Xàbia. Alicante en Javea. Fotos y videos

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JíƒÂ¡vea es una localidad de la Comunidad Valenciana, EspaíƒÂ±a. Situado en la costa norte de la provincia de Alicante, en la comarca de la Marina Alta. Cuenta con una poblaciíƒÂ³n de míƒÂ¡s de 34.000 personas registradas, de los cuales un 53,1% es de nacionalidad extranjera.

Situado en el norte de la provincia, lo podemos encontrar justo en la punta míƒÂ¡s entrante del mar de la costa este. Se haya a unos 90 km de Ibiza, siendo posible en los díƒÂ­as claros, visualizar el perfil de la isla desde los dos cabos destacables del lugar.

El cabo míƒÂ¡s destacable geogríƒÂ¡ficamente es el Cabo de la Nao, que representa la parte que míƒÂ¡s se adentra en el mar de esta parte de EspaíƒÂ±a. Los otros cabos menores son el “Cabo Negro” y “San MartíƒÂ­n”. Hay 2 islas pequeíƒÂ±as: La del Portichol, frente a la playa de la “Barraca” y la del “Descubridor”, frente a la playa nudista de Ambolo, isla dada en honor de un javiense, que segíƒÂºn se cuenta, estuvo en la expediciíƒÂ³n de ColíƒÂ³n en el descubrimiento de AmíƒÂ©rica. Existe un ríƒÂ­o que cruza del Oeste al Este de la comarca llamado “JalíƒÂ³n o Gorgos”, es un ríƒÂ­o de evacuaciíƒÂ³n de agua cuando llueve, ya que durante casi todo el aíƒÂ±o se haya seco. A diferencia de localidades cercanas como Denia u Oliva, JíƒÂ¡vea posee una orografíƒÂ­a variada, desde un valle entre el MontgíƒÂ³ y las estribaciones del cabo de la Nao y el Pico de Benitachell, a la planicie baja del “Pla del Saladar” y la alta planicie de “Les Planes”, playas, calas, montaíƒÂ±a etc.

A todo esto, existe un ríƒÂ­o subterríƒÂ¡neo, llamado “Moraig” que proviene de las montaíƒÂ±as internas de Pedreguer, donde se puede ver su nacimiento en la cueva de la calavera en Benidoleig. Las lluvias se presentan con el ríƒÂ©gimen de precipitaciíƒÂ³n mediterríƒÂ¡neo, es decir de muy intensas precipitaciones en muy poco tiempo, siendo los meses de SíƒÂ©ptiembre-Octubre-Noviembre los de míƒÂ¡s lluvia. Estas precipitaciones tíƒÂ­picas del mediterríƒÂ¡neo se llaman “gota fríƒÂ­a” en esta zona de EspaíƒÂ±a.

En 1244, Denia capitula a favor del rey Jaime I de AragíƒÂ³n y Pere EiximíƒÂ©n Carrot, que dirigiíƒÂ³ la conquista de la Marina, llevaríƒÂ¡ a cabo el repartimiento de esta zona. Pero la repoblaciíƒÂ³n seríƒÂ¡ lenta y poco efectiva hasta que no finalicen las revueltas musulmanas de Al-Azraq en 1279.

Las primera noticias documentales que nos hablan de JíƒÂ¡vea parten del rey Jaime II, fruto de la necesidad de reforzar las tierras del sur, ya que el siglo XIV comienza marcado por dos conflictos: la guerra con Castilla desde el 1296 y las razzias de los granadinos, con la ayuda de la poblaciíƒÂ³n morisca del reino.

En 1397 se le otorga el tíƒÂ­tulo de vila con Consejo y tíƒÂ©rmino, pero continíƒÂºa formando parte del Marquesado de Denia.

El siglo XV comienza con la recuperaciíƒÂ³n y el aumento de la poblaciíƒÂ³n, con un claro reflejo en el urbanismo.

En 1502 los brotes de peste eran relativamente habituales, pero parece que JíƒÂ¡vea no fue muy afectada como lo demuestran los datos demogríƒÂ¡ficos de que disponemos. En 1510, habitaban unas 930 personas í¢Â€Â“la mayor poblaciíƒÂ³n de la comarcaí¢Â€Â“ y un siglo despuíƒÂ©s alcanzaba los 1800 personas registradas. La mayor preocupaciíƒÂ³n de la monarquíƒÂ­a en el siglo XVI fue la “cuestiíƒÂ³n morisca”, problema que acabíƒÂ³ en el reinado de Felipe III con la expulsiíƒÂ³n de los moriscos en 1609, menguando la poblaciíƒÂ³n de los valles interiores de la comarca.

Los frecuentes ataques de los piratas hicieron a los naturales de la Villa adentrarse 2 kilíƒÂ³metros de la costa y amurallarse en un recinto que se mantuvo hasta 1877. Este recinto representa el actual níƒÂºcleo histíƒÂ³rico que, en torno a la gíƒÂ³tica Iglesia de San BartolomíƒÂ©, caracteriza hoy a JíƒÂ¡vea con sus casas encaladas, enrejados de hierro y dinteles labrados en una porosa tierra dorada llamada “tosca”.

