- Villarrobledo: 862 kilómetros cuadrados de La Mancha y 272 metros de desnivel donde todos ven una llanura
- Lo que Cuentan los Censos de Villarrobledo
- Dos villazgos en el siglo XV y un título de ciudad en 1929
- El agua que no se ve: el acuífero que sostiene el término
- Las cañadas que descarrilaron un tren
- Carnaval, Semana Santa y el Viña Rock
- Cuándo Ir a Villarrobledo
- Planifica tu Visita a Villarrobledo
- Otros Pueblos de Albacete
Villarrobledo: 862 kilómetros cuadrados de La Mancha y 272 metros de desnivel donde todos ven una llanura
Lo primero que hay que asumir de Villarrobledo es su tamaño. Su término ocupa 862 km², lo que lo coloca entre los veinte municipios más extensos de España —las fuentes lo sitúan en el puesto decimoséptimo o decimoctavo, según el criterio—, y dentro de esa inmensidad viven 25.400 habitantes. Son unos 29 habitantes por kilómetro cuadrado: el municipio es tan grande como pequeño es su padrón en comparación.
Está en el noroeste de la provincia de Albacete, en Castilla-La Mancha, y su término hace frontera con las provincias de Cuenca y Ciudad Real. Pertenece a la mancomunidad de La Mancha del Júcar-Centro y es cabecera comarcal, nudo caminero e importante polo de atracción regional.
La altitud oficial es de 721 metros, y en este caso el dato es especialmente preciso porque corresponde a la media del casco urbano, que va de los 713,5 metros de la Estación de Ferrocarril a los 739 metros de la Era de Carrasco. En el conjunto del término las cotas oscilan entre los 948 metros del Cerro de Pasaconsol y los 676 metros del Molino de la Raya —conocido como Molino de Lemes en las cartas topográficas más antiguas—. Es decir, 272 metros de desnivel en lo que todos llaman «la llanura».
Lo que Cuentan los Censos de Villarrobledo
La serie disponible recoge 25 recuentos entre 2001 y 2025, y es una de las pocas de este tamaño que muestra una curva completa: subida fuerte, techo, caída larga y recuperación reciente.
- 2001: 22.936 habitantes.
- 2001-2010: crecimiento intenso. 24.074 en 2003, 25.485 en 2006, 26.311 en 2008 y el máximo histórico de 26.686 habitantes en 2010. En nueve años el municipio sumó 3.750 vecinos, un 16 % más.
- 2010-2014: meseta alta, oscilando entre 26.419 y 26.583.
- 2015-2022: la caída. Ocho años consecutivos de pérdida, sin una sola excepción: 25.989, 25.589, 25.317, 25.241, 25.184, 25.116, 24.978 y el suelo de 24.886 en 2022. Son 1.800 habitantes menos que en el máximo, un 6,7 % de retroceso.
- 2023-2025: tres años de recuperación. 25.189, 25.262 y los 25.400 actuales, con 514 vecinos recuperados.
El balance global deja a Villarrobledo un 5 % por debajo de su máximo, pero todavía con 2.464 habitantes más que en 2001. Hay un escalón en la serie que conviene no malinterpretar: el padrón baja de 25.485 en 2006 a 25.417 en 2007 y salta a 26.311 en 2008, casi 900 personas de golpe. Un salto así no es una migración repentina, sino el efecto habitual de una revisión del padrón que regulariza lo acumulado en varios ejercicios.
Dos villazgos en el siglo XV y un título de ciudad en 1929
El emplazamiento actual de la ciudad data del siglo XIII, pero el término llevaba habitado muchísimo antes: hay vestigios de asentamientos paleolíticos, de la Edad del Bronce, prerromanos, romanos, hispanomusulmanes y bajomedievales. Dicho de otro modo, prácticamente todas las etapas están representadas.
El ascenso institucional llegó en dos fases muy separadas en el tiempo:
- Siglo XV: recibió el privilegio de villazgo en dos ocasiones, hacia 1440 y de nuevo en 1476.
- 1929: el rey Alfonso XIII le concedió el título de ciudad, gracias a la mediación del político y periodista local Graciano Atienza Fernández.
Entre ambas fechas, dos episodios violentos marcaron la memoria local. El 20 de septiembre de 1836 se libró en sus cercanías la batalla de Villarrobledo, dentro de la primera guerra carlista. Y durante la huelga revolucionaria de octubre de 1934, los insurrectos lograron hacerse con el control de la ciudad y resistieron varios días a las fuerzas de orden público, con varios muertos.
La nómina de hijos ilustres es larga para un municipio de este tamaño e incluye nombres de campos muy distintos: el escritor Alonso Ortiz, el médico Mateo Jareño de la Parra, el virrey del Perú Diego Morcillo Rubio de Auñón, el músico Tomás de Torrejón y Velasco, el ensayista Ventura Chumillas, el periodista y escritor Manuel Román y el escultor Alfonso de la Ossa Alcántara.
El agua que no se ve: el acuífero que sostiene el término
En un municipio sin ríos de entidad, el recurso hídrico decisivo está bajo tierra, y es de primera magnitud. La mayor parte del término se apoya sobre el Sistema Acuífero 23 «Mancha Occidental», uno de los mayores acuíferos de la península ibérica.
