Introducción
Almogía es un municipio de la provincia de Málaga, en Andalucía, situado en las estribaciones de los Montes de Málaga, a unos 25 kilómetros de la capital. Según Wikidata y el INE, tiene 4.269 habitantes y una superficie de 164 kilómetros cuadrados, con el núcleo urbano a 357 metros de altitud, aunque el punto más alto del término, el cerro de Sancti Petri, alcanza los 794 metros. El origen del pueblo se remonta a tiempos remotos, con pinturas rupestres prehistóricas en varias cuevas del término y restos de presencia romana y turdetana, pero no fue hasta la dominación musulmana cuando se fundó el núcleo de población actual alrededor de un castillo del que hoy solo queda la Torre de la Vela. Su nombre árabe, Al-Mexia, sigue sin un origen del todo aclarado: unos historiadores lo relacionan con una tribu bereber, los al-mexíes, y otros sostienen que significa simplemente "la Hermosa". Hoy Almogía es también conocida como cuna de los verdiales, el género musical y festivo que la provincia de Málaga reivindica como seña de identidad propia.
Geografía
El término de Almogía se extiende por 164 km² de terreno suave y ondulado en la parte occidental de los Montes de Málaga, regado por el río Campanillas y los arroyos de Cauche y de los Olivos. El municipio limita al norte con Antequera y Villanueva de la Concepción, al este con Casabermeja y Málaga, al sur con Málaga y Cártama, y al oeste con Álora, ocupando así una posición central entre la capital malagueña y el interior de la provincia. El cerro de Sancti Petri, con sus 794 metros, domina el paisaje y conserva los restos de una antigua fortaleza que ya tuvo relevancia estratégica en época musulmana, gracias a una calzada romana que todavía puede rastrearse en el término.
Historia
Los primeros indicios de presencia humana en Almogía son pinturas rupestres de época prehistórica conservadas en varias cuevas del término, a las que se suman hallazgos de presencia romana y restos turdetanos, de posible influencia tartésica o fenicio-púnica. Sin embargo, el núcleo de población que dio origen al pueblo actual no se fundó hasta la dominación musulmana, en torno a un castillo del que hoy apenas se conserva la Torre de la Vela. Durante la revuelta de Omar ben Hafsún contra los omeyas de Córdoba, la fortaleza de Sancti Petri —llamada Hins-Xan-Biter según una hipótesis del historiador Vázquez Otero, no confirmada documentalmente— cumplió un papel destacado en la defensa del Bobastro malagueño, y de ella todavía se conservan restos visibles. La villa fue entregada a la reina Isabel la Católica en mayo de 1487, que nombró alcaide cristiano al capitán Mosén Pedro de Santisteban. Los moriscos de Almogía se sumaron a la rebelión de 1570 y, tras ser derrotados, fueron expulsados; sus tierras quedaron despobladas hasta que se repoblaron con cristianos viejos llegados de Teba y Antequera, entonces parte del reino de Sevilla. Durante la guerra de la Independencia, las tropas napoleónicas invadieron Almogía y destruyeron su castillo durante la retirada, dejando el conjunto en el estado de ruina que hoy puede visitarse en Sancti Petri.
Patrimonio
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, es el principal edificio religioso del casco urbano. A ella se suman dos ermitas: la del Sagrado Corazón de Jesús, del siglo XVII, y la de las Tres Cruces, de los siglos XVII-XVIII y restaurada hace años, situada en los límites con Cártama, Álora y Pizarra y escenario de la fiesta de Verdiales de primeros de mayo. Junto a estos edificios, los restos de la Torre de la Vela, última huella visible del castillo medieval, y las ruinas de la fortaleza de Sancti Petri completan el patrimonio histórico del municipio, testigo de casi mil años de ocupación continuada del mismo cerro.
Economía
La agricultura de secano, centrada en el almendro y el olivo, ha sido tradicionalmente la base económica de Almogía, aunque hoy buena parte de la población empleada trabaja en el sector servicios de la costa malagueña, relegando el campo a un segundo plano dentro de la economía local. El último censo agrario contabiliza más de 470 explotaciones agrarias en el término, que trabajan unas 6.600 hectáreas de superficie agrícola útil —en su mayoría cultivos arbóreos—, además de una cabaña ganadera de casi 10.000 cabezas de ovino y caprino, cifras que hablan de un municipio todavía muy ligado al campo pese al peso creciente del empleo en servicios. La villa está integrada en el Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Málaga, lo que permite a sus vecinos desplazarse a la capital en autobús interurbano con la Tarjeta de Transporte. En cuanto a la población, Almogía ha vivido altibajos en las últimas dos décadas, con un descenso notable entre 2013 y 2014 que coincide con la revisión general del padrón municipal realizada en esos años en toda España, por lo que conviene no interpretarlo como un éxodo real de vecinos sin más datos que lo confirmen.
Fiestas
Almogía es, ante todo, cuna de los verdiales: cada primeros de mayo celebra en la ermita de las Tres Cruces, en el límite con Cártama, Álora y Pizarra, la fiesta de Verdiales de las Tres Cruces, de singularidad turística provincial, en la que pandas de verdiales de los cuatro municipios compiten en el tradicional "choque de pandas" entre música, baile y degustaciones. En agosto, el festival "Cuna de Verdiales" entrega el premio al Fiestero de Honor, reforzando el vínculo del pueblo con este género musical. A mediados de mayo tiene lugar la Romería de San Isidro Labrador, cada año más multitudinaria, precedida por una Feria de Ganado y que lleva a peñas y vecinos hasta el recinto de las Dos Herrizas. En torno al 15 de agosto se celebra la Feria de Agosto en honor de los patrones San Roque y San Sebastián, y a principios de octubre el Día de la Almendra reúne puestos de comida típica y artesanía como cerámica y pleita. La Semana Santa, con procesiones el Jueves y Viernes Santo de la Hermandad de Cristo y la Hermandad de Jesús —esta última erigida canónicamente en 1712—, es sin duda la fiesta más arraigada del calendario local, con la mantilla como prenda tradicional de las mujeres del pueblo en esos días.
Cuándo Ir
Quien quiera conocer la tradición verdiales de primera mano debe visitar Almogía a primeros de mayo, coincidiendo con la fiesta de las Tres Cruces, o en agosto, durante el festival Cuna de Verdiales. La Semana Santa, con sus dos cofradías y el uso popular de la mantilla, ofrece una experiencia distinta, más recogida y tradicional. A principios de octubre, el Día de la Almendra es la cita ideal para los interesados en la gastronomía y la artesanía local, mientras que mediados de mayo, con la Romería de San Isidro Labrador, resulta perfecto para quienes prefieran un ambiente campero y familiar.
Planifica tu Visita
Almogía se encuentra a unos 25 kilómetros de la ciudad de Málaga, bien conectada por carretera y por los autobuses del Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Málaga. Una visita al pueblo puede combinar la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en el casco urbano con una subida al cerro de Sancti Petri, donde se conservan los restos de la antigua fortaleza y la Torre de la Vela, y un paseo hasta la ermita de las Tres Cruces, escenario de la fiesta de Verdiales. Para completar la jornada, la gastronomía local ofrece platos como el gazpachuelo, las porras o los espárragos trigueros con patatas y chanfaina, un bacalao preparado de forma tradicional que resume bien la cocina de interior de esta parte de la provincia de Málaga.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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