Borja, Zaragoza

Borja. Pueblos de Zaragoza

📝 Contenido:
  1. Borja: la ciudad del Ecce Homo viral que manda en el Campo de Borja
  2. Lo que Cuentan los Censos de Borja
  3. Historia de Borja: de la Bursau celtibérica a los Borgia
  4. El Patrimonio de Borja: colegiata, bodegas rupestres y el Ecce Homo
  5. Economía de Borja: viñedo, bodegas e industria
  6. Fiestas de Borja: Rosario de Cristal, Semana Santa y San Bartolomé
  7. Cuándo Ir a Borja
  8. Planifica tu Visita a Borja
  9. Otros Pueblos de Zaragoza

Borja: la ciudad del Ecce Homo viral que manda en el Campo de Borja

En el oeste de la provincia de Zaragoza, a 64 kilómetros de la capital aragonesa, Borja es la capital de la comarca del Campo de Borja y la sede de una Denominación de Origen de vinos que ya exportaba a Francia en el siglo XIX. Tiene 5.202 habitantes (INE 2025) repartidos en 107 km², con el núcleo urbano a 448 metros de altitud sobre el río Huecha, que atraviesa el término de oeste a este. Al norte del río se alzan muelas que pasan de los 700 m; al sur, el relieve se vuelve más abrupto y supera los 800 m. Fuera de España, poca gente la conoce por su colegiata o su castillo: la fama mundial le llegó en 2012 por una restauración de un fresco que salió mal, y de la que todavía vive un museo propio.

Lo que Cuentan los Censos de Borja

La serie de población de Borja que registra Wikidata arranca en 2001, con 4.264 habitantes, y no deja de crecer con pequeños altibajos hasta los 5.202 de 2025, el dato más alto de toda la serie. El salto más visible llega entre 2008 y 2009, cuando el pueblo pasa de 4.838 a 5.030 vecinos, y vuelve a superar los 5.000 de forma estable a partir de 2021. Es un perfil raro en el interior de Aragón, donde la mayoría de los municipios pequeños pierden población: Borja, en cambio, lleva dos décadas y media sumando habitantes, aunque de forma lenta. Como la serie empieza en el siglo XXI, no dice nada de lo que pasó antes: no hay dato verificado de su población máxima histórica, así que no puede afirmarse que 2025 sea el techo de todos los tiempos, solo el techo de estos 25 años medidos.

Historia de Borja: de la Bursau celtibérica a los Borgia

El cerro de La Corona y la cueva Esquilar guardan los restos de Bursau, un asentamiento celtibérico que ya acuñaba moneda propia en el siglo V a. C. y que Tito Livio cita como una de las poblaciones del valle del Ebro durante la guerra sertoriana. Tras la conquista romana del siglo I a. C. la población se trasladó a las laderas del cerro, y con la llegada de los musulmanes en el siglo VIII la ciudad vivió su mayor auge bajo el nombre de Burŷa; de estas tierras surgieron los Banu Qasi, una de las familias más poderosas del islam peninsular.

Reconquistada de forma pacífica en el siglo XII, Borja conservó durante un tiempo a su población musulmana, aunque obligada a trasladarse fuera de las murallas. El episodio que más la ha hecho famosa fuera de España es la hipótesis, nunca demostrada documentalmente, de que la familia renacentista de los Borgia tendría su origen en caballeros de esta misma ciudad que acompañaron a Jaime I en la conquista de Valencia. En 1438, Alfonso V de Aragón le concedió el título de ciudad por su papel como fortaleza frente a las invasiones castellanas. Durante la Guerra de Sucesión, Borja se mantuvo fiel al bando borbónico y sufrió en 1706 un asedio y saqueo por tropas austracistas; Felipe V, en agradecimiento, le otorgó los títulos de «Muy Ilustre» y «Fidelísima» junto con el lema «Saqueada por ser siempre fidelísima». El siglo XIX trajo el auge exportador del vino y un pequeño ferrocarril, el llamado «Escachamatas», que unió Borja con Cortes de Navarra desde 1889 hasta su último viaje en 1955.

El Patrimonio de Borja: colegiata, bodegas rupestres y el Ecce Homo

La Colegiata de Santa María mezcla el mudéjar exterior con un interior barroco, con un claustro del siglo XV y dos campanarios desde los que aún se aprecia el impacto de un cañonazo del asedio de 1706. El castillo y los restos de la muralla, de origen islámico, se conservan de forma fragmentaria porque durante siglos sirvieron de cantera para construcciones de la ciudad. El Ayuntamiento, levantado en ladrillo en 1534 por el maestro borjano Antón de Veoxa, guarda en su Salón de Reyes una galería de retratos de monarcas aragoneses.

