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Coripe es una localidad español de la provincia de Sevilla, Andalucí­a. En el año 2008 contaba con 1.456 personas registradas. Su extensión superficial es de 52 km² y tiene una densidad de 28,29 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 36º 58' N, 5º 26' O. Se haya situada a una altura de 325 metros y a 77 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla.

Coripe es un pequeño pueblecito que apenas tiene 1400 personas registradas. Está emplazado en la Sierra -Sur de la provincia de Sevilla. Y aunque forma parte de un paisaje natural de gran belleza y entreteje diversos episodios históricos relevantes, pocas veces aparece representado casi como un simple puntito apenas perceptible en los mapas topográficos o temáticos de la provincia.

Arropado entre olivares de montaña y bosques naturales, ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos muy significativos a lo largo del tiempo. El lugar donde se ubica presenta una abundante variedad arbórea y arbustiva fruto de un suficiente abastecimiento de agua que la regula. Esto, junto con su agradable tiempo climatológico templado mediterráneo proporciona un ecosistema único propicio que ha dado lugar desde tiempos muy remotos a infinidad de asentamientos humanos que datan desde el Paleolí­tico inferior.

La diversidad de hallazgos prehistóricos es muy notable en todo su entorno. Casi todos corresponden desde el Paleolí­tico inferior hasta la edad de los metales. Entre ellos se hayan varios utensilios de caza, como hachas de piedra, y trozos de vasijas de barro, así­ como algunos restos humanos encontrados bajo monolitos y cercanos a lugares donde hay agua. Estos asentamientos también indican que podí­a haber abundante caza en una fauna muy variada.

Pero Coripe no siempre ha estado emplazado en el lugar en que ahora data. Su origen se remonta hacia el siglo VI a. C., a unos dos km de su ubicación actual, en una zona denominada "Navalahiguera". Fueron los túrdulos o turdetanos quienes lo fundaron y bautizaron con el nombre de lrippo. Este asentamiento supuso la construcción de numerosas viviendas y posterior permanencia durante varios siglos, creando una cultura urbana y una agricultura evolucionada basada principalmente, en el cultivo de la vid. Tení­an su propio alfabeto y trabajaban los metales como el oro, plata, cobre y estaño que comerciaban ya que era el propio lugar un punto de confluencia entre comerciantes fenicios y griegos. Estos negociaban sus mercancí­as con los productos turdetanos, de gran calidad artesanal, creando un desarrollo comercial a través del mediterráneo.

Por los restos de vasijas y contenedores de barro y cerámica hallados se supone que también eran productores en buena cantidad de vinos. La economí­a turdetana debió de ser bastante próspera ya que se utilizaban monedas de diversos metales y eso hace pensar que también se recaudaban impuestos. Estas monedas encontradas están acuñadas y presentan por una cara una figura femenina al lado de una vid, sí­mbolo del cultivo más generalizado de la época.

La necrópolis turdetana estaba situada a unos 1.500 metros del complejo urbano, y por el gran número de restos humanos localizados en diversos puntos de la zona, debió de abarcar una amplia extensión de terreno. Este pueblo sentí­a un gran respeto por sus difuntos y esto se refleja en los grabados de los trozos de lápidas de mármol encontrados, tanto por el esmero de la talla como por la calidad de la piedra.

Más tarde, la expansión cartaginesa deterioró notablemente la economí­a y abastecimiento de los turdetanos al quedar éstos sometidos bajo su dominio, controlando también las ví­as comerciales.

En el siglo III a. C. los romanos acabarí­an con el dominio cartaginés, ocuparon y organizaron el territorio, desarrollaron de nuevo la agricultura y el comercio, implantaron su derecho y administración y por supuesto, Irippo pasó a llamarse Coripo. Se han encontrado restos arqueológicos que confirman estos datos, como algunos trozos de columnas romanas, monedas, vasijas y cerámicas de la época de Trajano y de Claudio I.

