Cerdanyola del Vallès

Cerdanyola del Vallès. Pueblos de Barcelona

📝 Contenido:
  1. Cerdanyola del Vallès: veinte mil habitantes nuevos en seis años
  2. Lo que Cuentan los Censos de Cerdanyola del Vallès
  3. Un poblado íbero, un castillo y un sincrotrón
  4. De masías de veraneo a ciudad universitaria
  5. El león de los Marimon y la espada de Sant Martí
  6. La herencia del amianto
  7. Planifica tu Visita a Cerdanyola del Vallès
  8. Otros Pueblos de Barcelona

Cerdanyola del Vallès: veinte mil habitantes nuevos en seis años

En 1975, Cerdanyola del Vallès tenía 30.358 habitantes. En 1981, seis años después, tenía 51.173. Son 20.815 personas más en menos de un sexenio: un +68,6 %. No hay en toda la serie de este municipio —que arranca en 1717— nada ni remotamente parecido, y son pocos los municipios españoles que pueden enseñar un salto así en tan poco tiempo.

Hoy la ciudad tiene 58.528 habitantes en 30,6 kilómetros cuadrados, está a 6 kilómetros de Barcelona y es uno de los municipios del Vallés Occidental con más peso científico y universitario de Cataluña.

Lo que Cuentan los Censos de Cerdanyola del Vallès

La serie empieza en 1717 con 188 habitantes y llega a los 58.528 actuales: la población se ha multiplicado por trescientas once veces en tres siglos. Pero, como en tantos municipios del área de Barcelona, todo el peso está en unas pocas décadas.

Dos siglos sin moverse. De 188 en 1717 a 284 en 1787, a 574 en 1857 y a 948 en 1887, el máximo del siglo XIX. Hay incluso un pequeño retroceso: en 1900 se cuentan 928 habitantes, veinte menos que trece años antes. En 1920 el municipio todavía no llega a los mil cuatrocientos vecinos.

El despegue lento (1930-1960). 3.026 en 1930, 3.496 en 1940, 4.007 en 1950, 6.455 en 1960. Treinta años para duplicarse.

La explosión (1960-1981). Y entonces, el vuelco:

  • 1965: 11.061 habitantes
  • 1970: 19.945
  • 1975: 30.358
  • 1981: 51.173

En veintiún años Cerdanyola pasa de 6.455 a 51.173 habitantes: se multiplica casi por ocho. El tramo 1975-1981 es el más brutal de todos.

La caída de los noventa. El municipio toca los 57.410 habitantes en 1991, y diez años después, en 2001, tiene 53.481. Son 3.929 vecinos menos en una década, un −6,8 %: un retroceso considerable justo después de haber crecido como ningún otro.

El techo de 2009 y los años planos. Cerdanyola se recupera hasta alcanzar su máximo histórico en 2009, con 58.747 habitantes. Y a partir de ahí, cinco años consecutivos a la baja: 58.407, 58.247, 57.892, 57.642 y 57.402 en 2014, 1.345 menos que en el techo.

Lo que viene después es una meseta larguísima. Entre 2014 y 2023 —diez años— el padrón nunca sale de la horquilla que va de los 57.217 a los 57.879 habitantes: una oscilación de menos de setecientas personas en una década entera, con altibajos menores en 2019 y 2021.

Los dos últimos registros vuelven a subir —58.100 en 2024 y 58.528 en 2025—, pero conviene decirlo con precisión: Cerdanyola todavía no ha recuperado su máximo. Sigue 219 habitantes por debajo de la cifra que ya tenía en 2009, dieciséis años atrás. La densidad ronda los 1.913 habitantes por kilómetro cuadrado.

Un poblado íbero, un castillo y un sincrotrón

Pocos municipios reúnen un abanico cronológico tan amplio en treinta kilómetros cuadrados. En el término de Cerdanyola conviven:

  • El poblado íbero de Can Olivé, con su Museo Ibérico de Ca n'Oliver.
  • La ermita románica de Sant Iscle de les Feixes.
  • El castillo de Sant Marçal, declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
  • La iglesia de Sant Martí, Bien Cultural de Interés Local.
  • Un gran número de masías, testimonio del pasado agrícola del municipio.
  • Casas de estilo modernista levantadas por la burguesía barcelonesa como residencias de veraneo.
  • La Universitat Autònoma de Barcelona, en el barrio de Bellaterra, constituido como entidad municipal descentralizada en 2010.
  • El Parc Tecnològic del Vallès, que alberga el sincrotrón ALBA, un acelerador de partículas.

