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Bienvenido a la página del pueblo Foncea. Puedes encontrar en el siguiente enlace Hoteles en Foncea
Foncea es una localidad de la comunidad autónoma de La Rioja. Se coloca en el noroeste de la provincia junto a los Montes Obarenes. Depende del partido judicial de Haro.
Paseando por los montes Obarenes, dejando atrás el desfiladero de Pancorbo, nos situamos a unos 1.000 metros de altura. Encontrándonos con un bello paisaje de impresionantes formaciones calizas; bojs, brezo y espinos tapizan el terreno no rocoso. Una laguna donde el agua permanece durante la mayor parte del año. Haciendo un descenso hasta los 980 metros llegamos a la villa riojana de Foncea.
Este es el último pueblo de La Rioja, bordeado por pueblos de la provincia de Burgos. Goza de un horizonte despejado al este y al sur, y la proximidad a la sierra le surte de aguas muy delicadas, de ellas carecen los pueblos que hay antes de Foncea.
Una de las primeras mención documental de Foncea es de 952 al figurar en una escritura extendida entonces para certificar determinadas tierras. El origen romano se remonta al siglo X, donde consta que pasaba una calzada romana, que iba desde Pamplona hasta Briviesca..
Tenemos dos accesos por carretera a esta villa romana, uno desde Miranda de Ebro, y otro desde Haro. Llegando desde aquí, aparece al viajero como una atalaya romana, sobresaliendo la torre de la parroquia de San Miguel, la ermita del Santo Cristo y Torre Mocha.
El casco urbano presenta una disposición en cuadrilátero, algo alterado hoy por las edificaciones posteriores. Era un pueblo amurallado con cuatro puertas de acceso, con sus correspondientes arcos. Adelantándose en sus calles pueden observarse algunas casas construidas en sillería en los siglos XVI y XVII adornadas con escudos, los cuales se conservan actualmente.
En 1366 Enrique II donó la villa a Pedro González de Mendoza. í‰sta fue confirmada por Juan I en 1379, debido a ello, a finales del siglo XV, sus armas se labraron en las claves de las bóvedas de la iglesia parroquial de San Miguel.
Villa, en la Cuadrilla de Quintanilla de San García, una de las siete en que se dividía la Merindad de Bureba perteneciente al partido de Bureba.
Hoy quedan los restos del Hospital fundado por Martín de la Torre en 1.536, cuando el pueblo llegó a una población de 600 personas registradas. En sus últimos años más o menos, sobre 1.930 éste hospital permaneció abierto para acoger a los méndigos que visitaban la villa.
Situada a un kilómetro al oeste de la villa., está Torre Mocha, es una torre atalaya que domina el terreno, viéndose desde ella al este, el valle de la Rioja alta, por el norte, los montes de ílava, por el sur las sierras de Ezcaray y de los Cameros y por oeste, las montañas de la Bureba. Esta torre es de origen romano del Siglo XIII, sobre otra posiblemente de origen romano, de planta rectángular, formada con piedras cuadradas en sillería. No tenía puerta al nivel del suelo, y no hay memoria de cuándo se rompió la pared para hacer la entrada, sin que por esto se resintiese en nada la torre. Hoy se utiliza como cementerio. La atalaya romana, es como un venerable testigo que nos está señalando el punto por donde iba el trayecto o calzada romana.
La primitiva muralla construida en piedra de sillería era del siglo XV. De ella se se conserva la puerta amurallada del lado sur, situada en la calle Ontanilla. Esta tiene arco apuntado y en su parte interior cuenta con una hornacina con una imagen del siglo XVI. El mal estado de conservación en el que se encontraba la puerta supuso el tener que restaurarla durante el año 2007. La intervención en la puerta amurallada consistió, principalmente en la colocación de una cubierta, formada por una tarima de madera y teja de cerámica. Se ejecutaron dos contrafuertes de piedra de sillería para consolidar la estabilidad del arco, además de reponer los sillares que estaban deteriorados, sobre todo, los que estaban en la media hoja exterior del arco, en su parte alta. Se retiró el material cerámico que se encontraba incrustado entre la mampostería, y se sustituyó por sillares de piedra arenisca. Se quitaron las piedras del río que coronaban el arco y se repusieron los sillares para devolver a la puerta su estado original.