JíƒÂ¡vea participíƒÂ³ en la Guerra de SucesiíƒÂ³n junto al bando borbíƒÂ³nico, por lo cual obtuvo a cambio una serie de privilegios que la impulsaríƒÂ¡n demogríƒÂ¡fica y econíƒÂ³micamente a lo largo de la centuria, por delante del resto de la comarca, partidaria del bando austracista. Junto con los tíƒÂ­tulos honoríƒÂ­ficos obtendríƒÂ¡ para el Puerto una concesiíƒÂ³n de exportaciíƒÂ³n de mercancíƒÂ­as y frutos del paíƒÂ­s. Esto, unido a su situaciíƒÂ³n, a resguardo de los temporales, y su capacidad para embarcaciones de gran tonelaje, convertiríƒÂ¡n al Puerto en el activador de la economíƒÂ­a local, primero con la importaciíƒÂ³n de trigo y despuíƒÂ©s con el comercio de la pasa.

La economíƒÂ­a de la poblaciíƒÂ³n, eminentemente agríƒÂ­cola, se basaba en los cultivos de secano: trigo, almendro, viíƒÂ±a, algarrobo y olivo. El trigo fue el míƒÂ¡s destacable, tanto el local como el importado de Sicilia. Su transformaciíƒÂ³n en harina provocíƒÂ³ el desarrollo de la molineríƒÂ­a, como es el caso de los molinos de viento de la Plana y los de agua de les Barranqueres. Cabe destacar la creciente importancia de la elaboraciíƒÂ³n y comercializaciíƒÂ³n de la pasa que culminaríƒÂ¡ en el siglo XIX.

Entre 1810 y 1812 transcurre la guerra de Independencia, con diferentes incursiones en la villa de JíƒÂ¡vea por parte de las tropas acuarteladas en el Castillo de Denia.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, la producciíƒÂ³n, elaboraciíƒÂ³n y exportaciíƒÂ³n de pasa se convertiríƒÂ¡ en el motor de la modernizaciíƒÂ³n gracias a un fuerte aumento de la demanda de los mercados nordeuropeos y americanos que llevan a la apariciíƒÂ³n de una burguesíƒÂ­a mercantil local.

En pleno siglo XX, en la decada de los 60, JíƒÂ¡vea se convierte junto a Palma de Mallorca y Marbella en uno de los lugares privilegiados que acoge el turismo de elite.

Cuenta con una poblaciíƒÂ³n de 29.923 personas registradas, de los cuales un 53,1% es de nacionalidad extranjera. La mayor parte de los no nacionales provienen de otros paíƒÂ­ses de la UniíƒÂ³n Europea, principalmente britíƒÂ¡nicos y alemanes.

Aunque a principios del siglo XX, JíƒÂ¡vea poseíƒÂ­a una economíƒÂ­a basada en la agricultura y pesca, ha sido transformada a finales de dicho siglo a una economíƒÂ­a totalmente turíƒÂ­stica, debido a las favorables condiciones con las que cuenta, para que en ella se desarrolle el turismo de sol y playa caracteríƒÂ­stico de la zona mediterríƒÂ¡nea.

En el valle de JíƒÂ¡vea se llegíƒÂ³ a cultivar y comercializar trigo, cultivo que dejíƒÂ³ paso a los naranjales gracias a la gran riqueza acuíƒÂ­fera que teníƒÂ­a el subsuelo y a un mantenimiento menor de mano de obra. Este tipo de plantaciíƒÂ³n usa, desde hace mucho tiempo, el míƒÂ©todo de riego llamado “goteo”, que distribuye con mejor mesura la cantidad necesaria del agua que consume cada íƒÂ¡rbol. Muchos de los campos de trigo, se transformaron en viíƒÂ±edos y la localidad poseíƒÂ­a una cooperativa donde se llevaba la vendimia anual y se elaboraba la mistela o moscatel, vino muy sabroso y dulce. Dicha cooperativa desapareciíƒÂ³ por los aíƒÂ±os 80, reduciíƒÂ©ndose asíƒÂ­ la elaboraciíƒÂ³n de vino comercial a ser elaborado para consumo familiar o pequeíƒÂ±as ventas.

La ganaderíƒÂ­a local nunca ha llegado a ser destacable, debido a la poca príƒÂ¡ctica de esta. Los animales míƒÂ¡s extendidos son los ovinos: ovejas y cabras, que en antaíƒÂ±o, los pastores, vendíƒÂ­an la leche allíƒÂ­ por donde pasaban a peticiíƒÂ³n de las gentes que los veíƒÂ­a durante el pastoreo. Aunque, JíƒÂ¡vea, tiene una gran extensiíƒÂ³n, no en toda ella, era posible ser usada como pasto, llegando a hoy en díƒÂ­a la existencia de 2 o 3 pastores que por “herencia” poseen rebaíƒÂ±os que no llegan a míƒÂ¡s de 100 cabezas. La críƒÂ­a de gallinas y conejos, es casi a nivel familiar.

A continuacion puedes leer mas sobre Xàbia. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del lugar

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