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Bienvenido a la página del pueblo Motilleja. Puedes encontrar en el siguiente enlace Hoteles en Motilleja
Motilleja es una localidad de la provincia de Albacete. Esta provincia pertenece a la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Se haya a 22 km de la capital de la provincia. En 2009 cuenta con 585 personas registradas según datos oficiales del INE.
Se haya a menos de 2 km el río Júcar y es conocido por su gran variedad de fauna y flora. También destaca en la fauna acuática del rio Júcar su gran cantidad de ejemplares de cangrejo americano.
El paraje de Cuasiermas.
También destaca su Club de Golf Las Pinaillas, emplazado a 4 km del casco urbano de Motilleja.
Motilleja es una localidad fundamentalmente agrícola que contaba con 585 personas registradas a 1 de enero de 2009 y se haya emplazado al noreste de la provincia de Albacete, a 25 km de la capital provincial, en la comarca de La Manchuela. Es ésta una comarca compartida entre las provincias de Cuenca y Albacete que se define en un territorio común entre los ríos Júcar y Cabriel, y en la que las distintas civilizaciones antiguas de la Península Ibérica dejaron su huella y un pasado esplendoroso a la vista de los numerosos vestigios conservados con el paso de los siglos: yacimientos de poblamientos ibéricos, restos de calzadas y villas romanas, fortalezas árabes, castillos medievales, iglesias, murallas, puertas blasonadas, etc.
Viajar por La Manchuela supone descubrir y encontrar todo un interesante conjunto de elementos culturales y patrimoniales que la identifican como comarca y le otorgan su propia idiosincrasia, su razón de ser. Tal vez sea su situación geográfica, entre dos ríos, tal vez sea su amalgamado paisaje que transcurre entre hoces fluviales, pinares, planicies y altozanos, o quizás sea su historia común, tan ligada al pasado medieval del Marquesado de Villena, o simplemente su vinculación con el entorno físico mismo en forma de territorio cultural campesino, agrario o rural, hacen de La Manchuela un espacio de altísimo interés histórico, natural y cultural.
Los rasgos humanos y sociales de esta comarca representan otra característica cultural destacable y diferenciadora, puesta de manifiesto en un riquísimo calendario festivo donde los acontecimientos se suceden cíclicamente en cada uno de sus pueblos
Por otra parte, la fisonomía más tradicional de los pueblos de La Manchuela ha sufrido los indefectibles cambios provocados por la moderna construcción y el mayor nivel de vida, desapareciendo, en muchas ocasiones, una arquitectura tradicional y popular específica que, a pesar de todo, nos ha dejado algunos de sus elementos más característicos como son: las fachadas enjalbegadas, blancas, las rejas de forja, los tejados a una agua, el trazo urbanístico medieval en algunos casos, las edificaciones sociales e históricas, plazas y callejuelas, que todavía hoy le dan un magnífico sabor aromático de rancio abolengo a muchos rincones y esquinas de los pueblos manchuelos.
A la hora de comer, toda una amplia cultura gastronómica basada en los productos del terreno se descubre al paladar. Así, platos como el ajo arriero, ajo mataero o atascaburras, cuyo principal ingrediente es la patata, los gazpachos, realizados con una torta de pan cenceño, los potajes de legumbres, las gachas, guisadas con harina de guijas, o la caldereta de cordero, pueden convertirse en suculentos manjares para cualquier comensal ávido de encontrar los nuevos y ricos sabores de estas tierras. Sin olvidarnos del champiñón como producto estelar y aglutinador de la comarca.
Por otra parte, los vinos de La Manchuela son excelentes y de gran calidad, ya sean tintos, blancos o rosados, y son etiquetados cualitativamente bajo la denominación de origen Manchuela.
Y los dulces, siendo los más populares las tortas de manteca, los sequillos, los rolletes de sartén y los mantecados de almendra, que se pueden encontrar en cualquier tahona de nuestros pueblos.
El pueblo de Motilleja se haya a 650 msnm en una pequeña elevación de la llanura manchuela, cercana, siquiera 2 km, al río Júcar. Muchas fueron las aldeas que en torno al río surgieron al amparo del núcleo urbano motillejano poblando la ribera del río. Las décadas de 1960 y 1970 produjeron el mayor descenso demográfico de los habitantes, tanto en las aldeas del río como en el pueblo propiamente dicho, debido a la emigración a las localidades de cientos de personas en busca de nuevas oportunidades de vida y trabajo. El cambio tan destacable de las faenas agrícolas que supuso la transformación en regadíos de las tierras de secano frenó la caída demográfica y estabilizó los habitantes actual.
La iglesia parroquial es de estilo barroco y, con su gran torre, se impone en el llano motillejano. Se terminó de construir el año 1787 y mantiene su advocación a Santa Ana, patrona de la localidad. A los pies de la iglesia se haya la Plaza Mayor, pequeña y coqueta, de urbanismo cerrado y con un antiguo reloj de sol. Las calles de los habitantes son largas y rectas de marcado carácter manchego.
La artesanía más destacada de Motilleja es el encaje de bolillos que elaboran con esmero muchas mujeres de los habitantes.
Por último, cabe decir que el motor económico y financiero motillejano, como ya hemos dicho, lo representa la agricultura de regadío, apoyada y promocionada con firmeza en las últimas décadas con el fin de consolidar y favorecer la estabilidad y la calidad de vida de todos los personas registradas de este pueblo albacetense, manchuelo y manchego.
El fin de semana anterior a Santa Ana se celebra una fiesta que se llama La Chicharra. Interesante de visitar y conocer. Grupos de música tradicional, recorren las calles y bares de la localidad durantes dos noches y tres días. El final de la fiesta es una batalla de agua en la que los miembros de la Ronda de Motilleja rompen sus instrumentos en el suelo.
Es un fiestazo, que mezcla de manera perfecta la tradición con la modernidad. Para no perderse.
La Ronda de Motilleja es una de las pocas rondas tradicionales manchegas que manposeen viva la transmisión cultural generacional, tanto en el repertorio como en las formas de interpretar, tocar y cantar el mismo. En la actualidad, la Ronda cumple la función de utilizar este modo de expresión popular de la tradición motillejana para diversión de los propios músicos y de quien gusta de las músicas y bailes que interpretan. La Ronda de Motilleja está formada por músicos locales que han recogido el fruto de una tradición cultural festiva muy arraigada en esta población y que, con su actividad de hoy, realizan una meritoria labor de conservación, valorización y actualización de uno de los repertorios de la música tradicional más interesantes de la vasta región manchega y del sureste peninsular.
A continuacion puedes leer mas sobre el pueblo de Motilleja. Justo debajo puedes ver mapas y fotos vía satélite del pueblo