Dentro del casco urbano lo más notorio es la Parroquia de San Miguel, según diversas fuentes es uno de los primeros edificios de la villa. Pertenece al gótico tardío, mientras que la torre es una obra de sillería, con reloj, escalinata y verja. La Iglesia consta de una nave de tres tramos y a los pies el coro alto, en la cabecera la sacristia y el retablo mayor renacentista de finales del siglo XV, restaurado en 1996. En la Iglesia se acoje a un Cristo gótico de tamaño natural del siglo XIV.
Corría el año 1536, por entonces la Iglesia pertenecía a la Diócesis de Burgos y en cuya Catedral vivía un canónigo que ostentaba la dignidad de Abad de Foncea, por lo que habría de suponer en principio que la construcción de este retablo mayor estaría potenciada por este religioso que en aquellos precisos instantes tenía tal titularidad. Los autores del retablo fueron Juan de Lizarazu, quien dedicó todos sus esfuerzos a las imágenes y esculturas. Este actuó contratado por el pintor Diego de Torres, que realizó la parte correspondiente a su especialidad, y que además, fue el que contrató la realización de la totalidad de la obra. El retablo que ocupa, como hemos dicho antes, la cabecera de la iglesia, está formado por un banco, tres cuerpos y ático, distribuidos en cinco calles, para adaptarse a la forma poligonal de la cabecera del templo, la estructura es claramente burgalesa. La arquitectura del retablo se forma con pilastras en el banco y columnas de fuste decorado. Estos soportes sosposeen entablamentos con molduras de tacos y frisos con bellas cabezas aladas de serafines. Las calles extremas se rematan con sendos relieves con los bustos de San Pedro y San Pablo. El retablo destaca por sus dimensiones, el conjunto se incluye en una gran cuadro, del que únicamente sobresale el Calvario. Las representaciones forman un rico conjunto iconográfico. El banco de los Evangelistas en actitud de escribir los Santos Libros, sentados ante un atril y con sus iconos correspondientes. En el primer cuerpo, la Santísima Virgen sedente con el Niño ocupa la hornacina central y, a los lados, los relieves se dedican a representar hechos de San Miguel, el santo titular de la parroquia y del retablo. Por ello aparecerá la Victoria de los íngeles, la Aparición de San Miguel en Gargano, la Procesión al Monte Gargano y Gargano asaeteando al toro. El segundo cuerpo presenta la imagen de San Miguel alanceando al demonio, en la hornacina central, y a los lados, relieves con las escenas de la Anunciación, Visitación y Anunciación a los Pastores. El tercer cuerpo, con la Asunción en el centro, presenta las escenas de la Epifanía, Circuncisión, Huida a Egipto y Nacimiento de la Virgen. El remate está formado por el Calvario, del que emerge con un frontón triángular la imagen del Padre Eterno.
Situada al norte del pueblo, sobre un rellano artificial. Es un edificio de este siglo, construido con materiales de una iglesia anteriormente levantada en el mismo lugar. Posee planta rectangular. Destaca la celosía flamígera reaprovechada como pequeña construcción adosada a la cabecera a modo de sacristía. Este edificio se construyó para albergar al Cristo que hoy se haya en la Iglesia.
Situada a medio kilómetro al sur de la villa, fue el primer asentamiento de los personas registradas de Foncea, que tuvieron que trasladarse a las faldas del monte por una peste que sacudió al municipio en el siglo XV. Actualmente encontramos las ruinas de las casa y las del templo románico, al lado izquierdo de la puerta se puede leer una inscripción, en la que se lee "Obit Didacus de Arce, era 1.255".Como obra principal de la iglesia era su pila bautismal de principios del Siglo XIII, que hoy se haya en el convento románico de Bugedo.
La población de Foncea viene disminuyendo sin cesar desde el siglo XIX, momento en el que el pueblo alcanzó su máximo nivel de población.
La economía de Foncea se basa en la agrícultura, al estar la villa protegida por los montes Obarenes y ubicada a gran altura, hace que su tiempo climatológico sea favorable para la granación del cereal, sembrado en sus fincas. El viñedo por ahora, no puede contribuir a la aportación de La Rioja Alta, pero esto no quita para que se tengan viñas.
A continuacion puedes leer mas sobre el pueblo de Foncea. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del pueblo





