- Huétor Tájar: espárrago, vega del Genil y un torreón nazarí en Granada
- Lo que Cuentan los Censos de Huétor Tájar
- De la repoblación de 1489 al señorío
- El espárrago verde y una vega de minifundio
- Torreón, fortaleza y la iglesia de Santa Isabel
- Un calendario de fiestas con mucha calle
- Cuándo Ir a Huétor Tájar
- Planifica tu Visita a Huétor Tájar
- Otros Pueblos de Granada
Huétor Tájar: espárrago, vega del Genil y un torreón nazarí en Granada
En el Poniente granadino, a orillas del Genil y a unos 44 kilómetros de la capital, Huétor Tájar sigue siendo un pueblo de huerta. Tiene 10.749 habitantes según el INE de 2025 y una superficie de 40 km². Su nombre es la suma de dos antiguas alquerías musulmanas, Huétor y Tájara, y entender por qué se unieron explica bastante del pueblo de hoy: la vega, una fortaleza que ya no existe y el espárrago que da trabajo a buena parte de sus vecinos.
Lo que Cuentan los Censos de Huétor Tájar
La serie oficial empieza en 2001 y no tiene huecos: 8.254 habitantes entonces y 10.749 en 2025. Son unos 2.500 vecinos más, un crecimiento cercano al 30 % en un cuarto de siglo. El ritmo no ha sido uniforme. Entre 2012 y 2014 la cifra se queda prácticamente plana, alrededor de 10.080, y en 2024 baja ligeramente (10.673 a 10.653) antes de volver a subir en 2025.
Que 2025 sea el mayor dato de la serie no significa que sea el máximo del pueblo, porque la serie arranca en 2001. Los datos antiguos son muy distintos: unos 80 vecinos en 1512, según las actas de Loja, y 785 habitantes en el Vecindario de Ensenada de 1787. Durante siglos el crecimiento fue muy lento. La gran emigración de los años sesenta y setenta frenó al pueblo, y desde los ochenta la población solo ha subido, con el crecimiento natural y con un flujo constante de población inmigrante.
De la repoblación de 1489 al señorío
Tras la toma de Loja en 1486, los Reyes Católicos repartieron las tierras conquistadas. El 25 de febrero de 1489 el término de Huétor Tájar se repartió entre veintiséis caballeros criados de los reyes y vecinos de Loja, a cada uno le tocaron sesenta y tres fanegas de tierra. Álvaro de Luna y Ayala recibió las mayores concesiones de la zona y fue nombrado alcaide de Loja y de la torre de Huétor. Más adelante, en tiempos de Felipe II, la Corona vendió señoríos para pagar sus gastos, y el de Huétor Tájar acabó en manos de la casa de Luna y Valois. Ese régimen señorial perduró casi hasta la Edad Contemporánea.
Antes de la conquista, Huétor y Tájara eran dos núcleos distintos. La alquería de Huétor aparece en las crónicas de Álvaro de Luna de 1431 con el nombre de Héctor o Vector, y la de Tájara, ribereña del Genil y defendida por una gran fortaleza, figura ya en textos del siglo XI. No hay acuerdo sobre cuándo se unieron, y es difícil precisarlo.
El espárrago verde y una vega de minifundio
La economía sigue descansando en el campo. La mayor parte de la superficie es de regadío, y el cultivo estrella es el espárrago verde, con denominación específica para la variedad verde-morada. Se vende sobre todo en crudo, aunque una parte se destina a la conserva. En los últimos años también han ganado terreno la alcachofa y las habas baby, y en la vega se cultivan hortalizas como patatas, sandías, melones, tomates, cebollas y ajos.
La parcela es pequeña: solo el 25 % supera las cinco hectáreas. Por eso el cooperativismo pesa tanto aquí, porque permite comercializar y conservar en común. A ello se suma la Organización de Productores de Frutas y Hortalizas, que regula el mercado del espárrago para sostener precios y producciones. Muchos agricultores son dueños de sus campos y trabajan con la familia; en las grandes explotaciones se contratan jornaleros.
