Utrillas, Teruel

Utrillas. Pueblos de Teruel

📝 Contenido:
  1. Utrillas: la Capital del Carbón que Exportó Azabache a la Inglaterra Victoriana
  2. Lo que Cuentan los Censos de Utrillas
  3. Geografía: Clima Extremo en la Sierra de San Just
  4. Historia: del Azabache Medieval al Frente de la Guerra Civil
  5. La Edad de Oro y el Ocaso del Carbón en Utrillas
  6. Patrimonio y Memoria Minera: Museo, Ferrocarril y Monumento al Minero
  7. Fiestas y Planifica tu Visita a Utrillas
  8. Otros Pueblos de Teruel

Utrillas: la Capital del Carbón que Exportó Azabache a la Inglaterra Victoriana

Utrillas es la capital administrativa de las Cuencas Mineras de Teruel, y su subsuelo ha dado de comer -de maneras muy distintas- desde el siglo XI hasta hoy. Antes de que nadie hablara de carbón, estas tierras ya se explotaban por el azabache, una piedra negra que se extraía «a flor de tierra» y que en pleno siglo XIX llegó a Inglaterra por toneladas para fabricar los adornos de luto que vestía media corte victoriana. Después llegó el lignito, y con él la historia que todavía define a este pueblo turolense: la del minero.

Lo que Cuentan los Censos de Utrillas

El siglo XX fue el de la gran expansión demográfica de Utrillas, impulsada por la minería: de los 485 habitantes de 1900 a los 4.573 de 1981, con una población de hecho que llegó a superar los 5.000 vecinos a caballo entre los años setenta y ochenta, cuando casi mil personas trabajaban directamente en las minas. El agotamiento del carbón invirtió esa tendencia, y la serie del INE recoge ya solo la fase final de ese declive: de 3.275 habitantes en 2001 a un máximo de 3.388 en 2009, y de ahí a los 3.069 de 2025, un 9 % menos. Conviene no confundir ese 2009 con ningún máximo histórico: Utrillas llegó a tener mil cuatrocientos habitantes más hace cuatro décadas, cuando el carbón todavía daba trabajo a toda la comarca.

Geografía: Clima Extremo en la Sierra de San Just

El municipio, que además de Utrillas integra desde 1968 el núcleo de Las Parras de Martín, se asienta a 968 metros sobre la vertiente norte de la sierra de San Just, con altitudes que van de los 950 m junto a un barranco cercano hasta los 1.430 m en lo alto de la sierra. Ese emplazamiento le da un clima duro y continental, con máximas de 36 ºC en verano y mínimas de -15 ºC en invierno, y unas precipitaciones escasas, en torno a los 550 mm anuales. En el término se diferencian dos espacios naturales singulares: «Las Facies de Utrillas», un afloramiento de areniscas y arcillas de colores que van del blanco al violeta, y «Los Hocinos», un paraje de pliegues geológicos antiguos habitado por cabras hispánicas y buitres leonados, que conviven con las huellas todavía visibles de la minería a cielo abierto.

Historia: del Azabache Medieval al Frente de la Guerra Civil

Con orígenes íberos y romanos, Utrillas quedó bajo dominio musulmán del reino taifa de Albarracín antes de pasar, tras la Reconquista, a manos de los Caballeros de Santiago en 1161, con sede en el cercano castillo de Montalbán. La villa creció alrededor de su propio castillo -del que hoy no queda más que su silueta en el escudo heráldico, porque el edificio se transformó en viviendas- y acabó recibiendo el título de Villa Real de manos de Fernando II de Aragón.

Ya en el siglo XI hay constancia de la extracción de azabache en el término, un material que los mercaderes de Vinaroz recogían en las mazmorras del castillo para venderlo a comerciantes levantinos y genoveses; llegó a exportarse a Inglaterra a razón de cien toneladas anuales durante el apogeo del luto victoriano, en las décadas de 1870 y 1880. A finales de la Edad Media, la capitalidad religiosa de la cuenca quedó bajo la advocación de Santa Bárbara -patrona que, siglos después, daría nombre al pozo minero más importante del pueblo-, y en el XVIII se instalaron en la localidad dos Reales Fábricas de cristal y acero protegidas por Carlos III, cerradas hacia 1822 por diversas dificultades.