El problema es conocido: su sobreexplotación está comprometiendo seriamente el equilibrio ecológico de la Mancha Húmeda y de sus recursos más emblemáticos, como las Tablas de Daimiel o las lagunas de Pedro Muñoz. No es un asunto abstracto para Villarrobledo: el agua que riega su campo es la misma que alimenta esos humedales.
Una parte del término corresponde además al sistema acuífero 24 Campo de Montiel, que es el generador de ecosistemas como las lagunas de Ruidera, el nacimiento del río Córcoles, el Guadiana Viejo o las lagunas de Navalcudia. Y hay un detalle geográfico notable: la divisoria de vertientes pasa por dentro de los límites de este término municipal, de modo que su extremo este pertenece a la vertiente mediterránea —cuenca del Júcar— mientras el resto drena hacia el Guadiana. El tercio más meridional, por su parte, queda dentro del Campo de Montiel, mientras el resto se asienta en la zona más llana de La Mancha, sobre la mitad oriental de la Meseta Sur.
Las cañadas que descarrilaron un tren
En superficie, por el municipio pasan los ríos Záncara —afluente del Guadiana—, Córcoles —afluente del Záncara— y Sotuélamos —afluente del Córcoles—. Pero lo característico aquí son las cañadas, cursos de régimen muy irregular que fueron en origen ríos más estables:
- Cañada de Valdelobos, alimentada por las de Matahermosa y la Herradura.
- Cañada de la Urraca, con más de 102 kilómetros, formada por la confluencia de las cañadas de la Rambla y Villaseñor.
- Cañada del Canutillo, mucho más irregular, que se une esporádicamente al Záncara.
Esas cañadas y los ríos citados son los únicos cursos fluviales considerados en los catálogos y planes de la Confederación Hidrográfica del Guadiana dentro del término. Y pueden convertirse en grandes torrentes cuando llueve con fuerza o cuando se producen fenómenos hidrogeológicos poco usuales, como la extrusión kárstica, provocando inundaciones y destrozos.
La cañada de Valdelobos tiene un historial propio en ese capítulo. En 1906 arrasó el tendido ferroviario, agravado por la proliferación de construcciones que dificultaban el paso del agua. Y repetía lo ocurrido casi medio siglo antes: el 18 de agosto de 1862, de manera aún más espectacular, cuando el desbordamiento provocó el descarrilamiento de un tren. Dos recordatorios de que en La Mancha el agua escasea, pero cuando llega lo hace de golpe.
Villarrobledo tiene dos celebraciones declaradas de interés turístico nacional, y que sean precisamente esas dos dice bastante del municipio: el Carnaval de Villarrobledo y la Semana Santa de Villarrobledo. A ellas se suman el festival Viña Rock, la Feria del Vino y las fiestas patronales.
En lo económico, la ciudad no vive solo del campo: en su término están radicadas empresas de la industria alimentaria, el transporte y la calderería pesada, un sector industrial poco habitual en municipios manchegos de este tamaño.
Cuándo Ir a Villarrobledo
Aquí el clima no admite medias tintas, y los datos lo demuestran. En invierno se han registrado temperaturas por debajo de los -20 °C, con un mínimo documentado de -24 °C en enero de 1971; en verano se superan con normalidad los 40 °C. La precipitación media anual es de 390,2 mm, concentrada en primavera y al final del otoño, con tormentas aisladas en verano.
Hay un atenuante importante: tanto el frío del invierno como el calor del verano son secos, lo que los hace más llevaderos que en zonas húmedas con las mismas cifras. En la clasificación de Köppen le corresponde el tipo Csa, mediterráneo de verano seco y caluroso.
Los vientos tienen nombre propio y marcan el calendario local:
- Solano, del este, en verano.
- Cierzo, del noroeste, en invierno.
- Ábrego, del suroeste, en cualquier época.
La conclusión es clara: primavera y otoño son francamente agradables y son las dos estaciones que conviene elegir. Las nevadas suelen darse en diciembre y enero, generalmente no muy copiosas, aunque excepcionalmente ha llegado a nevar en abril: los días 12, 13 y 14 de abril de 1958. Las heladas son habituales hasta bien entrada esa parte del año, así que quien venga en marzo o abril debería contar con ellas.
Planifica tu Visita a Villarrobledo
Con 862 kilómetros cuadrados, este no es un municipio que se recorra andando. Lo sensato es decidir primero qué se busca: el casco urbano y su patrimonio, el calendario festivo —que es lo que más gente atrae— o el término, con el Cerro de Pasaconsol y las cañadas.
- Provincia: Albacete (Castilla-La Mancha), noroeste provincial.
- Población: 25.400 habitantes.
- Superficie: 862 km², entre los veinte términos más extensos de España.
- Altitud: 721 metros de media en el casco; de 676 a 948 metros en el término.
- Código INE: 02081.
- Título de ciudad: concedido en 1929 por Alfonso XIII.
- Web municipal: villarrobledo.com, donde se publican las fechas del Carnaval, la Semana Santa y la Feria del Vino.
Si el viaje se organiza en torno a una fecha, las dos opciones con reconocimiento oficial son el Carnaval y la Semana Santa, ambas de interés turístico nacional. Y conviene comprobar con antelación el calendario del Viña Rock, porque es el momento en que la ciudad multiplica su población de forma más brusca.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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