- Pedralba: la "cuna del vino" valenciana sobre las aguas del Turia
- Lo que Cuentan los Censos de Pedralba
- Geografía entre el Turia y Los Serranos
- Historia: de la villa romana a la Baronía morisca de Pedralba
- Patrimonio: la iglesia sobre la mezquita, la Torreta y el Museo PEDRALBA 2000
- Economía: de la pasa de uva a los cítricos
- Fiestas y leyendas de Pedralba
- Planifica tu Visita a Pedralba
- Otros Pueblos de Valencia
Pedralba: la "cuna del vino" valenciana sobre las aguas del Turia
Pedralba, en la comarca de Los Serranos, es uno de esos pueblos valencianos donde conviven huerta, sierra y un pasado morisco que todavía se nota en el callejero y hasta en el habla de sus vecinos. Con 3.225 habitantes sobre 59 kilómetros cuadrados, el municipio atraviesa el río Turia por su mitad y combina naranjos de regadío con un casco antiguo de calles medievales donde se esconden los restos de un castillo y de la antigua mezquita.
Lo que Cuentan los Censos de Pedralba
La serie de población de Pedralba cuenta una historia de recuperación poco habitual entre los pueblos del interior valenciano. En 2001 el municipio tenía 2.190 habitantes, y desde entonces no ha dejado de crecer, con solo altibajos menores: en 2025 alcanza 3.225 habitantes, el mayor dato de toda la serie y un crecimiento acumulado superior al 47 % en apenas 24 años. Hubo un pequeño techo en 2011, con 3.011 vecinos, seguido de una ligera bajada hasta 2.777 en 2018 y 2019, pero desde la pandemia el municipio ha vuelto a remontar con fuerza, sumando más de 400 habitantes entre 2021 y 2025. Es una trayectoria que contrasta con el vaciamiento rural de buena parte del interior peninsular, probablemente ligada a su cercanía con el área metropolitana de Valencia.
Geografía entre el Turia y Los Serranos
El término se sitúa en una zona de transición entre la comarca de Los Serranos y las de Camp de Túria y la Hoya de Buñol-Chiva, en un relieve de piedemonte ya bastante accidentado, con sierras como la Torreta, la Peña Latrón o el vértice geodésico de Tarayola. El río Turia cruza el municipio de noroeste a sureste, formando terrazas sobre las que se extiende la huerta tradicional, y recibe los barrancos del Cuchillo, de Chiva, de la Salá y de la Fuente de la Zorra. Limita con Bugarra, Lliria, Benaguasil, Villamarchante, Cheste, Chiva, Gestalgar, Chulilla, Casinos y Domeño, y se asienta a 155 metros de altitud, en pleno clima mediterráneo.
Historia: de la villa romana a la Baronía morisca de Pedralba
El poblamiento de este territorio se remonta al Mesolítico, entre el 9500 y el 5000 a. C., según los restos arqueológicos localizados en el término. Ya en época romana existió una villa relevante en el paraje de la Cañada Larga-Mazcán-Cerrito Royo. Pero fue el periodo islámico, desde el siglo VIII, el que marcó más profundamente la identidad del pueblo: hacia el siglo X se asentaron aquí grupos de bereberes llegados del norte de África, y su huella sigue viva en el trazado de las acequias y en el antiguo minarete, reconvertido más tarde en torre de la iglesia cristiana. Tras la conquista cristiana del Reino de Valencia, Jaime I donó el castillo y la villa al caballero Berenguer d'Entença en 1237; el señorío pasó después a la familia Arenós y, finalmente, a los Calatayud, que configuraron la Baronía de Pedralba y Bugarra y la mantuvieron durante siglos.
