Ramales de la Victoria, Cantabria

Ramales de la Victoria. Pueblos de Cantabria

📝 Contenido:
  1. Ramales de la Victoria: el pueblo que cambió de nombre por una batalla, en Cantabria
  2. Lo que Cuentan los Censos de Ramales de la Victoria
  3. Geografía de Ramales de la Victoria
  4. Historia: la Batalla que Dio Nombre al Pueblo
  5. Patrimonio de Ramales de la Victoria
  6. Fiestas y Tradiciones de Ramales de la Victoria
  7. Cuándo Ir a Ramales de la Victoria
  8. Planifica tu Visita a Ramales de la Victoria
  9. Otros Pueblos de Cantabria

Ramales de la Victoria: el pueblo que cambió de nombre por una batalla, en Cantabria

Ramales de la Victoria no se llamó siempre así: el apellido "de la Victoria" es el recuerdo de una batalla carlista que decidió el destino del pueblo y de media España. Hoy, además de esa memoria militar, el municipio guarda en sus cuevas una de las joyas del arte paleolítico cántabro, reconocida por la Unesco, y en el dicho popular "más gorda que la de Ramales" una de las anécdotas más repetidas de la región.

Lo que Cuentan los Censos de Ramales de la Victoria

La serie del INE, de 2001 a 2025, dibuja un crecimiento sostenido y sin sobresaltos: de 2.242 habitantes en 2001 a 3.099 en 2025, el máximo de toda la serie y la cifra más alta en dos décadas y media. El avance ha sido particularmente intenso desde 2022, con un repunte de casi 150 vecinos en los últimos tres años. Según el nomenclátor municipal, de esos 3.099 habitantes la capital concentra 2.572 y la localidad de Gibaja 483, repartidos ambos núcleos en más de una veintena de barrios y pedanías.

Geografía de Ramales de la Victoria

El municipio se asienta en la comarca del Asón-Agüera, en un valle formado por la confluencia de los ríos Asón y Gándara, que durante siglos sirvió de vía de comunicación entre el puerto de Laredo y la Meseta, hoy continuada por la N-629. El Asón nace en una cascada en el pueblo del mismo nombre, en el vecino municipio de Soba, y recoge por el camino las aguas del Bustablado antes de unirse en Ramales al Gándara, que a su vez nace en una surgencia sobre La Gándara de Soba. Aguas abajo del pueblo, ambos ríos ya unidos ofrecen varios cotos salmoneros —Cuende, Negrillo y Peña Quebrada—, mientras que sus afluentes Calera y Carranza han excavado gargantas propias, una de ellas con una buitrera visible en el desfiladero entre El Moro y el Picón del Carlista.

El relieve es escarpado y calizo, con el pueblo rodeado de cumbres que superan los 700 y 900 metros: el Pico San Vicente (910 m, en Soba), auténtico símbolo del municipio, el Picón del Carlista (737 m) en el límite con Vizcaya, y El Moro y la Peña del Mazo, ambos por encima de los 800 metros. Cerca de la cima del Picón del Carlista se abre la Torca del Carlista, una cavidad de 349 metros de profundidad con una sala interior de grandes dimensiones.

Historia: la Batalla que Dio Nombre al Pueblo

En 1839, durante la primera guerra carlista, Ramales fue escenario de una batalla de 22 días entre las tropas liberales del general Baldomero Espartero y las carlistas de Rafael Maroto, con numerosos muertos y heridos y buena parte de las construcciones emblemáticas del pueblo incendiadas. El triunfo liberal le valió a Espartero el título de duque de la Victoria, y desde entonces el pueblo añadió ese apellido al suyo: Ramales de la Victoria.

Mucho antes de aquella batalla, el término ya acumulaba uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Cantabria, con decenas de yacimientos en cuevas y abrigos rocosos que atestiguan presencia humana desde la prehistoria hasta la Edad Media. La más célebre, la cueva de Covalanas, es Patrimonio de la Humanidad desde 2008 como parte del conjunto "Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España": descubierta por Lorenzo Sierra junto a Hermilio Alcalde del Río, fue la segunda cueva con arte paleolítico hallada en la cornisa cantábrica tras la propia Altamira, en 1879.

