La Canonja, Tarragona

La Canonja. Pueblos de Tarragona

📝 Contenido:
  1. La Canonja: el municipio más joven de Tarragona, nacido de una lucha de medio siglo
  2. Lo que Cuentan los Censos de La Canonja
  3. Un Yacimiento con Un Millón de Años: el Barranco de la Boella
  4. Patrimonio y Fiestas Populares
  5. Geografía y Vida Cotidiana
  6. Cuándo Ir a La Canonja
  7. Planifica tu Visita a La Canonja
  8. Otros Pueblos de Tarragona

La Canonja: el municipio más joven de Tarragona, nacido de una lucha de medio siglo

La Canonja es un municipio de la provincia de Tarragona, en la comarca del Tarragonès, pegado al núcleo tarraconense de Bonavista y a solo 6 kilómetros del centro de la capital. Limita con los propios municipios de Tarragona, Reus y Vila-seca, y tiene 6.001 habitantes (INE 2025). Tiene además una particularidad que lo distingue de casi cualquier otro pueblo de España: como municipio independiente, es casi un recién nacido. No existe como tal desde hace ni quince años.

Lo que Cuentan los Censos de La Canonja

La serie de población de La Canonja arranca en 2011 y no por una limitación de las fuentes, sino porque antes de esa fecha el municipio, sencillamente, no existía como ente independiente. Desde 2011 a 2025, 15 años seguidos de datos, La Canonja ha crecido de forma sostenida: de 5.673 habitantes en 2011 a los 6.001 actuales, el mayor dato de toda la serie.

La razón de ese arranque tardío está en la propia historia administrativa del pueblo. La Canonja fue municipio de la comarca del Tarragonès hasta 1964, año en que fue absorbido por Tarragona. En 1982 se constituyó como entidad municipal descentralizada, un estatus a medio camino que le daba cierta autonomía de gestión sin independencia plena. La reivindicación para separarse formalmente tardaría más de dos décadas en resolverse: el ayuntamiento de Tarragona aceptó iniciar los trámites en 2004, la petición llegó a la Generalitat en 2007 y en 2008 tanto el Govern como el Parlament dieron un informe desfavorable, porque la normativa exigía una distancia mínima de 3.000 metros entre núcleos de población para poder segregarse, y La Canonja no la cumplía. La solución llegó por la vía de una ley específica: el 15 de abril de 2010, el Parlamento de Cataluña aprobó por unanimidad la separación, efectiva desde octubre de ese mismo año. Antes, entre 1842 y 1857, el término ya había crecido al incorporar el núcleo de Masricart, y en 1964 desapareció del mapa administrativo precisamente por la absorción en Tarragona.

Mucho antes de esa historia administrativa reciente, el territorio ya estaba habitado: en el término de La Canonja se han encontrado vestigios que confirman asentamientos de época romana. Es una continuidad de poblamiento que, como se ve más abajo, se remonta en realidad muchísimo más atrás en el tiempo.

Un Yacimiento con Un Millón de Años: el Barranco de la Boella

Pocos pueblos de 6.000 habitantes pueden presumir de un yacimiento como el del Barranco de la Boella, situado en el término municipal de La Canonja, a 5 kilómetros de la costa y 50 metros de altitud. Es un yacimiento paleontológico de primer nivel: se han localizado allí restos de elefante, rinoceronte, caballo y ciervo, junto con herramientas de piedra. Entre los hallazgos líticos destacan herramientas de sílex de hace un millón de años, consideradas la evidencia más antigua de la cultura achelense en todo el continente europeo. Hablar de un millón de años sitúa la presencia humana en este rincón del Tarragonès muchísimo antes de cualquier referencia escrita o romana, y convierte a La Canonja en un punto de referencia para quien estudia la llegada de los primeros homínidos a Europa. Es, con diferencia, el activo patrimonial más singular del municipio, muy por encima en antigüedad de cualquier iglesia o palacio de la comarca.

Patrimonio y Fiestas Populares

El patrimonio edificado de La Canonja se reparte entre la Iglesia de San Sebastián y la Iglesia de la Virgen de la Esperanza, el Castillo de Masricart, varios refugios antiaéreos de la Guerra Civil y la Plaza Cataluña, además de la sede del Orfeón local.

El calendario festivo tiene dos citas mayores: la de invierno, el 20 de enero, festividad de San Sebastián, patrón del pueblo, y la de verano, el 15 de agosto. Se suma la Fiesta de la Municipalidad, repartida entre el 15 de abril y el 5 de agosto, esta última dedicada a Masricart. En todas ellas participa el seguici popular, un conjunto de elementos de cultura tradicional que ha ido creciendo en los últimos años y que incluye a los Gegants Bià y Esperança, en honor a los patrones del pueblo, y sobre todo al Ball de Diables de la Canonja, la pieza más reconocida de ese seguici.

Aunque el municipio no tiene colla castellera propia, acoge actuaciones desde el año 2000 de la Colla Jove Xiquets de Tarragona, que levanta allí ininterrumpidamente sus castells desde entonces; hay registro de actuaciones en la localidad desde 1972. El castillo más alto conseguido en La Canonja fue un 3 de 9 descargado, el 14 de agosto de 2016, en pleno centro del pueblo.

Geografía y Vida Cotidiana

El relieve de La Canonja es prácticamente llano, con cotas que oscilan entre los 45 y los 15 metros sobre el nivel del mar; la capital municipal se alza a 38 metros. El término, de 7,33 km², está atravesado por la autovía del Mediterráneo (A-7), la carretera N-340 y la T-11, la antigua N-420 que enlaza Reus con Tarragona. En su territorio se concentra la gran mayoría de las empresas petroquímicas de toda la zona, uno de los polos industriales más importantes de Cataluña.

El pueblo tiene también su nombre propio en la música: el violinista Antoni Brosa i Vives (1896-1979) nació en La Canonja. Para el día a día, el municipio cuenta con una piscina al aire libre abierta de junio a septiembre, un polideportivo con actividades para menores y mayores, y un gimnasio municipal, una oferta de servicios generosa para un pueblo de apenas 6.000 habitantes y que tiene mucho que ver con su juventud institucional: al constituirse como municipio propio en 2010, La Canonja tuvo que dotarse de golpe de las infraestructuras que durante décadas había compartido, como barrio, con la ciudad de Tarragona.

Cuándo Ir a La Canonja

La cita más completa es el 15 de agosto, con la fiesta mayor de verano en plena actividad y mayor probabilidad de coincidir con actuaciones del seguici popular y, según el año, con los castells. Quien prefiera un ambiente más local y recogido puede optar por el 20 de enero, festividad de San Sebastián, patrón del pueblo.

Planifica tu Visita a La Canonja

La Canonja está a apenas 6 kilómetros del centro de Tarragona, bien conectada por la A-7, la N-340 y la T-11, lo que la convierte en una parada fácil para combinar con una visita a la capital provincial, a la cercana Reus o a la costa del Tarragonès. El Barranco de la Boella es la visita obligada para quien se interese por la prehistoria; el resto del casco urbano se recorre en poco tiempo, con la Iglesia de San Sebastián, el Castillo de Masricart y la Plaza Cataluña como puntos de referencia. Para quien visite fuera de las dos fiestas mayores, merece la pena acercarse al polideportivo o a la piscina municipal en temporada de verano, que dan una idea de la vida cotidiana de un pueblo que, pese a su juventud administrativa, tiene detrás un millón de años de historia bajo los pies. Toda la información municipal está disponible en lacanonja.cat.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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