La población morisca habitó Pedralba casi en exclusiva hasta su expulsión, decretada el 22 de septiembre de 1609 y ejecutada al año siguiente. Aquello dejó el pueblo prácticamente despoblado, lo que obligó a una repoblación con cristianos viejos procedentes de otras zonas valencianas y de Aragón, recogida en la Carta Puebla de 1611. De aquella mezcla de orígenes surgió una curiosidad lingüística que se mantiene hoy: el pedralbino o "churro", un castellano de base aragonesa con influencias valencianas tan particular que en 1969 se llegó a publicar un pequeño diccionario, el Minidiccionario Pedralbino-Castellano, obra de Santiago Vela Cavero.
Patrimonio: la iglesia sobre la mezquita, la Torreta y el Museo PEDRALBA 2000
El monumento principal de Pedralba es su iglesia parroquial, dedicada a la Purísima Concepción y construida a mediados del siglo XVIII en estilo barroco tardío, levantada precisamente sobre los cimientos de la antigua mezquita: la base de su torre fue en origen el minarete desde el que se llamaba a la oración. Llama la atención su fachada, con detalles simétricos que esconden pequeñas diferencias, como la representación de un sol en un pilar y una luna en otro. Muy cerca, la Casa de la Cultura ocupa el mismo solar que la mezquita original y conserva parte de su estructura. En lo alto de una colina se alza La Torreta, una cruz-monumento que sirve de mirador sobre el pueblo, y en una antigua casa de labranza reformada se ubica el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo PEDRALBA 2000, con obras de artistas como Canogar, Saura, Feito, Sempere o Mompó. Completa el conjunto la ermita de la Virgen de Luján, con una imagen traída de Argentina, situada en un mirador natural sobre el río.
Economía: de la pasa de uva a los cítricos
Durante siglos, la economía de Pedralba giró en torno a la vid: el municipio llegó a ganarse el título de "cuna del vino" gracias a una variedad autóctona, la Plantafina o Planta de Pedralba, con la que se elaboraban pasas de gran reputación antes de que el cultivo se orientara hacia el vino a mediados del siglo XIX. Hoy ese paisaje ha cambiado radicalmente: el regadío ha impuesto los cítricos, sobre todo naranjos y mandarinos, mientras los algarrobos y el viñedo tradicional han quedado reducidos a las zonas de secano. La ganadería tiene un peso secundario y la industria apenas se ha desarrollado más allá de los derivados vinícolas tradicionales, vinos, mistelas y alcoholes.
Fiestas y leyendas de Pedralba
El calendario festivo arranca a mediados de enero, con las fiestas patronales de San Antón: hoguera en la plaza, bendición de animales, procesión y una semana de bous al carrer. Las fiestas de verano, en la primera semana de agosto, son sin embargo las más multitudinarias del año. Pedralba conserva también una leyenda muy local, transmitida de generación en generación, sobre un bandido llamado Santacruz, encarcelado y torturado por orden del alcalde del pueblo por una disputa amorosa, que tras salir de prisión se vengó y acabó condenado a una ejecución brutal en la plaza mayor; la tradición oral sitúa su cabeza enterrada bajo la cruz de la Torreta.
Planifica tu Visita a Pedralba
Algunas claves prácticas antes de acercarse al pueblo:
- El casco histórico se recorre a pie sin dificultad: conviene fijarse en la calle de la Acequia, con sus puentes y escaleras junto al canal de la acequia madre.
- El Museo PEDRALBA 2000 es una parada recomendable para quien busque algo distinto al patrimonio religioso habitual de estos pueblos.
- Para la gastronomía local, conviene probar la olla de Pedralba o "El Bufón", típico de las fiestas de San Antón en enero.
- El municipio sufrió daños graves por la DANA de octubre de 2024, que llegó a superar los 400 litros por metro cuadrado y destruyó el puente del camino del Cerrito Royo; la infraestructura ya fue reconstruida y reinaugurada en 2026 con mayor capacidad de desagüe, por lo que conviene no dar por sentado el estado de caminos rurales más alejados del núcleo.
- Pedralba se encuentra a poco más de media hora en coche de la ciudad de Valencia, lo que permite combinar la visita con la capital en la misma jornada.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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