El pueblo dejó también su huella en el refranero español. En 1893, el Ministerio de Gracia y Justicia decidió suprimir el partido judicial de Ramales e integrarlo en el de Laredo. El descontento vecinal fue tal que los ramaliegos cortaron con árboles la carretera general Madrid-Laredo que cruzaba el pueblo y quemaron en la plaza dos muñecos que representaban al Gobierno. El motín se disolvió en cuanto se anunció la llegada de tropas, pero la prensa madrileña de la época convirtió el episodio en la expresión popular "más gorda que la de Ramales", todavía viva hoy.

Patrimonio de Ramales de la Victoria

Además de Covalanas, el municipio suma otras cuevas declaradas Bien de Interés Cultural como zona arqueológica: Cullalvera, La Pondra, El Morro del Oridillo, Sotarriza y las cuevas de Arco A, B y C, además de la cueva de El Haza y la propia zona arqueológica de Ramales. En el casco urbano destaca el Palacio de Revillagigedo, de origen en el siglo XVI y profundamente reformado en el XVIII, con cuatro plantas y dos torres laterales con los escudos de armas de los Güemes y Horcasitas. Fue residencia de Juan Francisco de Güemes y Horcasitas, primer conde de Revillagigedo y virrey de la Nueva España desde 1746, y sufrió daños importantes durante las guerras carlistas. A pesar de estar catalogado como bien inventariado desde 2001, el palacio figura en la Lista Roja del Patrimonio en peligro.

Fiestas y Tradiciones de Ramales de la Victoria

  • San Pedro y San Valentín (29 y 30 de junio): el patrón del pueblo se celebra el 29, y al día siguiente se rinde homenaje a las parejas y matrimonios del municipio con la festividad de San Valentín.
  • Verbena del Mantón (primer sábado de julio): concurso de parejas de baile con pasodoble, tango y chotis, amenizado por la Banda Municipal y un organillo; ellos de traje y corbata, ellas con mantón de Manila a la espalda. La tradición local la vincula a un baúl de mantones que los carlistas en fuga habrían dejado olvidado, y que los soldados de Espartero repartieron entre las mozas del pueblo para celebrar la victoria.
  • Virgen del Carmen (16 de julio), con verbena en la Avenida de Malestroit.
  • El Milagrucu (4 de septiembre, barrio de Vegacorredor): misa al aire libre, comida compartida en familia y una tanda de fuegos artificiales a medianoche.
  • Nuestra Señora de Guardamino (8 de septiembre): actos religiosos, vermú, juegos infantiles y parrillada de chorizo con sidra que da paso a la romería, con un tren turístico —el "Magdaleno"— conectando cada media hora las fiestas de Vegacorredor y Guardamino.

Cuándo Ir a Ramales de la Victoria

El tramo final de junio y los primeros días de julio concentran el grueso de la vida festiva del pueblo, entre San Pedro, San Valentín y la singular Verbena del Mantón. Para quien prefiera el ambiente de romería de barrio, la primera semana de septiembre ofrece dos citas seguidas, la de Vegacorredor y la de Guardamino, conectadas por su propio tren festivo.

Planifica tu Visita a Ramales de la Victoria

Ramales de la Victoria está en el valle del Asón, en el límite de Cantabria con Vizcaya, bien comunicado por la N-629. Sus 3.099 habitantes (INE 2025), los ramaliegos, se reparten entre la capital y Gibaja. El pueblo ha dado nombres propios como el jurista Eduardo García de Enterría, miembro de la Real Academia Española, el futbolista Gonzalo Colsa o el ciclista Carlos Galarreta. La cueva de Covalanas, el Palacio de Revillagigedo y la Torca del Carlista son las visitas imprescindibles del término. Para información municipal, el ayuntamiento tiene web propia en aytoramales.org.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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