De un poblado ibérico a un acelerador de partículas sin salir del término municipal: esa es, probablemente, la mejor forma de resumir Cerdanyola.

De masías de veraneo a ciudad universitaria

La secuencia explica también la demografía. Cerdanyola fue primero un municipio agrícola, de masías dispersas. Después, a caballo entre los siglos XIX y XX, se convirtió en lugar de veraneo de la burguesía de Barcelona, que dejó aquí sus casas modernistas: eso encaja con una población que en 1920 no llegaba a los mil cuatrocientos habitantes.

Y en la segunda mitad del siglo XX llegó la industria y con ella la inmigración masiva, que es lo que produce el salto de 1975 a 1981. Sobre esa base se asentó después la función universitaria y científica que hoy define al municipio.

La geografía ayudó en todo momento: Cerdanyola está a seis kilómetros de Barcelona, su término comprende una parte de la sierra de Collserola y limita con Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Badia del Vallès, Barberà del Vallès, Ripollet, Montcada i Reixac y la propia Barcelona. Por el municipio discurren el riu Sec y la riera de Sant Cugat.

El león de los Marimon y la espada de Sant Martí

El escudo municipal, aprobado el 7 de julio de 1987, resume tres capas de historia local en un solo dibujo:

  • El león azur coronado de oro procede de las armas de los Marimon, marqueses de Cerdanyola. De ahí viene también la corona de marqués que timbra el escudo.
  • La espada de plata es el atributo de Sant Martí, patrón de la villa.
  • Los cuatro palos de Cataluña recuerdan el antiguo palacio real de Valldaura.

Antes de adaptarse a la normativa de la Generalitat, el municipio usaba otro blasón, publicado en el BOE del 15 de julio de 1967, con la imagen ecuestre de San Martín. La bandera actual —verde, con cuatro barras rojas de estructura rómbica sobre fondo amarillo en el primer tercio— se publicó el 21 de diciembre de 2005, el mismo día que el emblema municipal: una letra C formada por cinco piezas verdes y rojas que parecen retorcerse sobre sí mismas.

La herencia del amianto

Hay un capítulo de la historia reciente de Cerdanyola que no aparece en los folletos turísticos pero que forma parte del municipio tanto como sus masías. La empresa Uralita produjo aquí amianto durante décadas, y según los informes médicos ese rastro ha dejado en la zona 149 casos de enfermedades mortales desde 1997.

Es un dato duro, y conviene no esconderlo: la misma industrialización que multiplicó la población del municipio por ocho en veintiún años tuvo también este coste, y sigue teniéndolo décadas después de que las fábricas cerraran.

Planifica tu Visita a Cerdanyola del Vallès

  • Dónde está: comarca del Vallés Occidental, provincia de Barcelona, Cataluña.
  • Distancia: 6 km de Barcelona.
  • Altitud: 82 metros sobre el nivel del mar.
  • Superficie: 30,6 km², con una parte en la sierra de Collserola.
  • Población: 58.528 habitantes. Máximo de la serie: 58.747 en 2009.
  • Gentilicio: cerdanyolenc, cerdanyolenca.
  • Código INE: 08266.
  • Web municipal: cerdanyola.cat.

El recorrido que mejor explica el municipio va por orden cronológico y cabe en una mañana: el poblado íbero de Can Olivé y su museo, la ermita de Sant Iscle de les Feixes, el castillo de Sant Marçal y las masías repartidas por el término. Y después, para cerrar el salto de dos mil años, un vistazo al Parc Tecnològic del Vallès y a la Universitat Autònoma de Bellaterra. Quien prefiera el campo tiene la sierra de Collserola dentro del propio término.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Barcelona

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cerdanyola del Vallès. Pueblos de Barcelona puedes visitar la categoría Barcelona.

Subir