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Aliseda es una localidad espaíƒÂ±ol, en la provincia de CíƒÂ¡ceres, Comunidad AutíƒÂ³noma de Extremadura.

EstíƒÂ¡ situada en el enclave de la Sierra de San Pedro, avenado por el ríƒÂ­o Salor, cíƒÂ©lebre en el íƒÂ¡mbito cinegíƒÂ©tico por las tradicionales monteríƒÂ­as. A 28 km de CíƒÂ¡ceres, en direcciíƒÂ³n a Portugal, se enclava en la parte míƒÂ¡s septentrional de la Sierra de San Pedro convirtiíƒÂ©ndose en la frontera entre la sierra y la Penillanura CacereíƒÂ±a del Norte. Es un destacable cruce de trayectos, lo que ha modelado su arquitectura, su urbanismo y la forma de ser de sus personas registradas. Aliseda es el paso natural desde el norte hacia Alburquerque y el interior de la sierra.

La economíƒÂ­a estíƒÂ¡ basada en los cultivos de secano, la horticultura, la ganaderíƒÂ­a lanar, industrias y oleíƒÂ­colas. La actividad cinegíƒÂ©tica es uno de los patrimonios de Aliseda. La Sierra de San Pedro, paraíƒÂ­so de los monteros, reserva de caza incomparable, ha generado un peculiar ambiente en Aliseda.

Sus productos tíƒÂ­picos giran en torno a los recursos que proporciona la sierra: carbíƒÂ³n, caza, miel, polen y el corcho. Resaltan en su gastronomíƒÂ­a todos los guisos derivados de la actividad cinegíƒÂ©tica: lomo de venado, guiso de ciervo, jabalíƒÂ­. Tradicional es la degustaciíƒÂ³n de estos productos en sus bares y es que las monteríƒÂ­as son un acontecimiento inseparable de la vida de Aliseda.

En 1920 se encontríƒÂ³ en íƒÂ©l un tesoro tartíƒÂ©sico de enorme relevancia histíƒÂ³rica. El hallazgo de El Tesoro de Aliseda en 1920 desvelíƒÂ³ que el origen de la localidad pertenece a un períƒÂ­odo anterior a Cristo, ya que encontramos vestigios de la Edad del Bronce Final en la cima de la Sierra del Aljibe, que datan de la íƒÂ©poca del tesoro, cuyo lugar de apariciíƒÂ³n debiíƒÂ³ constituir una sepultura, semejante a otras del íƒÂ¡rea andaluza, enclavada en un pequeíƒÂ±o cerro hoy alterado por la ampliaciíƒÂ³n del pueblo.

TambiíƒÂ©n se encontríƒÂ³ un exvoto en bronce fundido representando una cabra, animal consagrado a la diosa indíƒÂ­gena Ataecina. EstíƒÂ¡ datado entre los siglos V y IV a. C.

EstíƒÂ¡ constituido por numerosas piezas: objetos de oro, entre los que cabe destacar una diadema completa y parte de otra, brazaletes, un torque, un cinturíƒÂ³n formado por diversas placas, dos arracadas o pendientes, piezas de collar, un cuenco, sellos giratorios, sortijas y anillos, ademíƒÂ¡s de otros elementos menores.

Entre las piezas de plata destacan: un braserillo y restos de recipientes; de bronce: un espejo; de piedra: un posible afilador, de vidrio: una vasija completa, y fragmentos ceríƒÂ¡micos. La complejidad decorativa de los ejemplares de oro, las tíƒÂ©cnicas de filigrana y repujado, la existencia de detalles ornamentales figurados, convierten a este tesoro en el míƒÂ¡ximo exponente de la orfebreríƒÂ­a oriental importada en el MediterríƒÂ¡neo occidental. La fecha de fabricaciíƒÂ³n habríƒÂ­a de fijarla hacia el 625 a. C. Se trata de uno de los conjuntos arqueolíƒÂ³gicos míƒÂ¡s representativos del períƒÂ­odo orientalizante peninsular y de la cultura tartíƒÂ©sica, que actualmente se haya en el Museo ArqueolíƒÂ³gico Nacional de Madrid.