Tras la caí­da del Imperio romano entran en la Pení­nsula Ibérica los vándalos y los visigodos. A unos 6 km de Coripo tiene lugar una de las batallas más destacables de la historia de nuestro país que supondrí­a el fin del reino visigodo: La Batalla de Guadalete. Las fuerzas invasoras musulmanas de Musa ibn Nusayr y el ejército del rey Rodrigo establecieron un combate en el que la deserción de parte del ejército visigodo, mandado por los hermanos de Witiza, facilitó el triunfo islámico y su posterior conquista de Hispania. La zona donde tuvo lugar la famosa batalla se haya cerca del cruce de los rí­os Guadalete y Guadalporcún más conocido como "los Muertos". Allí­ fueron enterrados los cuerpos de los soldados caí­dos mientras que los restos del rey fueron trasladados a una villa de Portugal. Se han encontrado numerosas armaduras y complementos de guerra como lanzas y espadas que hoy se hayan en una propiedad privada del Castillo de las Guardas.

Poco se sabe del antiguo Coripe durante los siglos posteriores pero por alguna razón los habitantes se dispersó y el pueblo quedó sumido en el más solitario abandono. Algunas familias se trasladaron al lugar actual, aunque los motivos de ese traslado se ignoran. Serí­a hacia los siglos X-XI cuando comenzara otra etapa histórica en un nuevo lugar.

De la época musulmana sólo se conservan algunos restos de los cimientos de una fortaleza árabe en le Sierra de Coripe, pero son muy escasos. Esta fortaleza constituí­a un punto determinado que emití­a y recibí­a información mediante señales luminosas a otras fortalezas cercanas. La estrategia y defensa militar estaban siempre vigentes dado que los árabes carecí­an de tradición en la organización polí­tica, y por lo que posteriormente constituirí­an numerosos pequeños reinos divididos.

En el año 1.248 Fernando III el Santo tomó Sevilla y el valle del Guadalquivir, pero el arte islámico ya formaba parte de la cultura de esta zona quedando vestigios en la provincia de numerosas construcciones.

Coripe fue zona fronteriza entre los reinos cristianos y de Granada. Más tarde formarí­a parte de Morón de la Frontera. En 1894 consiguió el reconocimiento de villa y se independizó del ayuntamiento de Morón. Y a partir de entonces ya se constituirí­a como municipio independiente en la provincia de Sevilla.

Fue en el primer cuarto del siglo XX cuando Coripe serí­a partí­cipe de un proyecto histórico relevante: el trazado de una ví­a ferroviaria que comunicarí­a Almargen con Jerez de la Frontera. Este hecho iba a suponer un gran desarrollo económico y financiero para la localidad y saldarí­a el déficit laboral de sus personas registradas. Pero las obras no llegarí­an a concluir definitivamente y darí­a lugar a un total abandono del proyecto. Esto seguirí­a así­ hasta que el programa de la Ví­a Verde de la Sierra considerara de utilidad el trazado. Fomentar el turismo rural respetando el medio natural es el principal motivo y surge de este modo una empresa prometedora que amplí­a los conocimientos culturales y sociales del pequeño municipio y de sus visitantes.

Todo comienza en agosto de 1.901, cuando se funda una compañí­a privada denominada "Sociedad de Estudios del Ferrocarril de Jerez a Villamartí­n y Setenil". Presidida por el marqués de Bonanza, contaba con 774 inversores que disponiendo de un cuantioso capital ponen en marcha el primer intento de iniciativa comercial e industrial. Esta empresa privada se inclina por la construcción de un trazado ferroviario de ancho normal y fracasa al estar vigente una ley que da prioridad a las ví­as estrechas, junto con otros requisitos técnicos y financieros establecidos.

En 1.918, el ministro de Fomento Francisco Cambó toma la iniciativa del trazado acogiendo la prioridad de un ancho ferroviario normal por todo el paí­s. De esta forma, al regir la dictadura del general Miguel Primo de Rivera se aprueba por fin el proyecto del ferrocarril Jerez-Almargen de acuerdo con un plan elaborado por el ministro de Fomento, el conde de Guadalhorce.

El general Mayandí­a proponí­a la idea de "una mejor defensa del paí­s y facilidad en los transportes, indispensables para desarrollar toda clase de industria" mediante la construcción de esta lí­nea ferroviaria. Y su propuesta serí­a llevada a cabo. La estrategia militar y el desarrollo industrial presidirí­an finalmente el proyecto.

A continuacion puedes leer mas sobre el pueblo de Coripe. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del pueblo


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