La identidad minera de Utrillas tuvo también su capítulo más duro durante la Guerra Civil. A diferencia de otros municipios turolenses, la localidad no se sumó a la sublevación militar de julio de 1936: sus mineros, bien organizados y pertrechados, rechazaron dos intentos de toma de la villa por tropas sublevadas los días 22 y 24 de aquel mes. El frente aguantó casi dos años, hasta que el 14 de marzo de 1938 el Cuerpo de Ejército de Galicia ocupó Utrillas, descrito en el parte de guerra franquista de la época como «centro neurálgico de toda la cuenca minera».

La Edad de Oro y el Ocaso del Carbón en Utrillas

El gran desarrollo minero llegó con el siglo XX, de la mano de la compañía Minas y Ferrocarriles de Utrillas, fundada en 1900 en el Casino Mercantil de Zaragoza, que explotó capas de lignito en todo el entorno y construyó un ferrocarril de vía métrica de 127 kilómetros y once estaciones que unió la cuenca minera con Zaragoza entre 1904 y 1966. El sector vivió dos edades de oro -entre 1940 y 1958, y de nuevo a partir de 1973 con la crisis del petróleo-, hasta que la entrada de España en la CEE en 1986 y el Tratado de la CECA sellaron su final: la última mina de interior cerró en 1991, y las explotaciones a cielo abierto fueron apagándose hasta que no quedó ninguna en 2003. La llegada de la empresa de componentes de automoción Casting Ros ayudó después a reconvertir parte de ese tejido industrial, atrayendo mano de obra -muchos de ellos antiguos mineros- de comarcas vecinas.

Patrimonio y Memoria Minera: Museo, Ferrocarril y Monumento al Minero

El Ayuntamiento ha convertido el antiguo hospital minero en el Museo de la Ciencia y Arqueología Minera de Utrillas, con maquetas del tren minero y de las poblaciones de la cuenca, y ha restaurado el antiguo Pozo Santa Bárbara para enlazarlo con el museo mediante un ferrocarril minero turístico que recorre el trazado original de vía estrecha, con material histórico como la locomotora de vapor «Hulla». Junto al pozo, las antiguas Escuelas de la compañía MFU albergan hoy un centro de interpretación sobre la enseñanza española del siglo XX, con un aula de posguerra totalmente restaurada.

Del patrimonio religioso destaca la iglesia parroquial barroca del siglo XVII, de tres naves y torre de cuatro cuerpos, desmantelada durante la guerra y hoy con imaginería moderna. En la plaza del Ayuntamiento, el Monumento al Minero, obra del escultor José Gonzalvo Vives, resume en bronce lo que el museo cuenta en detalle: que Utrillas es, ante todo, un pueblo minero.

Fiestas y Planifica tu Visita a Utrillas

Las fiestas de los mozos, a finales de julio, honran a San Juan y a los Santos Abdón y Senén, mientras que las fiestas patronales, en honor a la Natividad de Nuestra Señora, se celebran el 8 de septiembre. Para visitar Utrillas lo más completo es combinar el recorrido por el museo minero y el trayecto en el ferrocarril turístico con una caminata por el paraje de Los Hocinos, que permite ver de cerca tanto el resultado de décadas de minería a cielo abierto como el paisaje natural que la rodea.

  • Población: 3.069 habitantes (INE 2025)
  • Superficie: 39,8 km²
  • Altitud: 968 metros
  • Código INE: 44238
  • Gentilicio: putrillano
  • Provincia: Teruel (Cuencas Mineras)
  • Web municipal: utrillas.org

Pocos pueblos aragoneses resumen tan bien el ciclo completo de una cuenca minera: del azabache medieval al carbón del siglo XX, y de la Edad de Oro del lignito a un museo que hoy conserva su memoria para quien quiera conocerla.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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