Los avatares histíƒÂ³ricos, y sobre todo su excepcional ubicaciíƒÂ³n, han propiciado que en Aliseda, tanto la arquitectura como el urbanismo, tomara unos derroteros muy diferentes a los de los pueblos vecinos, no encontríƒÂ¡ndose edificios de relevancia, salvo la Casa Parroquial del siglo XVIII o la propia Iglesia de la AsunciíƒÂ³n. De esta manera, la arquitectura tradicional síƒÂ³lo emplea el adobe como material constructivo, siendo su tipologíƒÂ­a las casas de labranza perfectamente encaladas. TambiíƒÂ©n del s. XVIII data la fuente de la Plaza Mayor, en la que aíƒÂºn perdura la costumbre de acudir en busca de agua potable proveniente de la Sierra del Aljibe.

Entre sus monumentos artíƒÂ­sticos destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra SeíƒÂ±ora de la AsunciíƒÂ³n, construida en mamposteríƒÂ­a, con refuerzo de sillares en las esquinas y ladrillos en la parte superior de la torre y aleros. A su íƒÂºnica nave se aíƒÂ±ade un crucero, cubierto, tanto en su zona central como en los laterales, mediante cíƒÂºpulas sobre pechinas, rematíƒÂ¡ndose el conjunto con íƒÂ¡bside poligonal. Son sus dos portadas, los elementos decorativos míƒÂ¡s reseñables. De estructura clíƒÂ¡sica, se remata la primera de ellas con un segundo cuerpo que contiene hornacina central coronada con un frontíƒÂ³n curvo. Pese a algunas trazas renacentistas, podemos situar la construcciíƒÂ³n en el s. XVIII.

En plena Sierra de San Pedro, a las afueras de la localidad, se haya la ermita de Nuestra SeíƒÂ±ora del Campo, construcciíƒÂ³n popular de mamposteríƒÂ­a con recubrimiento de cal que alberga una pila bautismal del siglo XVI y una interesante y peculiar talla policromada de la virgen con el niíƒÂ±o, de íƒÂ©stilo romíƒÂ¡nico-gíƒÂ³tica, bastante extraíƒÂ±a de encontrar en una zona tan meridional.

Del culto a la Virgen del Campo, patrona de la localidad, nacen las fiestas celebradas en primavera de las que resalta la tradicional romeríƒÂ­a.

La diversidad de fauna y flora nada tiene que envidiar a otras reservas nacionales. Existen en sus alrededores diferentes enclaves en los que disfrutar de unas jornadas en perfecto contacto con la naturaleza. La Sierra del Aljibe, punto míƒÂ¡s alto en la geografíƒÂ­a de Aliseda, representa una ventana desde la que asomarse a CíƒÂ¡ceres y a los pueblos colindantes. Junto al embalse de la ribera de Aliseda y el ríƒÂ­o Salor, encontramos una especial caracteríƒÂ­stica y que posiblemente díƒÂ© nombre al pueblo: los alisos. Tanto el embalse, como el ríƒÂ­o Salor, permiten, ademíƒÂ¡s de disfrutar de su paisaje, el desarrollo de míƒÂºltiples actividades deportivas.

Para el turismo rural es obligatorio visitar la Sierra de San Pedro, ejemplo tíƒÂ­pico de bosque mediterríƒÂ¡neo, con dehesas de gran belleza y una alta biodiversidad de fauna y flora, asíƒÂ­ como la Sierra del Aljibe y el Cancho de la Plata, que cuenta con una excelentes poblaciones de buitre negro y de buitre leonado.

TambiíƒÂ©n merece especial atenciíƒÂ³n el recorrido del cauce del ríƒÂ­o Salor, asíƒÂ­ como el embalse de Aliseda y la ermita de Nuestra SeíƒÂ±ora del Campo, enclavada en plena Sierra de San Pedro, que alberga una imagen policromada de la virgen con el niíƒÂ±o, tallada en íƒÂ©poca romíƒÂ¡nico-gíƒÂ³tica.

Merece visitarse la Casa Parroquial, construcciíƒÂ³n del siglo XVIII, asíƒÂ­ como la Iglesia Parroquial de Nuestra SeíƒÂ±ora de la AsunciíƒÂ³n, construcciíƒÂ³n del siglo XVIII. Algunas calles de Aliseda, de empinado trazado, conservan fuentes tíƒÂ­picas.

A continuacion puedes leer mas sobre el pueblo de Aliseda. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del pueblo


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