Secciones
Sobre nosotros
Te encuentras en Turismo en España / Reservas De La Biosfera / Reservas De La Biosfera en Castilla Y Leon / Alto Bernesga
Bienvenido a la página de Alto Bernesga
El ríƒÂo Bernesga es un ríƒÂo del noroeste de EspaíƒÂ±a, un afluente por la margen derecha del ríƒÂo Esla que nace en la cordillera CantíƒÂ¡brica y cruza de norte a sur la provincia de LeíƒÂ³n. El Bernesga pasa por la localidad de LeíƒÂ³n y tiene una longitud de 77 km.
Nace el Bernesga míƒÂ¡s arriba del alto del Puerto de Pajares, en la cordillera CantíƒÂ¡brica, recogiendo las aguas de las pistas de esquíƒÂ de Valgrande-Pajares. Numerosos arroyos confluyen para, a los aproximadamente 1.500 metros de altura, formar el cauce reconocible de un ríƒÂo.
No posee este ríƒÂo embalse que lo regule. Tan síƒÂ³lo el embalse del ríƒÂo Casares, afluente por la izquierda, controla sus aguas.
Nada míƒÂ¡s salir de la infraestructura de la estaciíƒÂ³n de esquíƒÂ topa con la nacional 630, GijíƒÂ³n-Sevilla, Ruta de la Plata para unos, Camino de Santiago para otros, trayecto real para los míƒÂ¡s, fue el empeíƒÂ±o de Jovellanos de dar una salida a Asturias por el puerto de Pajares el que hizo de este ríƒÂo la comunicaciíƒÂ³n natural entre LeíƒÂ³n y Oviedo. CompaíƒÂ±ero de pasos que no perderíƒÂ¡ hasta su encuentro con el ríƒÂo Esla. íƒÂ‰ste es, tambiíƒÂ©n, el trazado del tren. El de víƒÂa ancha, porque la alta velocidad iríƒÂ¡, por un tíƒÂºnel, bajo tierra.
Unos pocos metros aguas abajo presenta sus respetos ante la Colegiata de Santa MaríƒÂa de Arbas, un templo poco conocido de tiempos romíƒÂ¡nicos, pero transformado tanto que muestra las huellas de todos los estilos por los que ha pasado.
Corre el ríƒÂo entre los pliegues y mantos del Macizo central asturiano, adaptíƒÂ¡ndose a las fallas, buscando pasos entre las rocas, cortando y taladrando capas y capas de todo tipo de materiales, en uno de los paíƒÂses geolíƒÂ³gicos míƒÂ¡s complejos de Europa.
Tras pasar por VillamaníƒÂn, el Bernesga se haya con la leyenda, en las hoces de La Gotera. AquíƒÂ se cuenta de la existencia de un cuíƒÂ©lebre que exigíƒÂa una oveja diaria para su alimentaciíƒÂ³n, y que no quedando ovejas exigiíƒÂ³ doncellas. Y que hubo de ser San Lorenzo quien terminase con íƒÂ©l. Los huesos del cuíƒÂ©lebre se conservan en un arcíƒÂ³n en la vecina ermita de San Lorenzo, pero quien mire dentro se ha de quedar ciego; asíƒÂ que ahíƒÂ estíƒÂ¡n. Como toda leyenda popular, íƒÂ©sta tiene muchas variantes. Lo cierto es que en las hoces de La Gotera, el paso es tan estrecho que síƒÂ³lo en los díƒÂas míƒÂ¡s príƒÂ³ximos al solsticio de verano el sol alcanza las aguas del ríƒÂo. La carretera, que antes pasaba por ahíƒÂ, era muy peligrosa por las heladas. En la actualidad se sortea por un tíƒÂºnel.
Tras el paso por La Gotera el ríƒÂo se haya de lleno, por primera vez, con la industria humana. Una pequeíƒÂ±a central hidroelíƒÂ©ctrica, antiguos molinos y aserraderos y sobre todo los vertidos de los escombros de la mineríƒÂa del carbíƒÂ³n. CiíƒÂ±era y Santa LucíƒÂa, pueblos mineros por excelencia, se suceden en su curso. AntaíƒÂ±o, los vertidos ennegrecíƒÂan las aguas. Hoy, con las modernas tíƒÂ©cnicas depuradoras y el declive de la mineríƒÂa, el ríƒÂo se ha vuelto mucho míƒÂ¡s amable. Gracias a esto es ríƒÂo truchero desde antes de VillamaníƒÂn hasta La Robla, por lo menos.
