6. Tejos, Loreras y una Encina de Quinientos Años
  7. El Santuario y lo que Había Debajo
  8. Planifica tu Visita a Artziniega
  9. Otros Pueblos de Álava

Artziniega: la villa que un rey fundó en 1272 para competir con sus vecinas y nunca llegó a hacerlo

En el extremo noroeste de Álava, donde la provincia toca a la vez Vizcaya y Burgos, hay una villa de 1.868 habitantes y 27,45 kilómetros cuadrados cuya fundación respondió a un plan que salió mal. Alfonso X el Sabio concedió la carta-puebla a Artziniega en 1272 para levantar aquí una villa a medio camino entre Orduña y Balmaseda que rivalizara con ellas. Poco después los propios reyes de Castilla pasaron a ser señores de Vizcaya, la rivalidad dejó de tener sentido y Artziniega se quedó en villa de segundo orden. Ochocientos años después sigue siendo el centro comercial de su comarca.

Lo que Cuentan los Censos de Artziniega

El registro disponible empieza en 1900 con 1.106 habitantes. La primera mitad del siglo XX fue de estabilidad con una ligera mejora: 1.181 en 1910, 1.230 en 1930 y 1.259 en 1940, el mejor dato de aquel periodo.

Después llegó el descenso, más suave que el de otros municipios alaveses pero constante: 1.137 en 1950, 1.109 en 1960 y el mínimo de la serie en 1970, con 1.081 habitantes. En setenta años la villa apenas se movió de la horquilla de los mil cien vecinos.

El cambio es reciente y muy marcado. Desde 1.338 habitantes en el año 2000, Artziniega creció sin pausa durante doce años: 1.451 en 2004, 1.631 en 2006, 1.818 en 2009 y 1.861 en 2012. Es decir, un 39 % más de población en doce años, un ritmo que en Álava solo se explica por la cercanía a Bilbao: la capital vizcaína está a 27 kilómetros, menos de la mitad que Vitoria.

Desde 2012 la curva se ha estabilizado en una meseta estrecha, entre los 1.800 de 2020 y los 1.868 de 2025, que es el máximo de toda la serie. Trece años de padrones oscilando dentro de un margen de setenta personas: el municipio ha encontrado su tamaño.

Una Villa Fundada para Competir con Orduña

La historia escrita de la villa empieza en 1272, con la carta-puebla de Alfonso X el Sabio. El objetivo era estratégico: fundar una villa entre Orduña y Balmaseda, ambas de los señores de Vizcaya, que le permitiera al rey castellano competir con ellas. El plan se frustró enseguida, porque por circunstancias familiares los reyes de Castilla acabaron siendo también señores de Vizcaya.

La villa —levantada probablemente sobre un asentamiento anterior— quedó con un régimen jurídico curioso: se regía por el fuero de Vizcaya, el natural de la tierra, y para asuntos económicos y tributarios por el fuero de Vitoria.

Perteneció al Señorío de Vizcaya hasta la muerte de Don Tello en 1370; en su época la villa había sido sitiada por Pedro Fernández de Velasco en 1366. Tello cedió el lugar a su hermano, el rey Enrique II, que un año después lo entregó a Pedro López de Ayala, el Canciller, junto con los valles de Orozco y Llodio.

A partir de ahí y hasta 1817, los señores y condes de Ayala —y más tarde los duques de Veragua, Berwick y Liria— tuvieron la prerrogativa de nombrar alcaldes mayores aquí. Nunca la ejercieron: aunque formalmente formaba parte del señorío de Ayala, en la práctica nunca lo hizo, y los alcaldes los siguió eligiendo el pueblo en concejo abierto.

El Procurador de Artziniega que No Sabía Castellano

Entre los episodios documentados de la Edad Moderna hay uno especialmente revelador de la realidad lingüística de esta esquina de Álava: en 1674, el procurador que la villa envió a las Juntas Generales de Álava fue rechazado por desconocer el castellano.

Otro dato del mismo periodo, en otra dirección: los litigios que mantuvo el concejo con algunos jóvenes locales que rehusaban hacer el servicio militar.

La villa vivió entonces un tiempo de expansión, ocupando espacio extramuros, con numerosos arcenieganos que hicieron fortuna en América. De ese dinero salieron dos instituciones: el hospital que el bachiller Pedro Sáenz de Ubaldi fundó en 1590 frente a la parroquia —trasladado después al cantón de Zubiaur y más tarde al barrio de Arenaza, donde siguió hasta mediados del siglo XX— y las escuelas de Artziniega, donación de Pedro de Oribe Salazar en 1608. Ya en 1814 se urbanizó la Goiko Plaza y, después, la subida de La Encina.

Chacolí, Ferrones y Ferias de Quince Días

La ubicación en un paso comercial entre la meseta y el mar dio a la villa cierta riqueza y algunos linajes de peso —los Bengoa, los Ortiz de Molinillo y Velasco, los Monteano—, pero la base real fue agrícola y ganadera. Y aquí hay un dato que sorprende a cualquiera que conozca la zona hoy: Artziniega fue una villa chacolinera de primer orden.