Alrededor del campo se ha levantado una industria agroalimentaria basada en la conserva del espárrago. En el secano, el olivar es el cultivo principal. Según los datos disponibles, el envejecimiento de los agricultores es menos acusado que en otras zonas de la provincia, algo que se relaciona con la rentabilidad de la vega. El sector servicios y la construcción han ganado peso en las últimas décadas, pero el campo sigue teniendo una presencia muy grande en el empleo.
Torreón, fortaleza y la iglesia de Santa Isabel
El torreón de Huétor es una torre vigía de época nazarí, de mampostería, que quedó embebida por las casas en pleno centro. Se ve su parte alta desde la plaza del Ayuntamiento. Ha servido de almacén e incluso de discoteca, y tiene la consideración de bien de interés cultural.
Los restos de la fortaleza de Tájara están en el caserío de Las Torres, y también son BIC. Fue una plaza fuerte que dominaba las cuencas del Genil y el Cacín. El rey Fernando la destruyó en 1483, tras la expedición a Alhama, y el recinto nunca se volvió a levantar; solo quedaron algunas casas de labor.
En la plaza de Andalucía se alza la iglesia de Santa Isabel, construida entre finales del siglo XV y comienzos del XVI en el mismo emplazamiento de la primitiva ermita de los Reyes Católicos. Conserva su torre mudéjar de ladrillo, con cupulín y pináculos de influencia escurialense, y el artesonado del altar mayor de la ermita. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, primer patrón del pueblo, está en el mismo altar donde estuvo la ermita.
Un calendario de fiestas con mucha calle
La Candelaria, la noche del 2 de febrero, llena las calles de hogueras, y es tradición reunirse en torno a ellas y comer rosquillas de pan con chocolate. Después llega la Recogida del Espárrago, normalmente en marzo, con concursos, degustaciones y un cartel de conciertos que reúne a unas cinco mil personas. Viene del antiguo Espárrago Rock, que creció tanto que hubo que llevarlo primero a Granada y luego a Jerez de la Frontera. Desde 2005 vuelve a organizarse en el pueblo, de forma más modesta.
El 25 de abril, San Marcos, se celebra con una merienda en el campo y el hornazo, un bollo de aceite con un huevo duro en el centro. El 3 de mayo, la Cruz de Mayo llena las plazas de cruces de flores, aunque la costumbre de pedir por las casas está en declive. San Isidro se celebra el fin de semana más próximo al 15 de mayo, con procesión y feria. Las fiestas patronales de Jesús Nazareno, sobre el 15 de septiembre, arrancan con el castillo de fuegos artificiales y la feria, que se trasladó al recinto ferial en 2006.
Cuándo Ir a Huétor Tájar
Febrero (Candelaria), marzo (recogida del espárrago), mayo (San Isidro y Cruz de Mayo) y septiembre (Nazareno) son los momentos con más vida en la calle. En primavera la vega está en plena actividad de cultivo, y eso se ve en los caminos. Para fechas exactas de cada festejo conviene consultar el ayuntamiento, porque los calendarios cambian de un año a otro.
Planifica tu Visita a Huétor Tájar
- Cómo llegar: el pueblo está en el p.k. 203 de la autovía A-92, que une Sevilla con Almería. El AVE a Granada se inauguró en 2019 y pasa al norte de la localidad.
- Transporte público: el autobús es la única opción. Una línea une los pueblos de la zona (Loja, Huétor Tájar, Villanueva Mesía, Salar y Moraleda) y varias líneas paran aquí en recorridos que salen de Granada capital.
- Aeropuerto: el de Granada queda a unos 31 kilómetros.
- Qué ver: el torreón, la iglesia de Santa Isabel, el río Genil y las cooperativas de espárrago. El pueblo forma parte de la ruta de Washington Irving.
- Cultura: la Casa de la Cultura reúne la biblioteca municipal, el Punto Vuela y actividades de teatro y cine.
- Información: la web municipal es huetortajar.org.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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