Introducción
Balsareny es un municipio de la provincia de Barcelona, en el norte de la comarca del Bages, situado en el valle del Llobregat y limítrofe con Navàs, Gaià, Sallent y Castellnou de Bages. Según Wikidata y el INE, tiene 3.380 habitantes, una superficie de 36,9 kilómetros cuadrados y una altitud de 327 metros, y sus vecinos reciben el gentilicio de balsarenyencs. Hasta mediados del siglo XIX el pueblo se llamaba Valsareny, y su nombre actual deriva de la unión de las palabras catalanas "balç" y "areny", en referencia al escarpe arenoso junto al Llobregat donde se asientan tanto el castillo como el núcleo urbano. Dominado desde lo alto de un cerro cónico por su castillo gótico, Balsareny combina hoy un pasado agrícola y textil con una notable actividad minera de sales potásicas.
Geografía
El término municipal, de 36,9 kilómetros cuadrados, se extiende por un terreno ondulado donde predominan los bosques de pino blanco, en el valle del Llobregat y al norte de la comarca del Bages. El río separa el cerro del castillo del propio núcleo urbano, que se asienta junto a un escarpe arenoso formado por el Llobregat a lo largo de los siglos. El terreno es llano junto al río y en torno al núcleo urbano, pero se vuelve más accidentado en los sectores periféricos, sobre todo hacia el oeste, donde el término asciende por las estribaciones de la sierra de Castelladral hasta alcanzar su punto más alto en el tossal de les Pinasses, con 622 metros. El municipio está bien comunicado por el Eix del Llobregat y por la carretera que lo une con Súria y Avinyó.
Historia
Los restos más antiguos hallados en Balsareny se remontan a unos 4.000 años, pero el primer documento histórico que menciona el lugar, del año 951, lo llama Balceringia, y otros textos de la misma época lo citan como Balzarenne o Balciaregno, variantes todas del topónimo original. El linaje de los Balsareny, señores del castillo, se conoce desde finales del siglo X, y tuvo especial relieve con Guifred de Balsareny, padre del obispo de Vic Guillem de Balsareny, quien en 1046 sucedió al abad Oliba en la sede vigatana y heredó de su hermano el castillo familiar. En 1281 la señoría del castillo pasó a Ramon de Peguera, mayordomo real de Pedro III el Ceremonioso, y con el tiempo, a través de enlaces matrimoniales, llegó a la casa marquesal de Alòs, todavía hoy barones de Balsareny. En torno a la iglesia de Santa Maria, documentada desde el siglo XI, se fue formando desde el siglo XVI el núcleo urbano amurallado, con calles nuevas autorizadas por el barón Ferran Oliver, mientras que en el siglo XVIII se constituyeron los arrabales de Manresa y de Berga, extramuros. La villa fue incendiada durante la Guerra de Sucesión, en la represión del duque de Pópoli de 1714, y en 1838, durante la primera guerra carlista, sufrió el asedio del sanguinario militar Carlos de España desde el cerro del Maurici, hasta que el general Carbó acudió en su ayuda y expulsó a los sitiadores. En el municipio nació en 1928 el obispo Pedro Casaldáliga, candidato al premio Nobel de la Paz, y también vio la luz en 1716 el jesuita y escritor Pròsper Martí i Descatllar, exiliado y fallecido en Ferrara en 1799.
Patrimonio
El castillo de Balsareny, de planta pentagonal y líneas rectas, se alza en lo más alto del municipio y tiene constancia documental desde el año 900; hoy es propiedad de los marqueses de Alòs, descendientes de aquellos primeros señores del castillo. A sus pies, al lado de levante, se encuentra la resclosa o presa del siglo XIV que toma el agua del Llobregat para conducirla por una acequia hasta Manresa, un privilegio concedido en 1339 por Pedro III el Ceremonioso. La iglesia parroquial de Santa Maria, documentada desde el siglo XI, es en origen una construcción tardorrománica ampliada en los siglos XVI y XVII, y frente a ella se extiende una gran plaza dedicada al rector Roc García de la Enzina, que proyectó el puente sobre el Llobregat bendecido en 1797. En el término, la iglesia románica de Sant Ramon o Sant Joan de Sobirana, del siglo XII y restaurada a finales del XX, y las ruinas prerrománicas de Sant Vicenç d'Alardenet completan un patrimonio religioso disperso por todo el municipio, mientras que el llamado fortín carlista, conocido popularmente como "el castell dels moros", recuerda los conflictos bélicos que marcaron el pueblo en el siglo XIX.
Economía
La explotación de cloruro de potasio, iniciada en 1945 tras el hallazgo de yacimientos de silvina y carnalita décadas antes, es una de las actividades económicas más importantes de Balsareny: las instalaciones mineras, situadas en el paraje de Vilafruns, a la derecha del río, han dado una fisonomía completamente nueva al sector sur del municipio. El sector textil, que durante mucho tiempo fue la primera actividad económica local, se ha reducido notablemente, mientras que la producción industrial ha crecido en varios polígonos, con la instalación de una multinacional del sector de la automoción. La agricultura tiene hoy poca relevancia, con cereales y viñas en apenas una sexta parte del territorio, mientras que en la ganadería destaca especialmente el sector porcino.
Fiestas
La Festa dels Traginers de Balsareny, declarada fiesta tradicional de interés nacional desde 1970, es la celebración más característica del municipio: recuerda la importancia que tuvo el transporte a lomos de mulas y caballos antes de que fuera posible la circulación rodada, con desfiles de carros y animales engalanados por las calles del pueblo. La fiesta de San Marcos completa el calendario festivo tradicional de Balsareny. En 2024 el municipio acogió además la XVI Feria del Mundo Gigantero y el XXIV Encuentro Comarcal Bages-Berguedà, dos citas que reflejan la vitalidad asociativa y cultural del pueblo, heredera en buena parte de la labor del Cercle Cultural de Balsareny, fundado en 1976.
Cuándo Ir
La Festa dels Traginers es, sin duda, la cita más genuina del calendario de Balsareny, y la mejor ocasión para conocer una tradición de interés nacional que no tiene equivalente en muchos otros pueblos catalanes. La fiesta de San Marcos ofrece un ambiente festivo más tranquilo en otro momento del año. Quien visite el municipio coincidiendo con alguna edición de la Feria del Mundo Gigantero o de los encuentros comarcales del Bages y el Berguedà podrá además disfrutar de un ambiente festivo añadido en las calles del pueblo. Fuera de estas fechas, la primavera y el otoño son las estaciones más agradables para recorrer el entorno del castillo y el valle del Llobregat.
Planifica tu Visita
Balsareny se encuentra bien comunicado por el Eix del Llobregat, lo que facilita combinar la visita con otros municipios del Bages como Sallent o Manresa. Un recorrido por el pueblo puede comenzar en la iglesia parroquial de Santa Maria y su gran plaza, para subir después hasta el castillo gótico que domina el municipio desde su cerro cónico, con la presa y la acequia medieval a sus pies. El entorno minero de Vilafruns, con sus instalaciones de extracción de sales potásicas, ofrece una perspectiva distinta y muy característica del paisaje industrial de Balsareny. Quien disponga de más tiempo puede acercarse a la iglesia románica de Sant Ramon de Sobirana, en el término municipal, para completar el recorrido por el patrimonio religioso disperso del municipio.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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