Las ordenanzas del siglo XV dibujan bien la vida cotidiana: cultivo de trigo y de vid, ganadería, molinos y oficios urbanos como tejedores, mesoneros o panaderos. Su mercado semanal tenía gran importancia —la villa ha sido durante siglos el centro económico de su comarca— y sus ferias de septiembre en La Encina llegaban a durar quince días.

De las guerras de bandería medievales queda testimonio documental: en 1491 los ferrones de la villa pidieron amparo a los Reyes Católicos por los abusos que sufrían de los Largacha de Iratzagorría, un linaje con grandes intereses en el comercio del hierro.

Otra institución que conviene conocer es la Junta de Ordunte, organismo supramunicipal medieval que agrupaba a la villa con los pueblos ayaleses colindantes —Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Soxoguti— para dirimir el aprovechamiento común de montes y pastos.

Tejos, Loreras y una Encina de Quinientos Años

El municipio está en una zona cantábrica montañosa, cerca de la altiplanicie que forman la Sierra Salvada, la sierra de Carbonilla —también llamada sierra de Angulo— y los montes de La Peña. Esas montañas marcan el límite abrupto entre la meseta castellana y la vertiente atlántica, con bosques densos, acantilados, roquedos y praderas de montaña.

Tres rarezas botánicas merecen mención propia:

  • En el monte Zaballa, antiguamente llamado Ganzorrotz, hay una presencia notable de tejos, tan numerosos en algunos puntos que llegan a formar tejedas.
  • En el monte Otsati se descubrió en 2016 la mayor lorera del País Vasco, a caballo entre Álava y Burgos.
  • A la entrada del santuario de Nuestra Señora de la Encina, junto a un área recreativa, hay una encina de más de 500 años catalogada como árbol singular.

El bosque dominante en las zonas altas es el quejigal atlántico, con robles, encinas, arces y fresnos, y en las laderas hay pinares de repoblación: pino insigne en el monte Pando, entre los límites con Gordejuela, Valle de Mena y Mendieta; pino lariceo en la ladera sur del monte Peñalba y pino marítimo en la nordeste. Abundan jabalíes, corzos, liebres, ginetas y rapaces.

El Santuario y lo que Había Debajo

El santuario de Nuestra Señora de la Encina es el edificio de referencia del municipio, y data del románico. Lo interesante es lo que han revelado las excavaciones: bajo él aparecieron restos de un asentamiento con cultura material romana fechado entre los siglos IV y VI. En su jardín permaneció hasta mediados de los años noventa una estela del siglo IX.

No es el único indicio antiguo del término. En la Cueva de la Iglesia, en Retes de Tudela, se han hallado restos humanos prehistóricos, y en el barrio de Gordeliz apareció en el siglo XVIII una lápida con inscripción latina, posiblemente dedicada a una deidad local marina.

En cuanto al nombre, hay dos hipótesis filológicas. Salaberri lo hace proceder de (villa) arsenica, «granja, propiedad de Arsenius», con una evolución doble —una vasca y otra romance— cuya mezcla daría la forma actual. Urquiola propone en cambio el antropónimo Marcinius, con caída de la eme inicial: (M)arcinica > Arcineca > Arciniega.

Planifica tu Visita a Artziniega

  • Provincia: Álava, País Vasco (extremo noroeste, en el límite con Vizcaya y Burgos)
  • Población: 1.868 habitantes (padrón de 2025), máximo de la serie
  • Superficie: 27,45 km², con una densidad cercana a los 68 habitantes por kilómetro cuadrado
  • Altitud: 210 metros
  • Coordenadas: 43,1299 N, 3,1410 O
  • Gentilicio: arceniegano
  • Código INE: 01004
  • Distancias: 27 km a Bilbao, 55 km a Vitoria
  • Municipios limítrofes: Valle de Mena (Burgos), Gordejuela (Vizcaya) y Ayala (Álava)
  • Ayuntamiento: artziniega.info

La visita tiene dos capas. La urbana, con el conjunto de la villa medieval, la Goiko Plaza y las casas y palacios que levantaron en el XVIII y XIX las familias que habían hecho fortuna fuera. Y la de monte, que es donde está lo singular: tejedas, la mayor lorera del País Vasco y una encina de más de cinco siglos a la puerta del santuario.

Conviene saber que buena parte de los antiguos campos de trigo, cebada y vid son hoy pastos, y que otros han sido urbanizados en los últimos años: el paisaje que se ve no es el que describen las ordenanzas del siglo XV. El chacolí que hizo célebre a esta villa pertenece a otro tiempo.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata, serie desde 1900.

Otros Pueblos de Álava

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Artziniega. Pueblos de Álava puedes visitar la categoría Álava.

Subir