Secciones

Te encuentras en Pueblos de España / Pueblos de Tarragona

Bienvenido a la sección de Pueblos de Tarragona. Puedes encontrar en el siguiente enlace Hoteles en Tarragona

Tarragona es una localidad y municipio del sur de Cataluña, nuestro país, capital de la Provincia de Tarragona y de la comarca del Tarragonés. Durante la época medieval y la moderna, fue la capital de la Veguerí­a de Tarragona.

El municipio, con una población de 140.323 personas registradas, forma parte a su vez del írea metropolitana de Tarragona, con 456.042 personas registradas y del ímbito Funcional Territorial del Camp de Tarragona, con 612.441 personas registradas y segunda área más habitada de Cataluña según el Plan territorial de la Generalitat.

Capital económica, intelectual y cultural del sur de Cataluña, su influencia supera los lí­mites provinciales. Alberga el mayor centro petroquí­mico de nuestro país, y desde 2008 el Instituto Catalán de Investigación Quí­mica, en el que colaboran diversas empresas multinacionales en tareas de I+D. El centro localidad está a 13 km del aeropuerto, con 27 lí­neas regulares nacionales e internacionales y el de mayor crecimiento de nuestro país en 2008. El AVE y sus tres estaciones en la localidad, y una estación de trenes regionales y grandes lí­neas, conectan Tarragona con Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia y Francia en poco tiempo.El puerto de Tarragona se clasifica como el primer puerto comercial y de mercancí­as de nuestro país. La consolidación de la plaza bancaria y financiera de Tarragona paso por la fusión de entitades catalanas y ubicando sus sedes en la localidad.

Su ubicación a la orilla del Mediterráneo en la Costa Dorada, con playas de aguas cálidas, así­ como sus centros de recreo y tradición histórica y patrimonio artí­stico, la convierten en un centro de atracción turí­stica de primer orden. Su origen se remonta a la antigua Tarraco romana, capital de la Hispania Citerior Tarraconensis. El «Conjunto arqueológico de Tarraco» ha hecho que Tarragona sea considerada, junto a otras doce poblaciones españolas, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Su carácter de plaza diplomática se refuerza con tres consulados generales.

En su actividad cultural destacan la Universidad Laboral y la Universidad Rovira i Virgili, que le proporcionan una vida estudiantil intensa con sus más de 25.000 estudiantes. Su patrimonio religioso, con su seminario, palacio episcopal y Catedral fue en 2008 punto de encuentro del Año Jubilar, convirtiendo la localidad en lugar de peregrinaje del Camino de Santiago.

Tarragona albergará en 2010 los Juegos Juveniles Europeos, además de ser candidata a los Juegos Olí­mpicos del Mediterráneo en 2017 y a Capital Europea de la Cultura en 2016.

Tarragona debe su nombre a la Tarraco de los romanos, que fue primero capital de la Hispania Citerior en la época republicana y de la provincia de la Hispania Tarraconensis durante el Imperio.

Tarragona fue ocupada por los árabes tras la invasión del 711. Posteriormente Carlomagno crea la Marca Hispánica, ocupando la parte oriental y norte de la actual Cataluña, Tarragona, Barcelona y Gerona. En el 985 una razzia de Almanzor incendia Barcelona y ocupa Tarragona, definitivamente reconquistada en el 1116 por Ramón Berenguer III.

En 1129 San Olegario, arzobispo de Tarragona, cedió la localidad como un principado eclesiástico al mercenario normando Robert Bordet, que habí­a servido a las órdenes de Alfonso I de Aragón. El 14 de marzo de 1129, este caballero fue nombrado prí­ncipe de Tarragona mediante un pacto de vasallaje. A partir de la infeudación del Principado de Tarragona, los normandos, comandados por Bordet, se instalaron en la localidad. Robert Bordet aprovechó una antigua torre romana todaví­a en pie, la actual Torre del Pretorio, para establecer su castillo. Se iniciaba así­ un primer proceso de colonización de la localidad, dirigido sobre el terreno por Robert, pero controlado desde Barcelona por el arzobispo.

La situación en la localidad se complicó con la muerte de San Olegario. En 1146, su sucesor, Bernat Tort, un hombre de confianza del Conde de Barcelona, se estableció en la localidad. Se iniciaba así­ un proceso marcado por continuos conflictos jurisdicionales que culminaron con la extinción del principado y la restitución al Conde de Barcelona en 1151.

La Tarragona de finales del siglo XII ya era un núcleo urbano plenamente consolidado que se habí­a convertido en el centro director de un amplio territorio. En 1148 el gobierno local se habí­a reordenado y el consejo de personas registradas de la localidad participaba intensamente en la vida urbana. La localidad creció y ocupó toda el área interna del Foro de Tarraco, manteniendo así­ la estructura arquitectónica heredada de la época romana. La localidad del siglo XII surgió fuera del área de grandes monumentos, alrededor de los castillos señoriales. A partir de 1146 se ocupó el área del recinto de culto de época romana, un sector que tomó especial relieve con el inicio de la construcción de la Catedral en 1171, y que se convirtió en el eje vertebrador de la localidad a partir de su consagración en 1331. El interior de la gran plaza del Foro romano se urbanizó a finales del siglo XII.