CiíƒÂ±era, Santa LucíƒÂa, La Pola de GordíƒÂ³n, son poblaciones de unos mil y pico personas registradas que vierten sus residuos al ríƒÂo. En La Pola de GordíƒÂ³n la industria agroalimentaria instalíƒÂ³ una lecheríƒÂa, con buenos quesos, y una granja porcina, que durante muchos aíƒÂ±os castigaron las aguas del ríƒÂo. Hoy, desaparecida esta industria, a pesar de un incipiente políƒÂgono industrial, y gracias a las depuradoras, las aguas poseen una calidad media. El ríƒÂo atraviesa estas localidades limpio í¢Â€Â”vandalismo a parteí¢Â€Â” y encauzado.
Aguas abajo de La Pola de GordíƒÂ³n se haya la ermita del Buen Suceso, la míƒÂ¡s venerada de todo el alto Bernesga. Es devociíƒÂ³n antigua, pero la ermita es moderna, ya que data de 1906. AíƒÂºn asíƒÂ responde a un estilo neorromíƒÂ¡nico muy de agradecer.
Poco despuíƒÂ©s llega el Bernesga a La Robla, la localidad míƒÂ¡s grandes e industriosa aparte de LeíƒÂ³n. Sirven las aguas del ríƒÂo para refrigerar las turbinas de una potente central tíƒÂ©rmica, lava el carbíƒÂ³n de las minas y sirve a una cementera. La contaminaciíƒÂ³n de las aguas ya es preocupante.
Tras La Robla el ríƒÂo abandona las estructuras alpinas de la Cordillera CantíƒÂ¡brica y entra en las altas raíƒÂ±as que bordean toda la Meseta Central. Hasta su desembocadura transcurriríƒÂ¡ por encima de materiales impermeables de tipo arcilloso. En todo el tramo entre La Robla y LeíƒÂ³n el valle que forma tiene una curiosa disimetríƒÂa, ya que las laderas de la margen izquierda son mucho míƒÂ¡s pronunciadas de las de la margen derecha; como si el ríƒÂo estuviese desviado a la izquierda. No estíƒÂ¡ clara la causa de esta disimetríƒÂa. La teoríƒÂa míƒÂ¡s plausible dice que en íƒÂ©pocas de tiempo climatológico míƒÂ¡s fríƒÂo, con un domino glaciar, o quizíƒÂ¡s periglaciar, los vientos del oeste batíƒÂan con míƒÂ¡s fuerza la orilla izquierda, limpiíƒÂ¡ndola de nieve, mientras que la acumulaban en la orilla derecha, y que al derretirse provocaban movimientos de solifluxiíƒÂ³n que invadíƒÂan la orilla derecha, obligando al ríƒÂo a moverse hacia la izquierda. Este feníƒÂ³meno se ve en todos los ríƒÂos similares al Bernesga; que nacen en la Cordillera y tributan al Duero con un sentido meridiano í¢Â€Â”Luna, ToríƒÂo, CurueíƒÂ±o, Esla...í¢Â€Â”.
Los pueblos que aparecen en este tramo í¢Â€Â”tambiíƒÂ©n los del alto Bernesgaí¢Â€Â” presentan un fabuloso ejemplo de la localizaciíƒÂ³n rural preindustrial; en contraposiciíƒÂ³n con la actual. La carretera moderna, nada míƒÂ¡s salir de La Robla, abandona el ríƒÂo y sube por El Rabizo hacia el píƒÂ¡ramo de raíƒÂ±a que lleva a LeíƒÂ³n. Siguiendo el ríƒÂo, al carretera antigua y la víƒÂa del tren. Los pueblos de este tramo se sitíƒÂºan pegados a la ladera míƒÂ¡s pronunciada del monte, resguardados de los vientos, al sol, y dejando el mayor espacio posible para las tierras de labor. Por el contrario, las modernas urbanizaciones se ubican en pleno píƒÂ¡ramo, a la orilla de la carretera, al lado de las comunicaciones míƒÂ¡s ríƒÂ¡pidas, pero batidas por el viento, fríƒÂas, y con una disponibilidad de agua muy difíƒÂcil. AdemíƒÂ¡s, las modernas viviendas secundarias, ajenas a las necesidades de la antigua localizaciíƒÂ³n, invaden la, en otro tiempo, tierra de labor y se sitíƒÂºan míƒÂ¡s cerca del ríƒÂo, incluso en los sotos, con el peligro que tiene esto de inundaciones en las avenidas esporíƒÂ¡dicas.
