Secciones

Estás en Pueblos de España / Pueblos de segovia / Aguilafuente

Bienvenido a la página del pueblo Aguilafuente. Puedes encontrar en el siguiente enlace Hoteles en Aguilafuente

Aguilafuente es una localidad con categorí­a de villa en la provincia de Segovia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, nuestro país. Está enclavado en el centro de la provincia, a unos 38 kilómetros de la capital segoviana.

Su población, que llegó a ser de 1.698 personas registradas, es en la actualidad de 721 personas registradas, según datos del INE, para el 2009. En el nomenclátor de 2006 aparecen 761 personas registradas. El número de varones era de 367 y el de mujeres de 394.Nomenclátor del INE, para los años 2000 a 2006. En el censo de 2001 aparece con 814 personas registradasCensos de Población desde 1842, según el INE. como consecuencia del éxodo rural, que también ha producido un fuerte envejecimiento y una ligera descompensación de los habitantes por sexos. El número de residentes temporales se incrementa extraordinariamente en los meses de verano.

La población activa es escasa, y se reparte en las actividades económicas principales, que continúan siendo las del sector primario. El sector secundario es muy reducido, y el sector terciario es el más dinámico, no tanto por el pequeño comercio y los servicios como por la hostelerí­a y el turismo rural que se están desarrollando en los últimos años. Las comunicaciones se realizan por carretera, existiendo lí­neas de autobuses que comunican diariamente con Segovia y Madrid. Hay cobertura de televisión, telefoní­a fija, telefoní­a móvil e internet.

Latitud 41º 13' norte, longitud 4º 6' oeste.

La superficie del término municipal es de 60,57 Km2.

De elevada altura, está emplazada en una extensa llanura y situada en la Meseta Norte, en una posición central entre el Sistema Central y el valle del Duero. Posee un tiempo climatológico mediterráneo del interior, con escasa pluviosidad y sequí­a veraniega. La amplitud térmica es elevada como efecto de la continentalización propia de su gran distancia al mar, con inviernos frí­os y veranos frescos.

El término municipal cuenta con una gran extensión de pinares. De hecho, la comarca en la que se haya se denomina Tierra de Pinares, y Mancomunidad de Pinares a la institución suministradora de servicios públicos que reúne a los municipios de la zona. Antiguamente la explotación de la resina de los pinos era una industria muy destacable, pero decayó con los cambios tecnológicos. Se conservan algunas partes de la antigua Resinera, destacadamente una chimenea de gran altura.

La fauna tiene una destacada presencia de aves, con una colonia de cigí¼eñas que anidan en las torres del casco urbano, y que desde los últimos años no han realizado la migración invernal, permaneciendo todo el año, y una visible presencia de rapaces. En el verano de 2007 se ha producido una plaga de topillos aunque con mucha menos incidencia que en otras zonas de Castilla y León.

El suelo es muy arenoso sobre todo en los pinares, donde se recolecta el ní­scalo en otoño. En las tierras de cultivo se explotan distintos productos, tradicionalmente cereales de secano, aunque en los últimos años se ha introducido extensamente el regadí­o, en algunos casos asociado a una escasa industria alimentaria local. La ganaderí­a más abundante es la porcina, con numerosas marraneras modernas, aunque en invierno en muchas casas particulares se continúan efectuando matanzas tradicionales.

Un arroyo atraviesa el núcleo urbano ; recibe el nombre de Malucas. El rí­o más destacable es el Cega, que transcurre por el lí­mite oriental del término municipal. Existen lagunas endorreicas de muy poca superficie en varios lugares, rodeadas por vegetación de ribera.

Cuenta con un patrimonio y una rica historia desde la época romana que dejó huellas en las ruinas de Santa Lucí­a,, así­ como unos vestigios visigodos enl actual casco urbano. La iglesia de San Juan, de estilo románico es la sede del museo o Aula arqueológica y recoge todos los vestigios aparecidos de esta época romana y visigoda. La iglesia de Santa Marí­a, mucho mejor conservada, tiene un ábside románico mudéjar. Su interior, ampliado en el siglo XIII fue modificado posteriormente en estilo barroco. El pórtico, gótico florido, tiene un relieve que representa la Anunciación.

En esa iglesia se celebró en 1472 un sí­nodo para reformar el clero de la diócesis de Segovia convocado por el obispo humanista Juan Arias Dávila, que darí­a lugar al primer libro impreso en lengua castellana: el Sinodal de Aguilafuente, editado por el impresor Juan Párix. Actualmente se celebra todos los años la reconstrucción de este hecho mediante una representación teatral itinerante por calles y escenarios históricos de la villa, en la que intervienen muchos de sus personas registradas caracterizados con ropas de la época.

Existen varios monumentos más en el casco urbano de la localidad, como las ruinas del palacio de los marqueses de Aguilafuente ; algunas casas señoriales y un pósito de 1799. Son reseñables, sobre todo por su variedad, las obras de rejerí­a en ventanas, balcones y puertas dispersas por casi todas las calles. Las dos plazas de la localidad cuentan con esculturas de Florentino Trapero, artista nacido en la localidad en 1893, parte de cuya producción se haya expuesta en un museo en su honor alojado en el edificio del ayuntamiento.

La patrona dla localidad es la Virgen de la Asunción, y sus fiestas se celebran a mediados del mes de agosto, con espectáculos taurinos entre los que destacan los encierros nocturnos. Otra de las festividades destacables es en octubre: las fiestas de San Frutos donde se celebra la fiesta del Santo Cristo de la Peña, talla que se conserva en la ermita aneja al cementerio. En febrero eran antiguamente conocidas las candelas, y por último en julio, Santa Isabel.

.

A continuacion puedes leer mas sobre el pueblo de Aguilafuente. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del pueblo


Financial Red
Estás leyendo una revista de viajes del futuro | También puedes Crear tu blog de viajes Gratis o Conocer otros viajeros