Uno de los rasgos más singulares de Borja son sus bodegas rupestres: cuevas excavadas en los cerros para elaborar vino, de las que hubo unas 400 en toda la comarca y se conservan cerca de un centenar en el propio término, algunas rehabilitadas hoy como vivienda. Pero el edificio que puso a Borja en los mapas de medio mundo es el Santuario de Misericordia, a 6 kilómetros del pueblo, donde un mural de Ecce Homo pintado a finales del siglo XIX por Elías García Martínez fue "restaurado" en 2012 por una feligresa de 81 años, Cecilia Giménez. El resultado, convertido en fenómeno viral mundial, generó en el primer año más de 40.000 visitas y 50.000 euros de donativos para una entidad benéfica local; en 2016 el pueblo recibía ya 57.000 visitantes al año y abrió un centro de interpretación dedicado a la obra. Hoy existe incluso un pequeño museo, el Museo Cecilia Giménez Zueco, dentro del propio santuario. A ello se suman la Cueva de Moncín, yacimiento con arte rupestre levantino reconocido por la Unesco en 1998, y dos edificios declarados Bien de Interés Cultural: la Casa de las Conchas (1978) y la Casa de la Estanca (2001).

Economía de Borja: viñedo, bodegas e industria

La economía de Borja gira históricamente en torno al viñedo: el municipio da nombre a la Denominación de Origen Campo de Borja, cuyos caldos ya se exportaban a Francia en el último tercio del siglo XIX, cuando una plaga de filoxera arrasó las vides francesas. La actividad agraria convive hoy con el polígono industrial Barbalanca, que según el propio Ayuntamiento ha ayudado a frenar la despoblación al dar a los jóvenes una salida laboral sin tener que emigrar. Según el censo de 2024 del INE, la población activa de Borja era de 2.431 personas, con una tasa de paro del 8,4%, y el sector servicios concentraba el 58% de los ocupados frente al 30% de la industria. El parque de vehículos reflejaba una tasa de motorización de 504 turismos por cada 1.000 habitantes, por encima de la media de la provincia de Zaragoza (443).

Fiestas de Borja: Rosario de Cristal, Semana Santa y San Bartolomé

La Semana Santa de Borja tiene en la Procesión de los Pasos del Jueves Santo, con origen en el siglo XVII, y en el pregón y entierro de Cristo del Viernes Santo sus momentos centrales, con numerosas cofradías locales. Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Peana, el primer domingo de mayo, giran alrededor del Rosario de Cristal, una procesión nocturna con más de 120 faroles luminosos que representan los misterios del rosario; nació en 1928 y fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005.

El 24 y 25 de agosto, aunque San Bartolomé no sea el patrón oficial, sus fiestas reúnen a los borjanos alrededor del Dance o "Palotiau", una representación con mayoral, zagal, ángel y diablo seguida de un baile con palos y cintas interpretado por ocho danzantes. Septiembre trae las ferias mayores, con gigantes y cabezudos desfilando al son del pasodoble "Campanas y Cohetes", compuesto por un músico local. A ello se suman dos festivales que atraen público de fuera: el Festival Amante, de música indie, a mediados de agosto, y BorJazz, dedicado al jazz, en julio.

Cuándo Ir a Borja

Para ver el Rosario de Cristal con sus faroles hay que ir el primer domingo de mayo. Quien prefiera ambiente de música en directo tiene dos citas marcadas: julio para el jazz de BorJazz y la segunda quincena de agosto para el Festival Amante, que coincide además con las fiestas de San Bartolomé y su Dance tradicional. Septiembre, con las ferias mayores de gigantes y cabezudos, es la época de mayor animación en las calles. Para visitar con calma la colegiata, el castillo y las bodegas rupestres sin el bullicio de las fiestas, cualquier fin de semana de primavera u otoño es buena opción, con el santuario de Misericordia como parada obligada a solo seis kilómetros del centro.

Planifica tu Visita a Borja

Borja se llega por la carretera nacional N-122, que atraviesa el término entre los kilómetros 60 y 67, con conexiones autonómicas hacia Fréscano y Ainzón. Está a 64 km de Zaragoza capital. Quien quiera alojarse cerca del Santuario de Misericordia puede hacerlo en el Eco Camping, un complejo con capacidad para 100 personas que combina parcelas, bungalós, piscina y bar en un entorno de pinares. Los borjanos, como se conoce a sus vecinos, mantienen viva la tradición vinícola en las bodegas rupestres que todavía se visitan, y el Ayuntamiento ofrece información turística actualizada en su web municipal, borja.es.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Zaragoza

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Borja. Pueblos de Zaragoza puedes visitar la categoría Zaragoza.

Subir