Todo este tramo es tierra agríƒÂcola, pero en la actualidad el cultivo dominante es el chopo. Campos y campos de chopos recorren ambas orillas. En otro tiempo míƒÂ¡s hortíƒÂcola, hoy la dedicaciíƒÂ³n al chopo, que requiere pocos cuidados, es ideal para la agricultura a tiempo parcial.
A la altura de Cuadros se abre paso la acequia de Cuadros, que llega hasta SantibíƒÂ¡íƒÂ±ez, de donde sale la acequia de SantibíƒÂ¡íƒÂ±ez, y luego la del Bernesga, y asíƒÂ, acequia a acequia, presa a presa, le van robando sus aguas al ríƒÂo hasta el punto de que los aforos a su paso por LeíƒÂ³n, en verano, no son significativos, y el ríƒÂo llega a secarse. En otro tiempo, estas acequias sirvieron para regar las huertas que alimentaban LeíƒÂ³n. Hoy en díƒÂa no parecen tener esa funciíƒÂ³n.
Nada míƒÂ¡s entrar en la localidad de LeíƒÂ³n, el ríƒÂo se hace urbano. A la orilla derecha se le asoma el barrio de Pinilla, y a la izquierda el moderno políƒÂgono de Eras de Renueva. Son ambas, zonas de expansiíƒÂ³n de la capital leonesa, Pinilla en los aíƒÂ±os 60 y 70 y Eras de Renueva en los aíƒÂ±os 90 y 2000. Han proliferado por aquíƒÂ los puentes míƒÂ¡s modernos, unos para los coches y otros para los peatones. La canalizaciíƒÂ³n del ríƒÂo en esta zona es muy moderna, y aíƒÂºn estíƒÂ¡ por terminar.
Enseguida nos encontramos con el LeíƒÂ³n míƒÂ¡s clíƒÂ¡sico: el puente de San Marcos, el mismo hostal de San Marcos, y el recuerdo de la prisiíƒÂ³n de Quevedo, que nos ha dado í¢Â€Â”a cambio de tan mal tratoí¢Â€Â” su nombre para un parque en la orilla derecha.
En LeíƒÂ³n el Bernesga anda domesticado, encauzado, represado, con buenos paseos en sus dos orillas, con parques, boleras, y la zona verde míƒÂ¡s grande de la capital. Mucho para tan poco ríƒÂo como pasa por LeíƒÂ³n. Mucho míƒÂ¡s de lo que da el ToríƒÂo, el otro ríƒÂo leoníƒÂ©s. Y es que la estaciíƒÂ³n de Renfe se haya al otro lado, en la orilla derecha, y hacia allíƒÂ creciíƒÂ³ LeíƒÂ³n con su plan de Ensanche. El eje de la estaciíƒÂ³n, puente de los Leones, plaza de GuzmíƒÂ¡n, OrdoíƒÂ±o II, plaza de Santo Domingo, Calle Ancha y Catedral, es lo míƒÂ¡s noble de la localidad. Con permiso de San Isidoro.
En la orilla izquierda se desarrolla la localidad, en la derecha algunas de sus infraestructuras: EstaciíƒÂ³n de tren y autobíƒÂºs, juzgados, parque de bomberos, palacio de deportes, estadio de fíƒÂºtbol, piscinas, polideportivos, espacio de ferias, etc. SíƒÂ³lo la plaza de toros, de poco uso y hoy cubierta para poder dedicarla a otros menesteres, se haya en la orilla izquierda; y para despedir al Bernesga de la localidad. Bueno, hay que reconocerlo, lo despedíƒÂa. La expansiíƒÂ³n de LeíƒÂ³n tambiíƒÂ©n se hace hacia el sur, en el triíƒÂ¡ngulo que forma el interfluvio del Bernesga y el ToríƒÂo. AquíƒÂ, hace aíƒÂ±os, se instalíƒÂ³ el cuartel de la Guardia Civil, y la cíƒÂ¡rcel, y el Colegio de los HuíƒÂ©rfanos Ferroviarios, y el HispíƒÂ¡nico í¢Â€Â”un club privado con instalaciones deportivasí¢Â€Â”, y el Coto Escolar, para enseíƒÂ±ar a los niíƒÂ±os de díƒÂ³nde viene la leche. Pero se ha proyectado un autíƒÂ©ntico barrio, con todas las infraestructuras, para la habitaciíƒÂ³n de la gente.
A continuacion puedes leer mas sobre Alto Bernesga. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del lugar