Fuera del recinto defensivo de esta primera época habí­a tres áreas claramente diferenciadas: en primer lugar, el Corral, el antiguo circo romano, que se convirtió en un burgo extramuros con un mí­nimo de población y destinado principalmente a actividades comerciales e industriales. En segundo lugar, la Vila Nova que era el área que se prolongaba desde el Corral hasta el puerto y estaba destinada básicamente a huertos, cultivos, herrenales y molinos. A diferencia de la primera, no estaba muy habitada, excepto en el área del puerto y en la zona más próxima al Corral. Finalmente la huerta de Tarragona, también destinada a la explotación agraria, que se extendí­a a ambos lados del Francolí­ y llegaba hasta Riu Clar.

La expansión de la peste bubónica por toda Europa marcó el inicio de un destacable periodo de recesión demográfica. La epidemia llegó a la localidad entre mayo y julio de 1348, provocando una gran mortandad. El descenso de los habitantes y la crisis general en que se encontraba la localidad hizo que el núcleo urbano entrara en un destacable proceso recesivo. El descenso del número de fuegos se plasmó en un número menor de casas ocupadas. A pesar de esto, en 1368 la localidad, siguiendo las directrices marcadas por la Corona, empezaba las tareas de mantenimiento y refuerzo de las murallas de la localidad mediante la construcción de la Muralleta o Mur Nou, a la altura de la fachada del circo. De esta forma el área del Corral, el antiguo circo romano, quedó incorporada al núcleo urbano.

La situación polí­tica se agravó a lo largo de la primera mitad del siglo XV. Las diferencias entre la Generalidad de Cataluña y Juan II de Aragón provocaron una guerra civil catalana, en la que el arzobispo se puso del lado de los realistas, mientras que el Consejo Municipal, tras un periodo de prudencia, se alió con la Generalidad.

El 17 de octubre de 1462 las tropas de Juan II llegaron a Tarragona para sitiar la localidad. La guerra sumió a Tarragona en la más absoluta decadencia. Las defensas de la localidad, especialmente en el sector del Mur Nou, quedaron muy deterioradas, así­ como las del área del Corral. La población disminuyó drásticamente y la municipalidad se declaró en quiebra. Los efectos de la guerra fueron visibles en la localidad durante mucho tiempo.

La vida de la localidad de Tarragona durante la época moderna está marcada por tres destacables conflictos bélicos. Desde el siglo XVI se construyen o consolidan fortificaciones para defender la localidad y sus alrededores de las continuas guerras y ataques piratas. A partir de la Guerra de los Segadores y hasta mediados del siglo XIX Tarragona fue plaza fuerte, lo que comportaba que no se podí­an destruir las fortificaciones y se tení­a que dejar un espacio delante de la muralla libre de edificios, con las dificultades que ello suponí­a para la expansión urbaní­stica. Las epidemias fueron una constante en este periodo y provocaron grandes mortandades y el éxodo de los habitantes.

Durante la Guerra de los Segadores, en la que se enfrentaron catalanes y franceses por un lado y la monarquí­a hispánica por otro, la situación estratégica de Tarragona le hizo padecer dos destacables sitios, en 1641 y en 1644, que comportaron graves destrucciones de edificios y la consecuente postración y decadencia económica de la localidad. El puerto padeció daños destacables y se abandonó durante mucho tiempo, por lo que el comercio se desvió hacia el puerto de Salou. La economí­a del Camp de Tarragona entró en una grave crisis de la que no se recuperó hasta finales del siglo XVIII, cuando se autorizó la reconstrucción del puerto y se concedió el permiso para comerciar libremente con América.

El segundo gran conflicto bélico que padeció la localidad fue la Guerra de Sucesión que alcanzó la localidad cuando todaví­a no se habí­a recuperado de los estragos de la Guerra de los Segadores. Tarragona fue defendida por una guarnición británica que mejoró el sistema defensivo con la construcción de la Falsa Braga y de otros fortines y baluartes, la mayor parte actualmente desaparecidos. Cuando Felipe V accedió al poder promulgó el Decreto de Nueva Planta, que instauraba un sistema de gobierno centralizador y absolutista. En esta nueva organización, las antiguas veguerí­as se reagruparon en corregimientos y nacieron los ayuntamientos, al tiempo que se jerarquizó el organigrama polí­tico, se recortó el poder de los arzobispos y se suprimió la Universidad.

Otro grave problema con el que se enfrentó la localidad a lo largo de los siglos XVI y XVII son las epidemias de peste y los ataques piratas. La piraterí­a en la costa del Mediterráneo provocó la huida de los habitantes hacia zonas más seguras del interior. Para intentar controlar los ataques piratas se construyeron torres de defensa a lo largo de la costa, como la Torre de la Mora, o como el baluarte sobre el puerto natural de Tamarit, que data de 1617. Las batidas corsarias supusieron un destacable tropiezo demográfico y económico y financiero para las zonas afectadas.

A continuacion puedes leer mas sobre la provincia de Tarragona, así como ver más fotos de Tarragona

Todos los pueblos de Tarragona

Selecciona el pueblo que quieras ver:

Hotelopia goza de un amplio abanico de hoteles en Tarragona para que disfrutes de tu viaje con toda comodidad

Financial Red
Estás leyendo una revista de viajes del futuro | También puedes Crear tu blog de viajes Gratis o Conocer otros viajeros